Según la encuesta del Eurobarómetro publicada en 2025, el 85 % de los europeos considera que el cambio climático es un problema grave. Para las empresas, el reto ya no es solo responder a esa preocupación integrando la sostenibilidad en sus decisiones y actividad diaria, sino lograr que quienes forman parte de la organización comprendan ese camino y contribuyan a convertirlo en cambios concretos.
Comunicar la sostenibilidad a los empleados va más allá de compartir objetivos o informar sobre iniciativas. Requiere crear espacios para aprender, dialogar y participar, conectando los grandes desafíos ambientales y sociales con la realidad del trabajo cotidiano. Cada persona necesita entender qué está haciendo la compañía, por qué es importante y, sobre todo, cómo puede contribuir.
En nuestra compañía, entendemos que los empleados son esenciales para avanzar. Su conocimiento y experiencia permiten mejorar procesos, impulsar la innovación y extender una cultura de sostenibilidad dentro y fuera de la organización. Por eso, además de informar, buscamos ofrecer oportunidades para que puedan implicarse activamente.
En Henkel Ibérica, una de estas oportunidades consiste en formarse como embajador de sostenibilidad y participar en grupos de trabajo que impulsen distintas iniciativas. La formación aporta conocimientos y herramientas, mientras que los grupos permiten compartir ideas y convertirlas en acciones. Al combinar aprendizaje y participación, la sostenibilidad deja de ser un concepto abstracto para transformarse en una experiencia compartida.
Nuestra iniciativa School Project demuestra cómo esa implicación puede trasladarse fuera de la organización. Desde 2023, son los propios empleados de Henkel quienes, tras recibir una formación específica, acuden voluntariamente a escuelas para impartir talleres de sostenibilidad a estudiantes de primaria para convertirlos en “embajadores del planeta”. Gracias a la participación de más de 50 voluntarios, la iniciativa ha llegado ya a más de 4.000 alumnos de 35 escuelas de España y Portugal. El proyecto acerca la sostenibilidad a las aulas y permite a los empleados compartir conocimientos y despertar la curiosidad de las nuevas generaciones.
Otro buen ejemplo es la iniciativa Make an Impact on Tomorrow (MIT), una de las iniciativas de voluntariado corporativo más emblemáticas de Henkel. Son los propios empleados quienes presentan proyectos sociales con los que tienen una vinculación personal para que la compañía los apoye económicamente, con productos o facilitando su participación como voluntarios. Desde su creación en 1998, MIT ha impulsado más de 17.000 proyectos en más de 100 países, movilizado a 10.000 voluntarios y destinado 50,8 millones de euros. En Henkel Ibérica se respaldan cada año más de 30 proyectos promovidos por empleados de España y Portugal.
Este modelo genera un doble impacto. Además de contribuir a mejorar la vida de otras personas, refuerza el vínculo de los empleados con la organización. Saber que la empresa escucha sus propuestas y apoya proyectos importantes para ellos incrementa el orgullo de pertenencia y contribuye a fidelizar y retener el talento. La participación solidaria también se impulsa mediante acciones como el tradicional mercadillo de Henkel Ibérica, cuyos fondos se destinan cada año a organizaciones sociales.
Para que los empleados comprendan la estrategia, también es necesario mostrar cómo los objetivos de sostenibilidad influyen en la actividad y en las decisiones del negocio. Con motivo del Día Internacional contra el Cambio Climático, Henkel Ibérica organiza una sesión sobre la hoja de ruta de la compañía hacia el Net Zero. Expertos de Consumer Brands y Adhesive Technologies comparten los avances alcanzados y los retos pendientes.
A continuación, una feria de sostenibilidad traslada esa visión a ejemplos concretos de distintos equipos: proyectos de eficiencia energética, alternativas logísticas con menor huella de carbono, herramientas para medir emisiones, soluciones de ecodiseño y propuestas para fomentar un uso más eficiente de los productos, entre otros.
Estos espacios ayudan a traducir una estrategia global en experiencias cercanas. También muestran que la sostenibilidad no es responsabilidad exclusiva de un departamento: está presente en la producción, la innovación, las compras, la comunicación y la relación con clientes y consumidores. Cuando los empleados entienden cómo se conecta con su trabajo y disponen de oportunidades reales para participar, los compromisos dejan de percibirse como objetivos corporativos para formar parte de la cultura de la organización.
Desde la comunicación corporativa, tenemos la responsabilidad de facilitar esa comprensión con rigor, transparencia y cercanía. Debemos explicar los avances, pero también los desafíos; evitar simplificaciones y abrir canales para escuchar preguntas, propuestas e inquietudes. Porque la credibilidad depende de la coherencia entre lo que una empresa comunica, lo que hace y las oportunidades que ofrece a sus equipos para actuar.
Ninguna organización puede avanzar hacia un modelo más sostenible sin la implicación de las personas que la integran: cuando las personas comprenden el propósito, lo hacen suyo y tienen la oportunidad de transformarlo en acción.


