La sostenibilidad, el cambio climático y la transición energética se mantienen como la segunda gran tendencia del entorno empresarial, solo por detrás de la tecnología, la innovación y la transformación digital, que ocupan el primer lugar. Así lo refleja el informe anual CGI Voice of Our Clients 2025, elaborado a partir de entrevistas con más de 1.800 ejecutivos en empresas de todos los sectores y geografías en los que CGI opera. Un dato que explica por qué la innovación sostenible se ha consolidado como una prioridad estratégica para aquellas organizaciones que buscan generar valor a largo plazo, no solo desde un punto de vista económico, sino también por su impacto en el entorno y en la sociedad.
Este enfoque siempre ha formado parte del ADN de CGI. En 2026, cuando celebramos nuestros 50 años, lo hacemos mirando al futuro y en un contexto marcado por la necesidad de acelerar la evolución hacia modelos más sostenibles, resilientes y responsables. Más que una obligación, es una oportunidad que refuerza nuestro compromiso con la innovación sostenible, entendida como el desarrollo y la aplicación de tecnologías que, además de impulsar la eficiencia y el crecimiento, generan un impacto positivo, tangible y medible en el tiempo.
No se trata solo de innovar, sino de hacerlo de forma responsable, avanzando hacia un uso más eficiente de los recursos, reduciendo el consumo de energía y la huella de carbono de las operaciones, y garantizando entornos seguros, resilientes y confiables. En este sentido, la innovación sostenible implica integrar criterios ESG en cada solución, desde su diseño hasta su implementación, permitiendo avanzar de forma simultánea en la transformación digital y en los objetivos de sostenibilidad.
Del mismo modo que en CGI aplicamos principios de ética, transparencia y confianza al desarrollo y uso de una Inteligencia Artificial Responsable (IAR), nuestras soluciones propias –Intellectual Property (IP)– son también reflejo de este compromiso. No consiste únicamente en desarrollar tecnología avanzada, sino en hacerlo bajo un enfoque de innovación responsable, donde cada solución aporte valor de forma equilibrada en términos de eficiencia, impacto y confianza. Entre ellas, destacan algunos ejemplos de cómo la tecnología puede convertirse en un motor de la sostenibilidad.
El primero de ellos es CGI DigitalTrust360, un referente en el ámbito de la confianza digital que gestiona millones de operaciones digitales, eliminando los procesos presenciales y favoreciendo el desarrollo de estrategias paperless. Este tipo de soluciones reflejan cómo la innovación responsable puede transformar procesos clave, haciéndolos más eficientes y sostenibles sin renunciar a la seguridad ni al cumplimiento normativo. En la práctica, esto se traduce en una reducción directa de los desplazamientos y de las emisiones, contribuyendo a disminuir la huella de carbono. Su enfoque modular cubre de forma integral la digitalización, validación y custodia de documentos, así como la vídeo identificación remota y la firma electrónica y biométrica, incluida la firma en el aire.
Por otra parte, CGI GreenContainer es una solución que permite gestionar de forma más eficiente las infraestructuras tecnológicas, mejorando su rendimiento desde una doble perspectiva: operativa y sostenible. Al hacer un uso más inteligente de los recursos, reduce tanto los costes como el consumo energético, contribuyendo a disminuir la huella de carbono y a avanzar hacia modelos tecnológicos más responsables, sin comprometer la calidad del servicio.
Por último, CGI Aromi está diseñada para optimizar la gestión de los servicios de alimentación. Esta solución facilita una planificación, producción y distribución de comidas más eficientes, mejorando el aprovechamiento de los recursos -incluidas materias primas y activos de producción-. Desde esta misma lógica, contribuye a reducir las emisiones asociadas y el desperdicio, aplicando criterios de sostenibilidad a las operaciones del día a día.
A este enfoque se suman proyectos concretos que reflejan cómo la innovación responsable se materializa también en nuestros clientes. Es el caso de la solución integral que monitoriza el proceso de producción en la planta de hidrógeno verde de Iberdrola en Puertollano, la mayor de Europa para uso industrial. Esta solución proporciona a los operadores las herramientas, indicadores y alarmas necesarios para garantizar el proceso completo de producción, contribuyendo a la reducción de emisiones y al avance en los objetivos estratégicos de la compañía para su transformación energética, así como al cumplimiento de los planes europeos de descarbonización 2030 y 2050.
La dimensión social de la innovación sostenible
En CGI, la innovación sostenible no se limita al ámbito ambiental o de gobernanza; también incorpora una dimensión social. Buena muestra de ello es CGI for Good, nuestra plataforma global de voluntariado que canaliza el compromiso de nuestros 94.000 profesionales con la generación de un impacto positivo en las comunidades en las que vivimos y operamos, a través de iniciativas solidarias y de colaboración.
Asimismo, el programa STEM@CGI impulsa el desarrollo del talento en disciplinas científicas y tecnológicas, promueve este tipo de carreras en las nuevas generaciones y, de manera especial, fomenta la participación de las mujeres en estos ámbitos.
En definitiva, en CGI entendemos la innovación sostenible como una palanca de transformación para construir un futuro más eficiente, seguro e inclusivo, en el que la tecnología impulse el progreso y contribuya activamente a un desarrollo más equilibrado y responsable.


