Isidor Boix i Lluch forma parte de una generación que entendió el sindicalismo no solo como defensa de derechos laborales en el ámbito más inmediato, sino también como una herramienta de transformación social, democrática e internacionalista. Nacido en 1939, ingeniero industrial y licenciado en Derecho, su trayectoria atraviesa la lucha antifranquista, la represión política, el exilio, la acción sindical en sectores estratégicos y una intensa labor internacional vinculada a las cadenas mundiales de suministro. Desde FITEQA-CCOO, CCOO Industria y distintas federaciones sindicales europeas e internacionales, ha estado vinculado a algunos de los grandes debates sobre trabajo decente, globalización, derechos laborales y Responsabilidad Social Empresarial.
- Isidor, tu trayectoria sindical, política y profesional está muy vinculada a la defensa de los derechos laborales en un contexto global. ¿Cómo y por qué empezaste a implicarte específicamente en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial?
- En ese primer acercamiento sindical a la RSE, ¿cuál fue el primer proyecto o iniciativa que marcó realmente un punto de partida?
- Cuando empezasteis a trabajar estos temas, la RSE todavía generaba muchas reservas. ¿Cómo describirías aquel panorama inicial y cómo lo comparas con el momento actual?
- Desde esa experiencia, ¿cuáles fueron las principales barreras que encontrasteis para incorporar la RSE a la acción sindical y al diálogo con las empresas?
- En ese sentido, ¿dirías que las dificultades de otros pioneros de la RSE han estado también relacionadas con esa tensión entre discurso, práctica empresarial y acción social organizada?
- En estos 20 años de Corresponsables, también hemos acompañado muchos debates sobre RSE y Sostenibilidad. ¿Cuándo conociste Corresponsables y qué papel consideras que ha tenido el medio en este recorrido?
- Si miras tu trayectoria en RSE y Sostenibilidad Social, ¿qué aprendizajes principales destacarías después de tantos años de trabajo sindical internacional?
- En tu caso, ese avance se ha traducido en acuerdos, experiencias internacionales y espacios de diálogo. ¿Qué hitos destacarías de tu trayectoria en este ámbito durante las últimas dos décadas?
- Desde una mirada más amplia, ¿cuáles crees que han sido los hitos más relevantes en la evolución de la RSE y la Sostenibilidad en estas dos décadas?
- A lo largo de ese camino has vivido experiencias especialmente significativas, algunas vinculadas a avances y otras a tragedias laborales internacionales. ¿Qué momentos recuerdas como más importantes en tu trayectoria en RSE?
- Cuando se habla de pioneros de la RSE, muchas veces se piensa en empresas, instituciones o personas concretas. Desde tu experiencia sindical, ¿quiénes han sido tus principales referentes en esta materia?
- ¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones de profesionales que quieren trabajar en RSE, Sostenibilidad o derechos laborales en cadenas globales de suministro?
- Mirando hacia adelante, ¿cómo ves el futuro de la RSE y la Sostenibilidad? ¿Qué papel deberían tener en las próximas décadas?
- Después de una trayectoria tan extensa, desde la lucha antifranquista hasta la acción sindical global, ¿cómo te gustaría que se recordara tu contribución al ámbito de la RSE?
En esta entrevista enmarcada en el 20 Aniversario de Corresponsables, Boix repasa una trayectoria marcada por una idea central: la RSE solo tiene sentido si permite avanzar en derechos reales. Frente a una visión entendida inicialmente por parte del sindicalismo con “profunda desconfianza” por sus rasgos de “marketing empresarial”, reivindica que los compromisos públicos de las empresas, “por tímidos que fueran”, podían y debían ser “exigibles socialmente”. Desde esa mirada, recuerda el trabajo impulsado con Inditex, los Acuerdos Marco Globales, la intervención sindical ante tragedias como Spectrum o Rana Plaza, y la necesidad de abordar la Sostenibilidad Social desde las personas trabajadoras que sufren las vulneraciones y no solo desde quienes las denuncian.
Boix también reflexiona sobre el papel de Corresponsables en estas dos décadas, al que atribuye “un papel positivo al insistir en el sentido de la RSE y de denuncia de incumplimientos”, aunque señala también la necesidad de mejorar la difusión de experiencias concretas. Su balance, pese a las dificultades, es claro: en RSE ha aprendido “que es posible avanzar”. Y, mirando al futuro, sitúa la Sostenibilidad como “una de las actividades esenciales para la supervivencia de la vida en nuestro planeta”.
Isidor, tu trayectoria sindical, política y profesional está muy vinculada a la defensa de los derechos laborales en un contexto global. ¿Cómo y por qué empezaste a implicarte específicamente en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial?
Fue a comienzos de este siglo, desde mi responsabilidad de Negociación Colectiva y Acción Sindical Internacional en FITEQA-CCOO, la Federación de Industrias Textil-Piel, Químicas y Afines de la Confederación Sindical de CCOO, y en FSE-TCC, la Federación Sindical Europea del Textil-Confección y Calzado, como miembro de su Comisión Ejecutiva.
En esos años, en el mundo sindical se empezaban a comentar las iniciativas de RSE, en general desde el ámbito empresarial, con una profunda desconfianza por sus características evidentes de “marketing empresarial”, partiendo de su inquietud por las pérdidas reputacionales que podía provocar el conocimiento de las condiciones de trabajo en sus cadenas mundiales de suministro.
Desde FITEQA-CCOO nos planteamos esta cuestión desde lo que es esencial en el sindicalismo: no como agencia de información de las violaciones de los derechos del trabajo por parte de los empresarios, sino como organización representativa de quienes las sufren y como organizadores de la lucha por corregirlas. Y, como primera iniciativa al respecto, nos planteamos que los compromisos de RSE empresariales, por tímidos que fueran, eran exigibles socialmente en la medida en que se hacían públicos, ya fuera en sus memorias anuales o mediante su adhesión a algunas iniciativas como Global Compact y otras.
En ese primer acercamiento sindical a la RSE, ¿cuál fue el primer proyecto o iniciativa que marcó realmente un punto de partida?
Nuestra primera iniciativa fue plantear la cuestión con Inditex, como primera empresa española del vestido y segunda mundial, aunque poco después sería ya la primera, y de la que sospechábamos una importante cadena mundial de suministros.
Teníamos en sus fábricas de Galicia, nueve centros con unas 1.000 trabajadoras, una fuerte presencia sindical organizada. Era una buena base para impulsar un trabajo sindical sobre la proyección de Inditex en la industria mundial del vestido. En las fábricas de Galicia estábamos desarrollando desde hacía años una continuada acción sindical sobre sus condiciones concretas de trabajo, con avances importantes.
Cuando empezasteis a trabajar estos temas, la RSE todavía generaba muchas reservas. ¿Cómo describirías aquel panorama inicial y cómo lo comparas con el momento actual?
Me parece evidente que se ha producido un avance muy importante, de implicación sindical y social en general, lo que no impide señalar lo mucho que queda por avanzar. Se plantea, en realidad, el modelo de globalización, y no podrá resolverse en dos días.
Desde esa experiencia, ¿cuáles fueron las principales barreras que encontrasteis para incorporar la RSE a la acción sindical y al diálogo con las empresas?
Lo principal fue superar los obstáculos en los ámbitos empresariales y sindicales.
Las resistencias empresariales son las lógicas derivadas de sus propias características: la búsqueda del beneficio como primer objetivo.
Y, en el sindicalismo, el reto era conseguir plantear la cuestión no como una actitud “generosa”, de “benefactores”, ni como denunciantes de los malos empresarios, sino a partir de la conciencia de los intereses comunes y solidarios de la clase trabajadora mundial, lo que no siempre es evidente ni se traduce en iniciativas concretas desde el sindicalismo organizado.
En ese sentido, ¿dirías que las dificultades de otros pioneros de la RSE han estado también relacionadas con esa tensión entre discurso, práctica empresarial y acción social organizada?
Las dificultades han sido resultado de lo señalado en el punto anterior.
En estos 20 años de Corresponsables, también hemos acompañado muchos debates sobre RSE y Sostenibilidad. ¿Cuándo conociste Corresponsables y qué papel consideras que ha tenido el medio en este recorrido?
Conocí Corresponsables al empezar a participar en seminarios sobre la RSE.
Considero que ha tenido un papel positivo al insistir en el sentido de la RSE y de denuncia de incumplimientos, pero insuficiente en la difusión de experiencias, aunque quizás ello se deba también al insuficiente traslado de información por parte de quienes hemos trabajado en el tema.
Si miras tu trayectoria en RSE y Sostenibilidad Social, ¿qué aprendizajes principales destacarías después de tantos años de trabajo sindical internacional?
Que es posible avanzar.
En tu caso, ese avance se ha traducido en acuerdos, experiencias internacionales y espacios de diálogo. ¿Qué hitos destacarías de tu trayectoria en este ámbito durante las últimas dos décadas?
Los resultados obtenidos, particularmente en relación con los acuerdos sindicales conseguidos con multinacionales de la industria del vestido —cuatro de los nueve que hay en el mundo—, en la industria química, con la intervención sindical en el “Compromiso de Progreso” de la industria química, en el planteamiento en relación con los pueblos indígenas de las selvas latinoamericanas con yacimientos de hidrocarburos [1], y en el impulso de la conciencia social, particularmente a través del Foro Social de la Industria de la Moda.
Otra experiencia de interés fue el CERSE, el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas, creado por el Real Decreto 221/2008, de 15 de febrero, en el que participé delegado por CCOO y en el que coordiné uno de los grupos de trabajo, concretamente el Grupo 2, sobre Transparencia, comunicación y estándares de los informes y memorias de sostenibilidad. En él logramos el consenso de todos los grupos integrantes —empresarial, sindical, ONG y Gobierno— con un documento final [2].
Desde una mirada más amplia, ¿cuáles crees que han sido los hitos más relevantes en la evolución de la RSE y la Sostenibilidad en estas dos décadas?
La consciente incorporación del tema en las reivindicaciones sindicales y la progresiva conciencia empresarial al comprobar que el buen hacer en RSE no resultaba necesariamente negativo en las cuentas empresariales.
A lo largo de ese camino has vivido experiencias especialmente significativas, algunas vinculadas a avances y otras a tragedias laborales internacionales. ¿Qué momentos recuerdas como más importantes en tu trayectoria en RSE?
Las experiencias más significativas han sido los Acuerdos Marco Globales, y entre ellos el de Inditex [3], así como la intervención sindical en tragedias como las de Spectrum [4] y Rana Plaza [5], y en el conflicto de la empresa peruana Topy Top [6].
Cuando se habla de pioneros de la RSE, muchas veces se piensa en empresas, instituciones o personas concretas. Desde tu experiencia sindical, ¿quiénes han sido tus principales referentes en esta materia?
Creo que desde FITEQA-CCOO hemos tenido que improvisar bastante a partir de nuestra propia experiencia.
¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones de profesionales que quieren trabajar en RSE, Sostenibilidad o derechos laborales en cadenas globales de suministro?
Que profundicen en las experiencias.
Mirando hacia adelante, ¿cómo ves el futuro de la RSE y la Sostenibilidad? ¿Qué papel deberían tener en las próximas décadas?
Como una de las actividades esenciales para la supervivencia de la vida en nuestro planeta.
Después de una trayectoria tan extensa, desde la lucha antifranquista hasta la acción sindical global, ¿cómo te gustaría que se recordara tu contribución al ámbito de la RSE?
Por las actividades desarrolladas desde la organización sindical FITEQA-CCOO y como expresión de la asunción por esta de la significación de la RSE.
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