En Iberostar entendemos cada experiencia que ofrecemos como una forma de cuidar. Cuidar de las personas, de los recursos y de los destinos donde estamos presentes, tomando decisiones que contribuyan a generar valor a largo plazo. Esta forma de cuidar empieza mucho antes de que un huésped llegue al hotel y continúa durante y después de su estancia. Se refleja en cómo se diseña una experiencia memorable sin plástico de un solo uso, se reduce el consumo de agua y energía, se busca una segunda vida a los materiales o se gestionan los residuos.
Cuando hablamos de medio ambiente en turismo, nos referimos también a la capacidad de avanzar hacia un modelo resiliente y competitivo donde prosperar. La circularidad ocupa un lugar esencial en ese compromiso porque permite transformar procesos cotidianos en oportunidades para ser más eficientes, gestionar mejor los recursos y generar más valor.
En Iberostar, esta mirada nace de una convicción muy concreta: impulsar un cambio positivo a través de un turismo positivo. Por eso, nuestra relación con el entorno, con las comunidades y con los recursos que sostienen la actividad turística forma parte de nuestra manera de operar.
Desde 2017 impulsamos Iberostar Wave of Change, un movimiento nacido para impulsar un cambio positivo dentro y fuera de nuestros hoteles. Hoy se articula en siete áreas de foco —cuidado de las personas, alianzas en los destinos, naturaleza, blue foods, acción climática, economía circular y crecimiento responsable— que guían nuestro trabajo día a día.
Circularidad en acción
En Iberostar, la economía circular implica repensar cómo diseñamos, compramos, construimos y operamos. En definitiva, cómo gestionamos los recursos a lo largo de todo su ciclo de vida.
Sin duda, el mejor residuo es el que no llega a generarse. Por eso, en 2020 eliminamos los plásticos de un solo uso de la experiencia del cliente en todos nuestros hoteles, revisando más de 1.000 artículos junto a nuestros proveedores. Desde entonces, hemos seguido avanzando para optimizar el uso de materiales y recursos, entendiendo su recorrido completo: qué entra en un hotel, cómo se utiliza y qué ocurre al final de su vida útil.
Este cambio se apoya en las personas, la innovación y los datos. Nuestro equipo global 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar), formado por más de 250 profesionales, nos ayuda a medir, analizar y reducir los residuos generados en cada hotel.
En 2025, conseguimos que el 80% del residuo que generamos no vaya a vertedero y se valorice a través de procesos como el reciclaje y el compostaje. Detrás de este progreso hay muchas acciones que, sumadas, contribuyen a avanzar hacia la circularidad. Desde la prevención y la correcta separación de residuos en los hoteles hasta la colaboración con los destinos, las alianzas con gestores locales y el desarrollo conjunto de nuevas soluciones circulares, cada paso cuenta.
Innovación circular en los hoteles
En una compañía hotelera, la cocina es uno de los espacios donde la economía circular se vuelve tangible. En cada menú, cada servicio y cada decisión de compra, tenemos la oportunidad de generar un cambio. Evitar el desperdicio alimentario no es solo una cuestión de eficiencia operativa; es también una forma de respetar los recursos naturales.
Para convertir los datos en acciones, Iberostar utiliza inteligencia artificial para monitorizar el desperdicio alimentario en tiempo real en más de 60 de nuestras cocinas. Esta herramienta proporciona información sobre el desperdicio alimentario, ayudando a los equipos de cocina a optimizar la planificación y ajustar la producción.
Además, la compañía impulsa soluciones de gestión de residuos orgánicos adaptadas a cada destino, como en Brasil, donde la colaboración con Ponto a Ponto, gestor de residuos local, permite compostar el 100% de los residuos orgánicos generados en sus hoteles.
Colaboración como motor de cambio
Cada destino es único y tiene retos distintos. La capacidad transformadora de un hotel crece cuando se conecta con el lugar del que forma parte. El acceso a proveedores circulares, modelos de reutilización y reparación, infraestructuras de valorización de residuos o regulación e incentivos circulares dependen muchas veces del contexto local. Por eso, avanzar en economía circular exige mirar más allá de la propia operación y trabajar de la mano con los destinos y la cadena de valor.
Nuestra experiencia nos ha demostrado que la verdadera oportunidad de impulsar un cambio sistémico viene de la colaboración. Para nosotros, esto significa involucrar a las administraciones, gestores de residuos, proveedores y empresas del sector para construir soluciones compartidas. En Quintana Roo, por ejemplo, hemos trabajado en un plan de alianza para la gestión de residuos sólidos urbanos y residuos especiales junto a hoteles, proveedores y actores locales, para identificar retos comunes, valorizar residuos y avanzar hacia modelos más eficientes. En Túnez, impulsamos iniciativas de agricultura circular que convierten residuos orgánicos en recursos para comunidades locales.
Este tipo de iniciativas demuestran que la circularidad no ocurre de forma aislada. Necesita una visión compartida y colaboración con la cadena de valor y de los destinos, además de una acción a escala. Esta es una de las conclusiones del informe “Towards circular hospitality”, que presentamos a inicios de este año, y que elaboramos junto a Circle Economy y en colaboración con ONU Turismo como una herramienta para impulsar la acción colectiva. En este informe examinamos los retos de la industria hotelera ante la creciente escasez de recursos y señalamos las oportunidades y estrategias de economía circular que permiten mantener la competitividad, mejorar la eficiencia y operar de manera más responsable a medio y largo plazo.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, merece la pena preguntarnos qué queremos proteger y cómo podemos impulsar el cambio. En Iberostar queremos seguir avanzando desde esa reflexión. Como compañía familiar con 70 años de trayectoria, entendemos que la excelencia turística también se construye cuidando los recursos, las personas y los territorios que hacen posible cada experiencia.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Medio Ambiente


