El ictus es una alteración de la circulación cerebral que compromete la llegada de sangre al cerebro y puede provocar daño cerebral. Cada año, 120.000 personas sufren un ictus en España, y aproximadamente el 50% fallece o queda con secuelas discapacitantes, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Además, en España viven más de 400.000 personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA), cuya principal causa es el ictus, responsable de más del 80% de los casos, según Daño Cerebral Estatal.
En este contexto, Fundación Freno al Ictus ha cerrado el primer semestre de 2026 reforzando su papel como entidad de referencia en el acompañamiento a personas afectadas por ictus y Daño Cerebral Adquirido, así como a sus familias, a través de proyectos propios de inclusión, apoyo emocional y ocio inclusivo.
Durante los primeros seis meses del año, la Fundación ha continuado impulsando GUIAR en Daño Cerebral, un recurso integral y gratuito de asesoramiento y acompañamiento dirigido a personas afectadas por DCA y sus familias. Solo en lo que va de 2026, el proyecto ha atendido a 158 familias, alcanzando un total de 817 familias acompañadas desde su puesta en marcha.
El objetivo de GUIAR en Daño Cerebral es dar respuesta a una de las principales necesidades que aparecen tras el alta hospitalaria: la falta de información sobre recursos, trámites y apoyos disponibles. A través de este proyecto, la Fundación ofrece una “ventanilla única” para orientar a las familias en áreas sociales, sanitarias, laborales y familiares, favoreciendo una respuesta más ágil, personalizada y adaptada a cada caso. El proyecto tiene además un impacto nacional, al haber acompañado a familias de diferentes comunidades autónomas.
Otra de las líneas consolidadas durante este semestre ha sido Kiero, una vida después de un ictus, programa desarrollado por Fundación Freno al Ictus con el apoyo del CEADAC, Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral. En 2026, el programa ha celebrado su décima edición, con 16 participantes, alcanzando un total de 151 personas beneficiarias desde su puesta en marcha.
Kiero está dirigido especialmente a adultos jóvenes afectados por ictus y DCA, y busca favorecer su reinserción vital, social y laboral tras la rehabilitación. Durante tres meses, los participantes trabajan aspectos como el autoconocimiento, la autonomía emocional, la autoestima, la gestión emocional, la planificación y el diseño de un nuevo proyecto de vida adaptado a sus circunstancias.
La Fundación también ha seguido desarrollando Recuperarte: Cultura y Ocio para afectados de DCA, un proyecto orientado a reducir el aislamiento social de las personas con daño cerebral adquirido y promover su participación activa en la sociedad. Actualmente, el grupo cuenta con 24 personas inscritas y ha realizado actividades como visitas guiadas a museos, exposiciones, centros culturales y otros espacios de ocio y cultura.
A través de Recuperarte, la Fundación promueve la creación de una red de apoyo social entre personas afectadas por DCA, favoreciendo su integración, autonomía y bienestar emocional mediante experiencias culturales compartidas.
En paralelo, Fundación Freno al Ictus ha continuado acercando el apoyo emocional a los menores de familias afectadas por daño cerebral adquirido a través del proyecto Un Final para el DCA, basado en el cuento El desafío de Ardilla. Durante el primer semestre de 2026 se han realizado tres talleres en colaboración con entidades especializadas: uno junto a ADACEBUR, entidad asociada a la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE) en Burgos; otro junto a ADACEMA, entidad asociada a FEDACE en Málaga; y un tercero en la clínica de rehabilitación Neuron.
Esta iniciativa, desarrollada por la Fundación en colaboración con Fundación Gmp y Coloria, busca ayudar a los niños y niñas a comprender y gestionar los cambios que se producen en su entorno familiar cuando una persona cercana sufre un DCA. A través de la creatividad y la expresión emocional, los talleres ofrecen herramientas para trabajar sentimientos como el miedo, la rabia o la tristeza, fomentando al mismo tiempo la empatía, la resiliencia y la inclusión.
Con todos estos proyectos, Fundación Freno al Ictus continúa ampliando su red de colaboración con entidades sanitarias, sociales y empresariales, avanzando hacia un modelo de atención cada vez más integral, coordinado y centrado en las necesidades reales de las personas afectadas y sus familias.
La Fundación quiere expresar su agradecimiento a todas las entidades colaboradoras, administraciones públicas, hospitales, empresas, asociaciones, profesionales y personas voluntarias que, con su compromiso y confianza, hacen posible el desarrollo de estos proyectos.
Asimismo, Fundación Freno al Ictus hace un llamamiento a nuevas entidades, empresas e instituciones comprometidas con la inclusión, la atención sociosanitaria y la responsabilidad social para que se sumen a sus programas y contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por ictus y daño cerebral adquirido y de sus familias.
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