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Dos semanas después de los terremotos que sacudieron Venezuela, el Comité de Emergencia Español ha pedido mantener y reforzar la ayuda humanitaria ante el riesgo de que la crisis derive también en una emergencia sanitaria. Según las últimas cifras oficiales del Gobierno venezolano recogidas por el Comité, los seísmos han dejado más de 3.685 personas fallecidas y 16.740 heridas, además de miles de familias afectadas y comunidades con daños severos.
Las operaciones de rescate continúan activas en las zonas más golpeadas, pero las organizaciones humanitarias advierten de que las necesidades han empezado a cambiar. La atención inmediata sigue siendo urgente, aunque el foco se desplaza ahora hacia la prevención de enfermedades, el acceso a agua segura, el saneamiento, los refugios temporales y la protección de la infancia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado del riesgo de brotes y epidemias por la combinación de hacinamiento, baja cobertura de vacunación, falta de agua potable, higiene y saneamiento. A estas condiciones se suman las carencias del sistema sanitario y el impacto de las lluvias y las altas temperaturas registradas en los últimos días.
Más de un millón de euros recaudados desde el 25 de junio
El Comité de Emergencia Español se activó el 25 de junio para movilizar ayuda urgente. Desde entonces, ha recaudado más de un millón de euros, destinados a apoyar la respuesta de las ONG que forman parte del Comité, en coordinación con entidades locales y socios sobre el terreno.
De acuerdo con la información disponible, La Guaira continúa siendo el estado más afectado. Al menos siete estados presentan impactos derivados del evento sísmico, con consecuencias directas e indirectas sobre la población, los servicios básicos y las infraestructuras comunitarias.
“Durante los primeros días, los esfuerzos se han concentrado en recuperar vidas entre los escombros. Ahora debemos focalizarnos en recuperar la rutina, la seguridad y el futuro, especialmente para los niños y niñas”, ha señalado Sara Barbeira, Portavoz del Comité de Emergencia Español.
Albergue, agua, protección infantil y apoyo psicosocial
Las necesidades humanitarias se mantienen, pero evolucionan con el paso de los días. Además de la asistencia inmediata, las ONG señalan como prioridades el albergue seguro, la alimentación, el agua limpia, la higiene, la protección infantil y el apoyo psicosocial para miles de familias afectadas.
Las organizaciones que integran el Comité —Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision— trabajan en tareas de acceso a agua, saneamiento e higiene para reducir riesgos adicionales y evitar que la falta de tratamiento de residuos humanos favorezca la aparición de enfermedades.
La respuesta se orienta también a acompañar a las comunidades en un retorno progresivo a condiciones de vida más seguras y dignas. En las zonas afectadas siguen aumentando los refugios temporales, mientras parte de los servicios básicos continúan dañados o funcionando con dificultades.
La vuelta a clase como espacio de protección
El Gobierno venezolano anunció la reanudación de las clases en las zonas no afectadas a partir del 6 de julio. Para las organizaciones humanitarias, recuperar entornos de aprendizaje seguros es una parte esencial de la respuesta, especialmente para los niños y niñas más vulnerables.
Tras una emergencia de esta magnitud, la interrupción educativa puede elevar el riesgo de abandono escolar, daños físicos y afectación psicosocial. Mientras no sea posible volver a todas las aulas, las ONG insisten en la importancia de garantizar espacios seguros donde la infancia pueda recuperar rutinas, atención y protección.
“La vuelta a la vida cotidiana es una necesidad humanitaria. Volver a clase es mucho más que reanudar contenidos: es recuperar un espacio seguro, una rutina protectora y un entorno de apoyo. Para que eso sea posible, hace falta reforzar la ayuda y, de manera muy especial, la atención psicosocial a niños, niñas y familias”, ha añadido Barbeira.
Una crisis que exige recursos sostenidos
El Comité de Emergencia Español recuerda que la respuesta a los terremotos no termina con la fase de rescate. Los fondos recaudados se destinan tanto a sostener la acción humanitaria inmediata como a apoyar la recuperación temprana, con especial atención a las familias afectadas y a la protección de la infancia.
“La fase de rescate y la atención inmediata son solo el inicio. La recuperación requerirá tiempo y recursos sostenidos. La solidaridad debe mantenerse para que miles de familias puedan reconstruir su vida con seguridad y dignidad”, ha concluido Sara Barbeira.
El llamamiento llega cuando la emergencia entra en una etapa decisiva: evitar que la falta de agua, saneamiento, atención médica y refugios adecuados agrave todavía más la situación de las comunidades afectadas.


