La gestión responsable de los residuos en las terminales aeroportuarias se ha convertido en un eje estratégico para avanzar hacia una movilidad más sostenible. En un entorno con un flujo constante de pasajeros, comercios y operaciones, el reciclaje no solo reduce el impacto ambiental, sino que demuestra el compromiso real del sector con la economía circular. En este contexto, el trabajo que desarrolla Envera en la recogida selectiva, clasificación y tratamiento adecuado de los residuos adquiere un valor esencial: garantiza que materiales como papel, envases, vidrio o residuos especiales sigan circuitos seguros y eficientes, y contribuye a que las terminales sean espacios más limpios, responsables y alineados con los estándares internacionales de sostenibilidad.
En el aeropuerto de Madrid-Barajas-Adolfo Suárez, Envera presta este servicio desde 2017. Hoy realiza la recogida selectiva de todos los residuos que se segregan en las salas VIP de AENA, siendo su función tanto la colocación y mantenimiento de los cubos de basura, como la retirada y transporte de dichos residuos a los puntos limpios asignados por el gestor público en las instalaciones aeroportuarias.
Este servicio permite el empleo de cinco personas con discapacidad de las siete que forman un servicio que se presta los 365 días del año, en tres turnos de mañana, tarde y noche.
Al mismo tiempo, la gestión de residuos del Aeropuerto de Málaga–Costa del Sol se ha convertido en uno de los ejemplos más sólidos de cómo la sostenibilidad ambiental y la inclusión sociolaboral pueden avanzar juntas. Desde 2001, Envera —entidad sin ánimo de lucro nacida en el entorno de Iberia— opera la planta de reciclaje del aeropuerto en colaboración con AENA, consolidando un modelo que combina impacto ambiental, valor social y excelencia operativa.
Con este proyecto, AENA también ha apostado en Málaga por un modelo de economía circular más eficiente, haciendo que los propios concesionarios de sus instalaciones lleven el control de sus desechos y mejorando la segregación de residuos. El resultado es un mayor impacto en la valorización y gestión de estos materiales, de la que en último término se ocupa Envera.
Sólo en 2025, el equipo de Envera ha tratado en el aeropuerto de la Costa del Sol 3,9 millones de kilos de residuos para su reciclaje. De estos, orgánicos son 25%, RCU (fracción mezcla) un 35%, papel-cartón el 9%, y el resto corresponden a envases.
Un trabajo que desarrollan 25 personas con discapacidad, en donde la incorporación de mujeres al equipo ha sido uno de los últimos objetivos para el logro de inclusión laboral que lleva aparejado el proyecto. Todos ellos son profesionales que cumplen altos estándares de calidad y eficacia, con capacidad de adaptación rápida a cambios normativos y nuevas fracciones de residuos, y, muy importante, con un gran compromiso con la excelencia.
Ambos casos, el de Madrid y el de Málaga, son trabajos industriales, técnicos y de impacto, en los que se han incorporado herramientas digitales, como PatrolTech, para el control de rondas en tiempo real y mejorar de esta manera la eficiencia operativa; un modelo de sostenibilidad social y medioambiental que, además, ha sido premiado por su compromiso con la calidad, y que demuestra, como reza el lema de la gran obra social de Iberia que es Envera, que “todos podemos ser los mejores en algo”.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Medio Ambiente


