En Ribera, hablar de sostenibilidad es hablar de comunicación y de personas, porque para nosotros las personas son los motores del cambio.
No basta con comunicar datos de consumo, objetivos de reducción de emisiones o nuevas medidas ambientales. El verdadero reto que nos planteamos es conseguir que las personas comprendan que la sostenibilidad forma parte de su trabajo diario y que sus decisiones, por pequeñas que parezcan, contribuyen al impacto global de la organización.
En el sector sanitario esta reflexión tiene especial relevancia dado que nuestro propósito es cuidar de la salud de las personas y no podemos separar la salud de la población de la salud del entorno. De esta esta relación surge nuestro Plan Estratégico de Medio Ambiente, que busca evolucionar desde una gestión principalmente reactiva hacia un modelo más proactivo, coordinado e integrado en la organización.
Más allá de la importancia de tener definido un plan, debe quedar claro que las personas son las que lo hacen realidad, por ello es fundamental comunicar de forma efectiva para llegar a ellas.
Comunicar es fundamental para generar cultura. Uno de los principales objetivos de nuestro Plan Estratégico es precisamente integrar la gestión ambiental en la cultura de la organización. No basta con disponer de políticas, procedimientos o indicadores ambientales, necesitamos acercar la sostenibilidad al día a día de nuestros profesionales y, especialmente, explicar para qué hacemos las cosas.
Por ello, hemos ido construyendo diferentes canales de sensibilización y comunicación para facilitar la difusión de contenidos. Realizamos una planificación anual de los temas que consideramos relevante comunicar internamente y sobre los que creemos que es importante insistir.
Lanzamos estas comunicaciones sobre medio ambiente y energía de forma mensual lo que muestra nuestra voluntad de mantener la sostenibilidad presente y no concentrarla únicamente en días señalados que también pueden tener su importancia, pero no deben ser los principales protagonistas.
Durante 2026, la comunicación interna en materia de medio ambiente se ha orientado a reforzar la cultura ambiental y trasladar la sostenibilidad al día a día de los profesionales, abordando las líneas estratégicas del Plan de Medio Ambiente, el cumplimiento de los requisitos legales y la aplicación de buenas prácticas en el uso responsable de recursos. Los contenidos han puesto especial foco en el consumo responsable de agua, la eficiencia energética, la movilidad sostenible y la reducción de la huella de carbono, incluyendo las principales líneas del plan de descarbonización y las medidas dirigidas a reducir las emisiones. Asimismo, se ha reforzado la correcta gestión y segregación de residuos, tanto no peligrosos como peligrosos, incidiendo en su seguridad, trazabilidad y responsabilidades asociadas, y se ha aprovechado el Día Mundial del Medio Ambiente para recordar los principales impactos ambientales de la actividad sanitaria y fomentar la participación de los profesionales en la mejora ambiental.
Comunicar también significa proporcionar a las personas herramientas para actuar. Por ello, otro de los pilares que consideramos fundamentales es la formación. Hemos desarrollado una formación corporativa en medio ambiente destinada a explicar nuestro Plan y, sobre todo, las buenas prácticas que cada profesional puede incorporar a su actividad diaria. El mensaje con el que presentamos esta formación resume bien nuestra filosofía: “Eres una pieza clave del cambio”. Porque explicar qué contenedor utilizar, cómo reducir consumos innecesarios o cómo gestionar adecuadamente los recursos puede parecer algo sencillo, pero realmente afecta a las decisiones cotidianas puede contribuir a generar un cambio relevante.
La comunicación no puede ser únicamente de la empresa hacia el profesional, también debemos escuchar a los profesionales. Para mí, esta es una de las claves. Si queremos que los profesionales se sientan parte de la estrategia ambiental, la comunicación debe ser bidireccional. Con esa filosofía se creó el buzón corporativo de medio ambiente, destinado a recoger sugerencias de los profesionales sobre cómo reducir nuestros impactos y promover la sostenibilidad. Periódicamente recordamos este canal e invitamos a los profesionales a enviarnos nuevas propuestas, que posteriormente son revisadas en el Comité de Sostenibilidad para valorar su viabilidad y potencial impacto.
Esto supone dar un paso importante: el profesional deja de ser únicamente receptor de información para convertirse en parte activa de la sostenibilidad de la organización. Creo que ese es precisamente el siguiente paso que debemos perseguir, conseguir que los profesionales se comprometan con estas iniciativas.
No aspiramos únicamente a que nuestros profesionales sepan que existe un Plan de Medio Ambiente y que líneas de trabajo se están desarrollando. Queremos que entiendan qué significa la sostenibilidad para Ribera, por qué está relacionada con nuestra misión sanitaria y qué pueden hacer ellos para contribuir.
La comunicación es para nosotros el puente entre la estrategia y las personas. Cuando ese puente funciona, la sostenibilidad deja de percibirse como algo que corresponde exclusivamente a un área en concreto y empieza a formar parte de la manera en la que trabajamos.
La transformación de una organización no se consigue únicamente con grandes proyectos, se construye cada día, con pequeñas decisiones.
Conseguir que cada profesional sea consciente de que forma parte de ese cambio es, probablemente, uno de los mayores retos y, a la vez, una de las mayores oportunidades que tenemos por delante.


