Desde que sois una empresa B Corp, ¿qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día?
En nuestro caso, convertirnos en B Corp no supuso cambiar nuestra filosofía, porque Bosquia nació ya con una visión muy ligada al impacto ambiental y social. Lo que sí nos aportó fue una forma más estructurada de medirnos, ordenar procesos y profesionalizar todavía más nuestra actividad.
- Desde que sois una empresa B Corp, ¿qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día?
- En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
- Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como acción climática, derechos humanos, trabajo justo o circularidad. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
- Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora para mantener una comunicación rigurosa y creíble?
- ¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp dentro de vuestra organización y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
Hoy el propósito está mucho más integrado en la toma de decisiones diaria. No analizamos únicamente la viabilidad económica de un proyecto, sino también su impacto sobre la biodiversidad, el territorio, las comunidades locales o la trazabilidad de las acciones que desarrollamos.
Además, entendemos la mejora continua como parte esencial de nuestra forma de trabajar. Por eso seguimos avanzando en certificaciones como ISO 14001, ISO 14064 o ISO 9001, que nos ayudan a reforzar el rigor, la transparencia y la confianza en los proyectos que impulsamos.
En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
La sostenibilidad ya no es solo una cuestión reputacional; cada vez está más vinculada a la competitividad, la financiación o la capacidad de adaptación de las empresas.
Trabajar bajo estándares exigentes nos obliga a medir impactos, profesionalizar procesos y reforzar la trazabilidad, algo especialmente importante en ámbitos como la compensación de carbono o las soluciones basadas en la naturaleza.
Creemos que en los próximos años la confianza será uno de los activos más importantes, y ahí el rigor y la transparencia van a marcar la diferencia.
Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como acción climática, derechos humanos, trabajo justo o circularidad. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
Probablemente el mayor reto no sea técnico, sino cultural. Muchas empresas ya saben medir emisiones o generar reportes, pero la verdadera transformación aparece cuando la sostenibilidad empieza a influir de verdad en decisiones estratégicas y operativas.
Aspectos como la trazabilidad de la cadena de valor, la circularidad o la relación con proveedores van a exigir cambios profundos en la forma de operar de muchas organizaciones.
También creemos que habrá una evolución hacia una sostenibilidad más tangible y menos centrada únicamente en el reporte. Cada vez más empresas buscan proyectos con impacto real, medible y conectado con el territorio.
Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora para mantener una comunicación rigurosa y creíble?
Intentamos comunicar siempre desde una visión honesta y trazable, y parte importante de nuestro trabajo también consiste en trasladar esa visión a los clientes con los que colaboramos. Muchas veces la sostenibilidad se simplifica demasiado, y creemos que también hay una labor de educación y acompañamiento para explicar cómo funcionan realmente este tipo de proyectos.
En sectores como el forestal es especialmente importante entender que trabajamos con procesos biológicos y a largo plazo. La reforestación no consiste únicamente en plantar árboles, sino en asegurar seguimiento, mantenimiento y supervivencia futura de esas masas forestales.
Por eso hablamos no solo de los avances, sino también de los retos y complejidades que existen sobre el terreno. Creemos que explicar los procesos con transparencia genera mucha más credibilidad y ayuda a construir una relación de confianza más sólida con todos los grupos de interés.
¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp dentro de vuestra organización y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
La certificación nos ha ayudado a reforzar una idea muy importante: el impacto debe formar parte de todas las áreas de la empresa y no solo del discurso ambiental.
Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósito


