Las empresas pueden convertir su compromiso social en una ayuda concreta para los niños y niñas con cáncer: facilitar que sigan formando parte de su clase durante el tratamiento.
Fundación OC, Oscar Contigo, invita a las compañías a apadrinar un robot avatar ‘Buddy OC’, un dispositivo de telepresencia que conecta al menor con sus profesores y compañeros cuando no puede acudir al colegio.
La iniciativa ofrece a las organizaciones una forma de orientar su inversión social hacia una necesidad específica: reducir la desconexión escolar y social que puede acompañar a los tratamientos oncológicos infantiles. La colaboración se materializa en un recurso tecnológico destinado a mantener las relaciones y la participación en la vida del aula.
Un compromiso empresarial que llega hasta el aula
Buddy OC está dirigido a niños y niñas de entre 5 y 12 años en tratamiento oncológico. El robot se sitúa en su clase y el menor lo controla mediante una tableta desde su domicilio o el hospital. Así puede ver, escuchar y hablar con su entorno escolar en tiempo real.
Seguir una explicación, levantar la mano para responder o conversar con los compañeros son algunas de las posibilidades del dispositivo. Su rostro puede aparecer en la pantalla del robot para que los demás también puedan verlo y dirigirse a él.
Para la empresa colaboradora, apadrinar Buddy OC supone apoyar una aplicación concreta de la tecnología a la inclusión educativa y al acompañamiento de la infancia.
Para el menor, representa una oportunidad de conservar el contacto con las personas y las rutinas que forman parte de su día a día.
Mantener los vínculos durante el tratamiento
Una ausencia prolongada del colegio puede interrumpir tanto el aprendizaje como las relaciones y las experiencias compartidas. El proyecto busca reducir ese aislamiento y ayudar a que el niño o la niña siga sintiéndose parte de su grupo.
Además de facilitar el seguimiento de las clases, Buddy OC permite participar en conversaciones y actividades con profesores y compañeros. La Fundación plantea esta conexión como un apoyo para mantener el vínculo emocional con el colegio y favorecer la posterior reincorporación presencial.
El dispositivo se concibe como un complemento a la atención educativa domiciliaria, adaptado a las necesidades de acompañamiento del menor durante el tratamiento.
Una aportación con continuidad
La Fundación se encarga de la formación y el mantenimiento del robot para acompañar su incorporación al centro educativo. El modelo contempla, además, la reutilización de los robots y las tabletas entre beneficiarios, en función de las necesidades y la duración de cada tratamiento.
De esta forma, la utilidad del equipo puede prolongarse y permitir que otros niños y niñas se beneficien de él. La colaboración empresarial contribuye a dotar al proyecto de recursos para dar continuidad a este acompañamiento y facilitar su extensión a otros centros.
Otras formas de colaborar: deporte y solidaridad en equipo
Las empresas también pueden apoyar a Fundación Oscar Contigo a través de sus carreras solidarias: Niños sin Cáncer City, en Madrid, y Niños sin Cáncer, en Valdemorillo. Ambas iniciativas recaudan fondos para impulsar la investigación contra el cáncer infantil.
Crear un equipo de empresa, promover colectas entre empleados o colaborar mediante patrocinio son formas de sumar a la plantilla a una causa compartida. Estas propuestas permiten combinar la participación de los profesionales, la sensibilización y la captación de fondos para investigación.
Las organizaciones interesadas pueden consultar con la Fundación las próximas ediciones y las modalidades de colaboración disponibles.
Apadrina un robot y ayuda a mantener su conexión con el colegio
Tu empresa puede apadrinar un robot Buddy OC y contribuir a que niños y niñas con cáncer sigan conectados con sus compañeros y profesores durante el tratamiento.
Contacta con Fundación Oscar Contigo para conocer cómo colaborar y convertir el compromiso social de tu organización en una ayuda concreta para la infancia.


