Miguel Pardo, Director de Relaciones Institucionales de Trasmed, comparte en esta entrevista con Corresponsables cómo la Sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para la compañía, tanto en la protección del entorno marino como en la prestación de un servicio esencial para la conectividad entre la península y Baleares. La descarbonización, la innovación tecnológica y el compromiso con las personas marcan la hoja de ruta de Trasmed para avanzar hacia un transporte marítimo más eficiente y responsable.
- La Sostenibilidad forma parte de la estrategia corporativa de Trasmed. ¿Cómo se integra este enfoque en la actividad diaria de la compañía y en la toma de decisiones?
- La descarbonización es uno de los principales retos del transporte marítimo. ¿Qué avances destacaría de la hoja de ruta que está siguiendo Trasmed para reducir su huella ambiental?
- La modernización de la flota y la incorporación de nuevas tecnologías son pilares de esa estrategia. ¿Cómo están contribuyendo estas inversiones a acelerar la transformación hacia un transporte marítimo más sostenible?
- Trasmed destaca la conectividad entre la península y Baleares como un servicio esencial. ¿Cómo contribuye esta actividad al desarrollo económico y social de los territorios donde opera?
- Las personas ocupan un lugar destacado dentro de la estrategia social de la compañía, con iniciativas en materia de diversidad e inclusión. ¿Cómo trabajan para consolidar una cultura basada en la igualdad de oportunidades y el bienestar de los equipos?
- La colaboración con iniciativas culturales, deportivas y sociales forma parte del compromiso de Trasmed con las comunidades donde está presente. ¿Qué aporta este vínculo con el territorio tanto a la compañía como a las comunidades locales?
- Mirando al futuro, ¿cuáles serán las principales prioridades de Trasmed para seguir avanzando en materia ambiental, social y de buen gobierno y contribuir a la transformación del transporte marítimo?
Trasmed, naviera del Grupo Grimaldi, conecta la península con las Islas Baleares mediante el transporte de pasajeros y mercancías. Su actividad resulta clave para garantizar el abastecimiento de las islas y contribuir a su desarrollo económico y social, al tiempo que impulsa inversiones orientadas a reducir el impacto ambiental de sus operaciones.
Durante la entrevista, Miguel Pardo explica las principales iniciativas de descarbonización de la compañía, el papel de la innovación y la modernización de la flota, la contribución de Trasmed al desarrollo de Baleares, su apuesta por la diversidad y la inclusión y los retos que afronta el transporte marítimo para avanzar en materia ambiental, social y de gobernanza.
La Sostenibilidad forma parte de la estrategia corporativa de Trasmed. ¿Cómo se integra este enfoque en la actividad diaria de la compañía y en la toma de decisiones?
Es un aspecto absolutamente esencial porque desarrollamos nuestra actividad en un entorno tan sensible como el mar y conectamos la península con las Islas Baleares, un territorio donde la sensibilidad ambiental y social es muy elevada.
Por ello, consideramos fundamental que toda nuestra actividad esté orientada hacia la sostenibilidad.
Además, trabajamos con destinos turísticos y estos solo pueden consolidarse como destinos de calidad si son sostenibles. Cada vez más administraciones y agentes turísticos incorporan este enfoque a sus políticas, por lo que la sostenibilidad forma parte de nuestro día a día y está presente en todas nuestras decisiones.
La descarbonización es uno de los principales retos del transporte marítimo. ¿Qué avances destacaría de la hoja de ruta que está siguiendo Trasmed para reducir su huella ambiental?
Efectivamente, la descarbonización es una obligación, pero yo siempre digo que, incluso desde un punto de vista egoísta, también es una necesidad.
Descarbonizar significa consumir menos combustibles fósiles y consumir menos combustibles fósiles significa reducir costes. Es una situación en la que todos ganan: gana la sociedad, gana el medioambiente y ganamos nosotros.
¿Qué estamos haciendo? Por un lado, implantamos todas las medidas de eficiencia que están a nuestro alcance. Incorporamos nuevos sistemas de pintura que reducen el consumo de combustible, realizamos el pulido de las hélices para mejorar la eficiencia y, siempre que el servicio lo permite, navegamos a menor velocidad para disminuir el consumo sin afectar a la calidad del servicio.
Además, el año pasado comenzamos a conectar nuestros buques a la red eléctrica durante las escalas en el puerto de Barcelona. Con ello reducimos nuestra huella ambiental y, además, lo hacemos en un entorno especialmente sensible como es una ciudad. Los puertos se encuentran muy próximos a los núcleos urbanos y cualquier emisión o ruido tiene un mayor impacto cuando el barco permanece atracado que cuando navega en alta mar.
La modernización de la flota y la incorporación de nuevas tecnologías son pilares de esa estrategia. ¿Cómo están contribuyendo estas inversiones a acelerar la transformación hacia un transporte marítimo más sostenible?
Son absolutamente fundamentales. El transporte marítimo está considerado por la Organización Marítima Internacional como un sector difícil de descarbonizar. Por eso debemos trabajar en dos líneas de actuación.
La primera consiste en identificar cuáles serán los combustibles del futuro. En este sentido, el Grupo Grimaldi está encargando nuevos buques preparados para funcionar con dos tipos de combustible: el combustible fósil actual y los combustibles alternativos que previsiblemente utilizarán en el futuro.
En el caso de los buques de carga hablamos del amoníaco y, en el de los buques de pasaje, del metanol. Actualmente tenemos nueve buques de metanol encargados y diecisiete preparados para funcionar con amoníaco.
La segunda línea consiste en actuar sobre el presente mediante medidas que ya podemos aplicar. Una de ellas es la conexión de los buques a la red eléctrica en puerto. Además, prácticamente todos los barcos del Grupo Grimaldi que operan en España están preparados para funcionar con baterías cuando permanecen atracados.
De esta forma, si un puerto no dispone todavía de conexión eléctrica, podemos apagar los motores y mantener los servicios del barco mediante baterías. Lógicamente, hoy por hoy las baterías todavía no tienen capacidad suficiente para realizar una travesía completa. No hablamos de un automóvil, sino de grandes barcos que recorren largas distancias y requieren enormes potencias. Ojalá esa tecnología llegue pronto.
La otra gran línea de trabajo es seguir mejorando la eficiencia y reduciendo las emisiones. Todos los nuevos buques que incorpora Grimaldi integran las tecnologías más avanzadas para reducir el consumo y las emisiones.
Gracias a ello, podemos afirmar que las nuevas unidades transportan el doble de carga consumiendo prácticamente lo mismo que los barcos a los que sustituyen. En definitiva, estamos duplicando la eficiencia de la flota.
Trasmed destaca la conectividad entre la península y Baleares como un servicio esencial. ¿Cómo contribuye esta actividad al desarrollo económico y social de los territorios donde opera?
Nuestra función es la de facilitar esa conectividad. Al final es la sociedad la que decide hacia dónde quiere avanzar, qué necesita, qué productos requiere para desarrollarse o si demanda una mayor conectividad y más frecuencias. Nosotros escuchamos esas necesidades y ponemos los medios para responder a ellas.
Hoy Baleares depende prácticamente del exterior para el suministro de mercancías y más del 99,9 % de ellas llegan por vía marítima. Transportamos absolutamente todo lo que necesitan las islas. Hablamos de productos de consumo diario, como alimentos frescos para los supermercados, mobiliario o materiales de construcción, pero también de mercancías menos visibles y absolutamente estratégicas.
Por ejemplo, transportamos butano y propano, fundamentales para las necesidades energéticas; oxígeno, imprescindible para el ámbito sanitario; o gas cloro, necesario para la potabilización del agua. Se trata de productos complejos de transportar, pero esenciales para garantizar la calidad de vida de los habitantes de Baleares.
Las personas ocupan un lugar destacado dentro de la estrategia social de la compañía, con iniciativas en materia de diversidad e inclusión. ¿Cómo trabajan para consolidar una cultura basada en la igualdad de oportunidades y el bienestar de los equipos?
Es un aspecto que prácticamente forma parte de nuestro ADN. Trasmed nace de la integración de los activos de Trasmediterránea dentro del Grupo Grimaldi, lo que supuso unir dos culturas empresariales diferentes.
Esa integración nos ha permitido desarrollar una organización muy abierta al cambio y a la diversidad. No sabría decir el número exacto de nacionalidades que conviven en la compañía, pero son muchísimas.
Además, contamos con presencia femenina en todos los niveles de la organización, incluidos los puestos de mayor responsabilidad. Tenemos capitanas, jefas de máquinas y mujeres desempeñando funciones directivas.
Lo que buscamos es enriquecernos con esa diversidad. La sociedad es diversa y, cuanto más diversa sea una empresa, mejor podrá comprender las necesidades de la sociedad a la que presta servicio.
La colaboración con iniciativas culturales, deportivas y sociales forma parte del compromiso de Trasmed con las comunidades donde está presente. ¿Qué aporta este vínculo con el territorio tanto a la compañía como a las comunidades locales?
Cuando una empresa desarrolla su actividad en un territorio, ese territorio debe beneficiarse de alguna manera de su presencia. Ese beneficio puede venir a través del empleo que genera o de los servicios esenciales que presta, como ocurre en nuestro caso.
Pero creemos que también podemos aportar un valor añadido acercando iniciativas que, de otra manera, tendrían más difícil llegar a Baleares.
Como comentaba antes, prácticamente todo llega a las islas en barco. Si una prueba ciclista necesita transportar a los equipos participantes, podemos colaborar facilitando ese transporte. A cambio, conseguimos también dar visibilidad a nuestra marca.
Lo mismo ocurre con actividades culturales. Por ejemplo, hemos llevado a las falleras de Valencia a las tres islas para acercar la cultura fallera a los ciudadanos de Baleares y despertar su interés por conocer las Fallas.
También colaboramos con conciertos y con iniciativas gastronómicas, deportivas y culturales.
Queremos que los ciudadanos de Baleares, incluso quienes no viajan con nosotros, perciban que Trasmed aporta mucho más que un servicio de conectividad.
Mirando al futuro, ¿cuáles serán las principales prioridades de Trasmed para seguir avanzando en materia ambiental, social y de buen gobierno y contribuir a la transformación del transporte marítimo?
Creo que las bases ya están bien establecidas y ahora debemos seguir avanzando sobre ellas. La descarbonización continuará siendo uno de los grandes retos y requerirá inversiones muy importantes.
También me parece importante destacar la filosofía del Grupo Grimaldi. Es una empresa rentable, pero su modelo se basa en reinvertir los beneficios que obtiene. Esa reinversión se destina a incorporar nuevos buques más eficientes, mejorar las instalaciones en tierra y seguir elevando la calidad del servicio. De esta forma, la riqueza que genera la compañía revierte en el territorio y permite seguir mejorando nuestras operaciones.
En el ámbito social seguiremos apostando por la incorporación de perfiles diversos. En el sector marítimo existe una importante escasez de profesionales y no podemos renunciar a ningún talento.
Necesitamos marineros, tripulantes de cabina, oficiales y profesionales de cualquier especialidad. Hombres y mujeres, independientemente de su país de origen, serán siempre bienvenidos, siempre que compartan el idioma común necesario para garantizar la seguridad a bordo y sean buenos profesionales.
Escucha aquí la entrevista completa (PODCAST):
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