En el panorama empresarial actual, la sostenibilidad ha dejado de ser un término de moda para convertirse en un pilar estratégico fundamental. Ya no se trata de gestos aislados o de informes anuales, sino de integrar la responsabilidad social y medioambiental en cada decisión de negocio. Las empresas que liderarán el futuro son aquellas que pueden demostrar con hechos, y no solo con palabras, cómo su operación diaria contribuye a un mundo más sostenible.
Cumplir 150 años es un hito que nos hace mirar nuestra historia con orgullo y, al mismo tiempo, nos reafirma en nuestra responsabilidad con el futuro. Todo se remonta a la visión de nuestro fundador, Fritz Henkel. En plena era industrial, él ya entendía que un negocio próspero debía ser responsable con su gente y su entorno. Hoy, esa mentalidad pionera sigue viva en nuestro propósito, ‘Pioneers at heart for the good of generations’, y es el pilar de nuestra estrategia: seguir mejorando la vida de las personas con soluciones innovadoras que respeten el medioambiente.
Este compromiso se materializa en varios niveles. Por un lado, en la sostenibilidad de nuestros centros de trabajo, como demuestran la certificación LEED Gold de nuestras oficinas de Barcelona o el sello Gold DGNB para nuestro Hub aeroespacial en Montornès del Vallès. Por otro lado, esta responsabilidad se refleja también en los productos que llegan al consumidor donde ofrecemos siempre innovaciones sostenibles como los nuevos cartuchos de Pattex que son los primeros de cartón 100% reciclado y reciclable o el nuevo suavizante de Vernel que no lleva micro plásticos ni siliconas y que sus ingredientes son de origen vegetal.
Con la vista puesta en el futuro y en base a este sólido legado, hemos decidido dar un paso más allá, anunciando recientemente unos nuevos y ambiciosos objetivos de sostenibilidad para 2030. No se trata de una mera continuación, sino de una aceleración estratégica diseñada para impactar en toda la cadena de valor. Este nuevo marco de acción aborda desde la acción climática y la economía circular hasta la equidad y, de forma crucial, la creación de cadenas de suministro más sostenibles, alineando nuestro crecimiento con un propósito definido en un entorno cada vez más desafiante.
Estos nuevos objetivos ya se traducen en acciones concretas y medibles. Nuestro camino hacia las cero emisiones netas para 2045, por ejemplo, ya cuenta con hitos tangibles como nuestra planta en Montornès del Vallès, que desde 2023 opera como una instalación neutra en carbono. Del mismo modo, el objetivo de garantizar que el 85% de nuestros proveedores cumpla con rigurosos estándares de sostenibilidad se refleja en el éxito de colaboraciones como nuestro proyecto de transporte sostenible con CHEP y el Grupo Central Lechera Asturiana, un modelo de cómo buscamos impactar positivamente en toda nuestra cadena de valor.
En Henkel, no creemos en la disyuntiva entre crecimiento y sostenibilidad. Estamos convencidos de que el éxito económico a largo plazo solo es posible si se genera un valor positivo para el planeta y la sociedad. Cada decisión que tomamos, desde la energía que alimenta nuestras fábricas hasta la fórmula de nuestro próximo producto, está diseñada para construir un legado resiliente, rentable y regenerativo. Ese fue el espíritu pionero de nuestro fundador y es el compromiso que renovamos cada día.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – Cultura corporativa y Sostenibilidad: Integrando la Sostenibilidad en el ADN empresarial


