FCC Construcción ha finalizado el Pont de la Memoria de Picanya, levantado en el emplazamiento del antiguo puente arrasado por la DANA de 2024. La infraestructura está abierta al tráfico desde el pasado 29 de julio y recupera una conexión esencial para el municipio valenciano con un diseño preparado para soportar episodios meteorológicos extremos.
La reconstrucción ha supuesto una inversión de 5,6 millones de euros, financiada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible dentro del plan destinado a recuperar las infraestructuras afectadas por la DANA en la provincia de Valencia.
El nuevo puente conserva la ubicación del anterior, aunque incorpora cambios estructurales para aumentar su seguridad y facilitar el paso del agua por el barranco. Dispone de dos carriles para vehículos, un carril bici bidireccional y aceras peatonales, integrando así diferentes formas de movilidad en una plataforma de 13,15 metros de anchura.
Un diseño pensado para responder mejor a las crecidas
Uno de los principales objetivos de la actuación ha sido aumentar la capacidad de desagüe del barranco. Para ello se han retranqueado los estribos y se ha desarrollado una geometría hidrodinámica que reduce la resistencia de la estructura frente al flujo del agua durante episodios de fuertes avenidas.
El tablero se ha construido mediante una cimbra porticada de acero de tres vanos de hasta 12 metros, una solución que permite mantener un mayor espacio libre para la circulación del agua por el cauce.
La estructura emplea hormigón pretensado y presenta una sección curva hidrodinámica de 1,50 metros de canto, diseñada para reducir su peso manteniendo la solidez necesaria. Las pilas tienen además una forma esbelta y elíptica orientada en la dirección de la corriente, con el propósito de disminuir la presión que recibe el puente durante las crecidas.
La cimentación se apoya en pilotes de hormigón de 1,20 metros de diámetro, anclados a gran profundidad tanto en los pilares como en los extremos. El reparto de esfuerzos y la configuración de estos elementos buscan aportar mayor estabilidad frente a futuros episodios de elevada intensidad.
De los 13,15 metros de anchura total del tablero, 6,50 metros se destinan al tráfico rodado, 2,40 al carril bici bidireccional y otros tres metros a las aceras, además del espacio reservado para las barreras laterales y la separación entre vehículos y ciclistas.
Un puente convertido también en espacio de memoria
La reconstrucción incorpora además una dimensión conmemorativa. FCC Construcción ha instalado y donado la escultura ‘Lágrimas que abrazan’, obra del artista José María Piñero, ubicada en un mirador construido sobre el barranco del Poyo.
La pieza representa dos manos unidas por miles de gotas, una imagen que remite tanto a la lluvia como a las lágrimas provocadas por la catástrofe. Su propósito es mantener el recuerdo de los vecinos y vecinas afectados, agradecer la ayuda de las personas, instituciones y entidades que participaron durante la emergencia y reconocer el esfuerzo de los municipios que afrontaron las consecuencias de la DANA.
El Pont de la Memoria recupera así la función cotidiana de una infraestructura dañada por las inundaciones y añade soluciones específicas para responder mejor ante futuras crecidas, al tiempo que reserva un espacio permanente para recordar lo ocurrido y a quienes participaron en la recuperación.
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