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Grifols ha presentado nuevos resultados de Chronos-PD, el programa impulsado por su filial Alkahest para identificar señales tempranas de la enfermedad de Parkinson, que apuntan a que los cambios biológicos asociados a esta patología pueden aparecer hasta 12 años antes del diagnóstico clínico. El hallazgo refuerza el potencial de esta plataforma para avanzar en la detección precoz, la estratificación de pacientes y el desarrollo de enfoques de medicina de precisión.
Los datos se han dado a conocer en el marco de la Conferencia Internacional sobre Enfermedades de Alzheimer y Parkinson AD/PDTM 2026, que se celebra del 17 al 21 de marzo en Copenhague (Dinamarca), donde Grifols participa con 13 pósteres y ponencias orales. Los resultados también han sido publicados en medRxiv.
Una plataforma para anticiparse al Parkinson antes de los síntomas
Chronos-PD forma parte de un programa más amplio de Grifols orientado a identificar biomarcadores para la detección precoz de enfermedades. La plataforma se apoya en un repositorio de más de 100 millones de muestras de plasma propias, conectadas con datos del mundo real sobre miles de afecciones, y combina inteligencia artificial, proteómica avanzada y datos longitudinales para rastrear la evolución molecular de distintas patologías antes de su manifestación clínica.
En el caso del Parkinson, el estudio de prueba de concepto ha sido financiado por la Fundación Michael J. Fox para la Investigación de la Enfermedad de Parkinson (MJFF) y ha analizado más de 2.600 muestras de plasma longitudinales procedentes de casos de enfermedad de Parkinson y de controles rigurosamente emparejados.
Además, el trabajo ha medido más de 25.000 tipos de proteínas mediante cuatro plataformas proteómicas complementarias, lo que convierte este análisis en el estudio proteómico longitudinal más exhaustivo sobre la enfermedad de Parkinson realizado hasta la fecha.
El estudio piloto ha examinado muestras que abarcan un periodo de hasta 12 años antes del diagnóstico de la enfermedad y hasta 9 años después, lo que ha permitido seguir la evolución temporal de distintas proteínas plasmáticas en personas con Parkinson y abre la puerta a establecer futuros sistemas de alerta temprana.
Biomarcadores tempranos y nuevas vías para la medicina de precisión
Los investigadores han confirmado biomarcadores de Parkinson descubiertos anteriormente y, al mismo tiempo, han identificado biomarcadores tempranos reproducibles, validados en hasta cinco cohortes independientes. El estudio ha revelado también nuevos biomarcadores tempranos, entre ellos una modulación significativa del eje CXCL12-moléculas de adhesión celular-integrina, una red de señalización implicada en el tráfico leucocitario, la integridad de la barrera hematoencefálica y la neuroinflamación asociada a la enfermedad.
Estos resultados refuerzan la hipótesis de que el análisis de cambios moleculares previos a la aparición de síntomas puede resultar clave para transformar el abordaje del Parkinson, una enfermedad para la que hoy sigue siendo difícil actuar a tiempo.
El Dr. Jörg Schüttrumpf, Chief Scientific Officer de Grifols, afirma: “A pesar de décadas de investigación y avances terapéuticos, el conocimiento de los factores que desencadenan la enfermedad sigue siendo limitado”. Y añade: “Estos nuevos datos de prueba de concepto aportan información adicional sobre la biología y la progresión de la EP, años antes de su detección clínica. Los resultados también validan la plataforma Chronos, con posibles aplicaciones más allá de la EP. Retroceder en el tiempo para buscar los primeros signos de la enfermedad puede ayudar a acelerar y, en última instancia, a desarrollar nuevos diagnósticos y tratamientos modificadores de la enfermedad. Nuestra visión es que esta plataforma siga creciendo en términos de conocimiento, colaboraciones y su capacidad para ayudar a la sociedad a avanzar en la lucha contra algunos de los retos mundiales de salud pública más urgentes”.
Una necesidad médica aún no resuelta
La enfermedad de Parkinson afecta a casi un millón de personas en Estados Unidos y a más de seis millones en todo el mundo. Se produce cuando las células cerebrales que generan dopamina, una sustancia clave para coordinar el movimiento, dejan de funcionar o mueren.
En la actualidad, el diagnóstico se basa en una combinación del historial clínico del paciente, la exploración física y las pruebas de imagen cerebral. Sin embargo, cuando la enfermedad se detecta, con frecuencia ya es demasiado tarde para frenar su progresión y mucho menos para revertir el daño ocasionado. Por eso, la identificación de biomarcadores tempranos se ha convertido en una de las necesidades médicas más urgentes para avanzar en intervenciones capaces de detener o modificar el curso de la enfermedad.
Más de 100 millones de muestras para investigar enfermedades antes de que se manifiesten
El repositorio de muestras de plasma de Parkinson de Grifols forma parte de una infraestructura mucho más amplia: una colección de más de 100 millones de muestras biológicas recogidas por la compañía a lo largo de casi 15 años. Este banco propio constituye una de las mayores colecciones de bioespecímenes del mundo y contiene plasma vinculado a datos sanitarios del mundo real que representan miles de estados patológicos.
La compañía subraya que los mismos análisis aplicados al Parkinson pueden replicarse en otras patologías y estados de enfermedad de múltiples áreas terapéuticas, lo que amplía el alcance potencial de la plataforma Chronos más allá del ámbito neurodegenerativo.
Benoit Lehallier, PhD, investigador principal de Chronos y Senior Director Data Science en Alkahest, explica: “Chronos replantea la detección precoz de enfermedades al pasar de una evaluación basada en los síntomas al análisis de la trayectoria molecular , lo que ofrece una base sólida para acelerar el desarrollo de herramientas de detección e intervención tempranas a escala poblacional”.


