Con 130 años de trayectoria, Escuder es una empresa familiar especializada en la distribución de materias primas e ingredientes para los sectores cosmético, farmacéutico y alimentario. Fundada en Barcelona en 1896, la compañía ha evolucionado hasta consolidar un modelo de negocio basado en la especialización técnica, la calidad del servicio y las relaciones de confianza con clientes y proveedores. A lo largo de su historia, ha mantenido su identidad familiar mientras incorpora la sostenibilidad, el bienestar de las personas y la responsabilidad ambiental como ejes de su estrategia empresarial. En esta entrevista, Sam Jul Vidal, CEO de Escuder, explica cómo la organización integra estos valores en su actividad diaria, las iniciativas que impulsa para favorecer la salud y el desarrollo de sus profesionales, sus avances en la reducción del impacto ambiental y los principales retos que afronta para seguir creciendo de manera responsable.
- 1. Escuder cuenta con 130 años de historia y varias generaciones al frente de la compañía. ¿Cómo han evolucionado vuestros valores y qué papel desempeña hoy la sostenibilidad en la estrategia y visión de futuro de la empresa?
- 2. Nos parecieron especialmente interesantes vuestras iniciativas de bienestar, salud mental y apoyo a empleados, familias y jóvenes de la comunidad. ¿Qué os llevó a impulsarlas y qué impacto destacaríais de estas acciones?
- 3. Como empresa distribuidora, os enfrentáis a retos específicos para avanzar en materia ambiental. ¿Qué medidas habéis puesto en marcha, como la instalación de placas solares y el cálculo de la huella de carbono, y cuáles son vuestros principales retos y objetivos de futuro?
- 4. Desde vuestra experiencia, ¿qué aprendizajes compartiríais con otras pymes que quieren integrar la sostenibilidad en su actividad, y cuáles son las prioridades de Escuder para seguir avanzando en los próximos años?
1. Escuder cuenta con 130 años de historia y varias generaciones al frente de la compañía. ¿Cómo han evolucionado vuestros valores y qué papel desempeña hoy la sostenibilidad en la estrategia y visión de futuro de la empresa?
A lo largo de estos 130 años, hemos tenido la suerte de contar con grandes personas que nos han transmitido no solo sus conocimientos y experiencia, sino también su manera de entender el trabajo, las relaciones y los negocios. Para nosotros, ese es uno de los legados más valiosos que hemos recibido de las generaciones anteriores.
En todo este tiempo han cambiado muchas cosas: los mercados, los productos, la tecnología y nuestra forma de trabajar. Pero hemos intentado mantener siempre intactos nuestros valores, ya que forman parte de nuestra identidad como empresa familiar.
Lo que sí ha evolucionado es nuestra manera de entender y trabajar la sostenibilidad. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de que muchas de las cosas que ya hacíamos, como cuidar a nuestro equipo, construir relaciones de confianza con clientes y proveedores o colaborar con entidades de nuestro entorno, también forman parte de una manera responsable y sostenible de gestionar una empresa. Antes lo hacíamos porque era nuestra forma de ser; hoy somos más conscientes de su importancia y trabajamos para hacerlo de una manera más organizada, con objetivos y acciones concretas.
Tenemos la sostenibilidad muy presente en todas nuestras decisiones y muestra de ello son nuestras nuevas oficinas. Fueron concebidas desde el inicio considerando criterios de sostenibilidad. Céntricas y bien conectadas con el objetivo de facilitar el acceso en transporte público de nuestro equipo y visitantes. Y en su diseño priorizamos el uso de materiales certificados, de bajo impacto ambiental y seguros para la salud de las personas.
Nuestro objetivo y mayor responsabilidad es seguir construyendo una empresa de la que podamos sentirnos orgullosos y que las próximas generaciones quieran continuar.
2. Nos parecieron especialmente interesantes vuestras iniciativas de bienestar, salud mental y apoyo a empleados, familias y jóvenes de la comunidad. ¿Qué os llevó a impulsarlas y qué impacto destacaríais de estas acciones?
Como empresa familiar, siempre hemos contado con unas buenas condiciones laborales, sueldo digno, medidas de conciliación familiar, comunicación cercana, y buen ambiente de trabajo. Creemos que es la base para contar con un equipo fuerte y bien cohesionado.
Por eso, dar un paso más fue un proceso natural. La pandemia nos hizo ver lo vulnerables que éramos y la importancia de cuidarnos nosotros primero. De esta idea surgió nuestro proyecto Escuderi@ns First.
Vimos que, escuchando a las personas y estando atentos a sus necesidades, podíamos impulsar iniciativas sencillas, a nuestro alcance y con un impacto muy directo.
Un buen ejemplo es nuestra Semana de la Salud. La idea surgió al observar que algunas compañeras con hijos pequeños sufrían migrañas y situaciones de estrés por la dificultad de compaginar las responsabilidades profesionales y familiares. Nos dimos cuenta de que, con tantas obligaciones, muchas veces lo primero que dejamos de lado es nuestro propio bienestar.
Pensamos que podíamos hacer algo para ayudar a cambiar esa situación y así nació la Semana de la Salud. Durante esos días organizamos, dentro de la jornada laboral, talleres, actividades deportivas y sesiones de bienestar para fomentar hábitos saludables, cuidar tanto la salud física como la mental y, sobre todo, recordar la importancia de dedicarnos tiempo a nosotros mismos.
Poco a poco fuimos incorporando nuevas iniciativas, como sesiones de fisioterapia en la empresa, apoyo emocional individual subvencionado, participación en olimpiadas empresariales solidarias y más oportunidades de formación, entre otras acciones.
Con el tiempo hemos comprobado que cuidar de las personas tiene un impacto muy positivo. Contamos con una rotación de personal y un nivel de absentismo muy bajos, un equipo unido y comprometido y una buena capacidad para fidelizar el talento. Además, nos resulta especialmente gratificante ver cómo las personas que se incorporan a Escuder, sobre todo las más jóvenes, valoran estas iniciativas y se sorprenden positivamente al conocerlas.
En cuanto a nuestra implicación con la comunidad, también hemos evolucionado. Durante años colaboramos económicamente con diferentes entidades sociales, pero poco a poco hemos querido ir más allá, implicándonos de manera más activa en sus proyectos.
Nos hace especial ilusión apoyar iniciativas dirigidas a niños y jóvenes, porque creemos que ofrecerles oportunidades hoy es contribuir a construir un futuro mejor. Por eso colaboramos activamente con asociaciones de nuestro entorno que comparten nuestros valores y trabajan para fomentar el deporte, la salud, la educación y la igualdad de oportunidades.
Patrocinamos los equipos absolutos femenino y masculino de waterpolo del Club Natació Rubí. También participamos en el proyecto MyRoom del Hospital Sant Joan de Déu, apadrinando la habitación 503 y contribuyendo a financiar actividades que ayudan a hacer más llevadera la estancia hospitalaria de los niños y sus familias. Además, colaboramos con la Fundació Salut Mental Catalunya ofreciendo sesiones de apoyo emocional a los jóvenes de nuestra localidad.
Otra de nuestras iniciativas más recientes nació de las numerosas solicitudes de prácticas que recibíamos. Decidimos abrir nuestras puertas a estudiantes, tanto de nuestra localidad como de institutos franceses, para darles la oportunidad de conocer de cerca el mundo laboral, aprender y adquirir experiencia en un entorno real. Creemos que es una buena manera de acompañarlos en una etapa importante de su formación y ayudarles a dar sus primeros pasos profesionales.
3. Como empresa distribuidora, os enfrentáis a retos específicos para avanzar en materia ambiental. ¿Qué medidas habéis puesto en marcha, como la instalación de placas solares y el cálculo de la huella de carbono, y cuáles son vuestros principales retos y objetivos de futuro?
Como empresa distribuidora, somos conscientes de que nuestra actividad tiene un impacto ambiental y que requería acciones para minimizarlo. Por eso, lo primero que hicimos fue analizar de dónde partíamos. Con la ayuda de una consultora especializada, realizamos un estudio que nos permitió definir nuestra estrategia de sostenibilidad, identificar dónde podíamos actuar y establecer prioridades.
A partir de ahí, empezamos a dar pasos concretos: instalamos una planta fotovoltaica, comenzamos a calcular nuestra huella de carbono, adaptamos las furgonetas de reparto metropolitano a híbridas Gasoil/GLP y pasamos a consumir electricidad procedente de fuentes renovables. También trabajamos para mejorar la gestión de nuestros residuos, consiguiendo su reducción y aumentando su reciclabilidad.
Todo este trabajo nos ha permitido avanzar en la reducción de nuestras emisiones, pero sabemos que todavía nos queda camino por recorrer. Nuestros principales retos están precisamente en dos aspectos muy ligados a nuestra actividad: los envases y el transporte. Queremos seguir buscando alternativas que nos permitan reducir su impacto ambiental, sin perder la calidad y el servicio que ofrecemos a nuestros clientes.
Paralelamente, estamos trabajando para mejorar nuestros procesos de gestión. Tenemos muy avanzado el proceso para obtener la certificación ISO 9001 y este año hemos realizado nuestro primer estudio de doble materialidad, que nos ha ayudado a conocer mejor los impactos, riesgos y oportunidades de nuestro negocio e identificar los temas en los que debemos centrar nuestros esfuerzos.
Una de las prioridades que hemos definido a partir de este estudio es avanzar hacia la certificación ISO 14001, para seguir mejorando nuestra gestión ambiental de una manera más estructurada.
4. Desde vuestra experiencia, ¿qué aprendizajes compartiríais con otras pymes que quieren integrar la sostenibilidad en su actividad, y cuáles son las prioridades de Escuder para seguir avanzando en los próximos años?
Creemos que lo más importante es abordar la sostenibilidad con una motivación sincera, con ganas de mejorar como empresa, cuidar a las personas y contribuir positivamente a nuestro entorno. No solo por cumplir con una normativa o responder a las exigencias del mercado, sino porque realmente creemos en ello. Las personas perciben cuándo existe un compromiso auténtico y, cuando se sienten escuchadas y cuidadas, lo valoran y se implican mucho más.
También aconsejaríamos a otras pymes que no se agobien pensando en todo lo que queda por hacer. Muchas ya llevan a cabo acciones responsables sin identificarlas como sostenibilidad. Un buen comienzo es reconocer lo que ya se hace bien, detectar oportunidades de mejora y marcarse objetivos realistas, empezando por iniciativas sencillas y al alcance de sus recursos.
Otro aprendizaje importante es que la sostenibilidad debe ser un proyecto compartido. Es fundamental contar con el compromiso de la Dirección, con una persona motivada que lidere el proyecto y, sobre todo, con la participación del equipo. En nuestro caso, hemos creado un comité de sostenibilidad formado por personas voluntarias de diferentes departamentos, que proponen, valoran y ayudan a poner en marcha nuevas iniciativas.
Hemos comprobado que escuchar y dar voz a las personas es la mejor manera de conseguir que la sostenibilidad forme parte de la cultura de la empresa.
También destacaríamos la importancia de colaborar y crear alianzas. Compartir experiencias y conocimientos con otras empresas, asociaciones, administraciones, centros educativos y entidades sociales nos ayuda a encontrar soluciones y afrontar retos que, por nuestra cuenta, serían más difíciles de abordar. Especialmente para las pymes, colaborar es una gran oportunidad para aprender, innovar y avanzar.
Y algo que hemos aprendido es que la sostenibilidad no debe verse únicamente como un coste. Bien integrada, puede ayudarnos a ser más eficientes, reducir gastos, mejorar el ambiente de trabajo, fidelizar talento y fortalecer las relaciones con clientes y proveedores. En definitiva, hacer las cosas bien también genera valor para la empresa.
De cara al futuro, queremos seguir avanzando paso a paso, con objetivos realistas. Entre nuestras prioridades están mejorar nuestros procesos de gestión, conocer con mayor precisión nuestro impacto ambiental y encontrar nuevas oportunidades para reducir nuestras emisiones.
Y, por supuesto, seguir cuidando lo que para nosotros es esencial: las personas. Queremos continuar impulsando el bienestar, la formación y el desarrollo de nuestro equipo, así como nuestra colaboración con entidades sociales del entorno.
Sabemos que nos queda mucho por aprender y mejorar, pero también hemos comprobado que cada pequeño avance cuenta. Lo importante es ser constantes y conseguir que la sostenibilidad forme parte de nuestra manera de trabajar y de las decisiones del día a día.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables.


