En los últimos años, la economía circular ha pasado a ocupar una posición cada vez más estratégica en las empresas. Para el sector turístico, la transición hacia la circularidad es clara. Nuestra actividad depende de una gestión eficiente y responsable de los recursos —materiales, agua y energía—, de la salud de los ecosistemas, de la prosperidad de las comunidades locales y de la resiliencia de los destinos. Todo ello es esencial para construir un modelo turístico más resiliente, competitivo y capaz de generar valor a largo plazo. Abordar estos retos desde la acción individual y también sectorial garantiza la continuidad del negocio.
Desde Iberostar comprendemos la economía circular como una vía estratégica para potenciar la innovación, la eficiencia y la resiliencia. Un reto que debemos abordar de forma conjunta en nuestra industria, de la mano de la cadena de valor y de los destinos. A través de nuestro movimiento Iberostar Wave of Change, impulsamos una hoja de ruta que convierte la ciencia y los datos en acciones concretas para avanzar hacia un modelo más circular. Esto significa integrar estos principios transversalmente en todo nuestro modelo de negocio: desde las compras, operaciones, diseño y construcción de los hoteles, hasta la experiencia de clientes y empleados o cómo nos relacionamos con los destinos y cuidamos de ellos. A la vez que seguimos promoviendo colaboraciones en nuestro sector para ofrecer soluciones colectivas a los retos compartidos.
Para que esta visión sea efectiva, la ambición y la operativa deben ir de la mano, traduciendo la circularidad en decisiones y soluciones concretas en las distintas áreas del negocio. Comenzamos eliminando los plásticos de un solo uso en la experiencia de cliente e instalando hasta 1.300 fuentes en nuestros hoteles. Replanteamos más de 1.000 artículos con nuestra cadena de valor y establecimos un departamento de 3R pionero en nuestro sector que se dedica a reducir, separar, auditar y gestionar los residuos en nuestros hoteles. Gracias a esta estructura y a la colaboración de todas las áreas, en 2025 logramos revalorizar el 79 % de los residuos a nivel global, evitando su envío a vertedero. En paralelo, seguimos trabajando para reducir el desperdicio alimentario, apoyados por herramientas de inteligencia artificial en más de 60 hoteles.
Pero el verdadero salto se produce al trascender los límites de nuestra propia operación. Ninguna compañía puede ser plenamente circular de forma aislada. Un hotel puede clasificar su materia orgánica, pero requiere infraestructuras y gestores locales capaces de transformarla. Esta realidad convierte la colaboración precompetitiva y la alianza con la cadena de valor en una condición estructural.
Casos como la alianza de compostaje que compartimos con otros hoteles en Aruba o la gestión en Brasil que nos permite compostar el 100 % de los residuos orgánicos de nuestro complejo en Bahía demuestran que un residuo solo se convierte en recurso para el territorio cuando coordinamos capacidades, infraestructuras y demanda.
En nuestro sector también es importante pensar en cómo diseñamos y construimos nuestros hoteles. Todas nuestras obras de nuevos proyectos o renovación de hoteles en nuestro portafolio siguen nuestro Manual de Diseño y Construcción Sostenible, una guía integral con más de 100 medidas que abarcan desde el respeto al entorno natural hasta la reducción de energía y emisiones, la gestión del agua, la minimización de residuos en las obras o la apuesta por materiales que tengan un menor impacto a lo largo de todo su ciclo de vida. En la construcción de JOIA Aruba, por ejemplo, logramos desviar del vertedero cerca del 50 % de los residuos de obra y aseguramos que el 85 % de los productos de madera contasen con certificación FSC.
Uno de los grandes aprendizajes de estos años es que el verdadero potencial de la circularidad aparece cuando somos capaces de escalar las soluciones más allá de nuestra propia operación. Esta visión sistémica se muestra en el informe Towards Circular Hospitality: Transforming the Tourism System, elaborado junto a Circle Economy y en colaboración con ONU Turismo, donde identificamos las principales oportunidades estratégicas para acelerar la transición circular y las barreras que hoy frenan su avance. Un marco global que llevamos a la acción territorial, por ejemplo, a través del primer taller de activación local celebrado recientemente en Santa Cruz de Tenerife. Con la participación de representantes del Gobierno de Canarias, Turismo de Tenerife y Forética, pusimos el foco en la colaboración público-privada como la vía indispensable para activar soluciones circulares prioritarias para los destinos mediante un plan de movilización a 12 meses.
El gran reto y oportunidad que tenemos por delante es escalar lo que ya funciona y, a través de la innovación y la colaboración sectorial y público-privada, desarrollar nuevas soluciones circulares capaces de impulsar un cambio sistémico y generar más valor para las empresas, las comunidades y los destinos.
Esta tribuna forma parte del especial de Corresponsables con motivo de ESG Spain 2026 – Corporate Sustainability Forum, organizado por Forética.


