En la Fundació Fluidra entendemos que la mejor manera de generar impacto social es estableciendo alianzas con entidades que aportan conocimiento, experiencia y una visión compartida sobre los retos que queremos abordar. Esa es la razón por la que hemos iniciado esta alianza con la Fundación Pasqual Maragall, una organización de referencia en la investigación del Alzheimer y en la mejora de la calidad de vida de las personas con deterioro cognitivo y de sus familias.
Esta colaboración encaja plenamente con la misión de la Fundació Fluidra: acercar los beneficios del agua y de las piscinas a todas las personas, especialmente a quienes más pueden beneficiarse de ellos. Llevamos años impulsando proyectos que utilizan el medio acuático como herramienta para mejorar la salud, favorecer la inclusión y generar bienestar. Ahora damos un paso más, explorando cómo las piscinas también pueden responder mejor a las necesidades de las personas con deterioro cognitivo.
Con el proyecto Piscinas Inolvidables queremos demostrar que una piscina puede convertirse en un entorno que favorece la actividad física, la estimulación cognitiva y la interacción social, siempre desde una mirada adaptada a las diferentes necesidades de las personas. Para conseguirlo no basta con adaptar instalaciones, también es necesario formar a los profesionales, revisar la manera en que diseñamos las actividades y generar conocimiento que nos permita seguir avanzando. Estos son algunos de los grandes valores de este proyecto.
Las fundaciones empresariales brillan cuando aportan su conocimiento a fines sociales. En nuestro caso, significa poner nuestra experiencia en el ámbito de las piscinas al servicio de un reto social de enorme relevancia. Pero también significa reconocer que los desafíos complejos solo pueden abordarse sumando capacidades. La experiencia científica y social de la Fundación Pasqual Maragall complementa nuestro conocimiento del medio acuático y hace posible desarrollar una iniciativa con una ambición mucho mayor que la que podríamos alcanzar por separado.
Las alianzas entre empresas, fundaciones y entidades sociales son cada vez más necesarias porque permiten combinar recursos, conocimiento e innovación. Cuando cada organización aporta aquello que sabe hacer mejor, los proyectos ganan solidez y generan un impacto más duradero. Además, ayudan a crear modelos que pueden replicarse y beneficiar a muchas más personas.
Nuestro objetivo con esta colaboración no es únicamente poner en marcha un proyecto piloto. Queremos contribuir a generar evidencia, desarrollar herramientas que puedan utilizar otras entidades y avanzar hacia un modelo de piscina más inclusivo, que pueda extenderse a muchos otros territorios. Entendemos la innovación como una forma de responder mejor a las necesidades de la sociedad. Y estamos convencidos de que, cuando esa innovación social se construye desde la colaboración, el impacto es mucho mayor.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Alzheimer


