La Universidad de Murcia (UMU), a través de su Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), organizó junto a la asociación Más RSC y Corresponsables una nueva edición de los Diálogos Corresponsables Territoriales en Murcia, un encuentro que reunió a más de 40 directivos, empresarios, investigadores, académicos y consultores para reflexionar sobre el papel de la sostenibilidad como motor de transformación de las organizaciones.
La jornada, celebrada en el Ágora de la sede central de CaixaBank en Murcia, congregó a representantes de todos los grupos de interés en un espacio de diálogo multiactor orientado a compartir experiencias, desafíos y oportunidades vinculadas a la sostenibilidad en su dimensión económica, social y medioambiental.
El encuentro arrancó con la bienvenida institucional de Longinos Marín, Director de la Cátedra RSC de la UMU; Ricardo Martín, CEO de Corresponsables, y Tono Pasqual del Riquelme, Director General de Autónomos y Economía Social de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM).

Durante la apertura, se puso en valor la importancia de generar espacios de cooperación entre universidad, empresa, administraciones públicas y entidades sociales para avanzar hacia modelos empresariales capaces de generar valor económico, social y ambiental de forma equilibrada.
Uno de los principales consensos de la jornada fue que la Sostenibilidad ya no puede entenderse como un área aislada dentro de las compañías, sino como una estrategia transversal estrechamente ligada a la competitividad, la resiliencia, la innovación y la capacidad de adaptación de las organizaciones ante un contexto marcado por la incertidumbre económica, regulatoria y geopolítica.
Financiación responsable: impacto medible, social y verde
La primera intervención de la jornada fue la píldora ‘El presente y futuro de la financiación responsable en la Región’, protagonizada por Francisco Adam, Responsable Territorial de Sostenibilidad de CaixaBank en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, quien fue entrevistado por Roberto Fuentes, investigador y Responsable de Comunicación de la Cátedra RSC de la UMU.
Adam destacó el creciente papel de las entidades financieras como agentes clave en la transición hacia una economía más sostenible e inclusiva. “Queremos tener un impacto medible, social y verde”, afirmó, explicando que la financiación sostenible no se limita únicamente a compañías que ya son verdes o sociales, sino que también puede acompañar a organizaciones en proceso de transformación mediante la incorporación de KPI de seguimiento que permitan garantizar una actividad responsable y cada vez más sostenible.

Durante su intervención, Francisco Adam subrayó que el mercado está experimentando un cambio de paradigma. “La banca ya no tiene que convencer a las empresas de que adquieran financiación sostenible, son ellas mismas quienes solicitan esa financiación”, señaló. En su opinión, la sostenibilidad ha dejado de percibirse únicamente como una cuestión reputacional para convertirse en una ventaja competitiva tangible, impulsada por la normativa, por la presión de los clientes y por la propia evolución del mercado.
Adam también explicó que el contexto geopolítico y regulatorio condiciona cada vez más la actividad empresarial en materia ESG y RSE. Aunque determinadas prioridades a corto plazo han cambiado por los shocks internacionales, defendió que Europa sigue apostando por la descarbonización y por una economía comprometida con los retos ambientales y sociales.
Huella hídrica, carbono y competitividad ambiental
A continuación, tuvo lugar el primer diálogo de la jornada, titulado ‘Ventajas medioambientales y financieras de la reducción de la huella hídrica y de carbono’. La mesa fue moderada por Ana Jiménez-Alfaro, investigadora y docente de la Cátedra RSC de la UMU, y contó con la participación de Juan Antonio López, Director Técnico de Estrella de Levante; Virginia Nicolás, Responsable Medioambiental de HTBA; Marina Martínez, Responsable de Medio Ambiente y Gestión en Economía Circular de Auxiliar Conservera; y Marisa Ruiz, Directora de Calidad, Medio Ambiente y Sostenibilidad de El Ciruelo.

Este primer bloque puso el foco en uno de los grandes retos de la sostenibilidad empresarial en la Región de Murcia: la gestión eficiente de los recursos naturales, la reducción de emisiones, la economía circular, la optimización energética y la adaptación de los procesos productivos a criterios de sostenibilidad.
Juan Antonio López, Director Técnico de Estrella de Levante, defendió la importancia de medir para poder transformar. “Las empresas muestran sus compromisos cuando miden sus huellas y emisiones, porque solo a partir de ahí pueden conocer su situación, poner soluciones y obtener certificaciones”, afirmó. En este sentido, destacó que “invertir en sostenibilidad es rentable”, aunque también reconoció que implica costes y exige una visión estratégica de largo plazo.
Durante su intervención, López puso como ejemplo iniciativas vinculadas a la reducción del consumo de agua, la generación de biogás reutilizable para producir energía y el desarrollo de proyectos de innovación. Además, remarcó que la innovación debe ser viable y tener impacto real: “La innovación es arrancar proyectos, pero también deben ser rentables”, apuntó, destacando también la importancia de las iniciativas sociales dirigidas a colectivos vulnerables.
Por su parte, Virginia Nicolás, Responsable Medioambiental de HTBA, incidió en que la Sostenibilidad no puede funcionar como un departamento independiente, sino que debe estar presente en la toma de decisiones y formar parte de la estrategia global de la empresa. Según explicó, calcular la huella ambiental permite obtener “una foto” de las emisiones, identificar dónde se producen, cómo se generan y qué medidas pueden adoptarse para reducirlas. También defendió la importancia de la innovación en procesos ya existentes y en aquellos que se quieren implantar, así como la necesidad de establecer KPI que permitan medir los avances.
Marina Martínez, Responsable de Medio Ambiente y Gestión en Economía Circular de Auxiliar Conservera, abordó la complejidad de la descarbonización industrial, especialmente en compañías que ya han avanzado mucho en la reducción de emisiones pero necesitan seguir transformando sus procesos para acceder a financiación sostenible. Martínez explicó que la electrificación de procesos y el uso de materiales más sostenibles son vías necesarias para continuar reduciendo el impacto ambiental, aunque reconoció que estas decisiones pueden implicar incrementos de costes.
En la misma línea, Marisa Ruiz, Directora de Calidad, Medio Ambiente y Sostenibilidad de El Ciruelo, recordó que la compañía fue pionera en la Región de Murcia en la medición de la huella de carbono. Ruiz defendió que la huella ecológica, la huella hídrica y la huella de carbono son herramientas útiles para que las empresas puedan compararse, mejorar y generar una “competitividad positiva”. También subrayó el papel de la tecnificación como palanca para optimizar recursos en un contexto condicionado por el cambio climático y la escasez hídrica.
Personas, talento y bienestar: la dimensión social de la Sostenibilidad
El segundo bloque de la jornada estuvo dedicado a ‘Personas, talento y bienestar: la sostenibilidad desde el punto de vista de las personas’. La mesa fue moderada por Francisco J. Bastida, Docente de la Cátedra RSC de la UMU, y contó con la participación de Patricia Ros, Responsable de RRHH de El Dulze Growers; Beatriz Salazar, Coordinadora de RSC y Comunicación de Grupo Orenes; Marta Torres, Responsable del Área de Desarrollo Corporativo de Fundación Diagrama; Juan Antonio Segura, Director General de Convive Fundación Cepaim; y Dolo Iniesta, Head of Country Quality & Corporate Affairs de Hero Sur de Europa.

La conversación giró en torno a la atracción y fidelización del talento, el bienestar laboral, la conciliación, la diversidad, la inclusión, el liderazgo responsable, la salud emocional y la construcción de culturas corporativas más humanas y sostenibles.
Beatriz Salazar, Coordinadora de RSC y Comunicación de Grupo Orenes, defendió que la cultura corporativa se ha convertido en uno de los principales elementos para fidelizar talento. “Debemos poner a la persona en el centro y pensar qué podemos aportar, transmitir los valores y ser transparentes”, afirmó. Salazar explicó que Grupo Orenes ha impulsado iniciativas para que las personas se sientan valoradas y parte fundamental de la compañía, así como planes de desarrollo profesional y medidas de salud y bienestar.
La representante de Grupo Orenes también señaló que el reto pasa por seguir transformando los equipos y recordar a las personas por qué quieren permanecer en la empresa y formar parte de sus proyectos.
Por su parte, Dolo Iniesta, Head of Country Quality & Corporate Affairs de Hero Sur de Europa, subrayó la importancia de apostar por las personas tanto dentro como fuera de la organización. Durante su intervención, explicó que la compañía ha desarrollado programas de bienestar, servicios de apoyo psicológico, medidas de flexibilidad y herramientas para el desarrollo personal y profesional. Iniesta también puso el foco en la necesidad de adaptar a los trabajadores ante la incertidumbre del contexto global y de mantener una comunicación transversal.
Patricia Ros, Responsable de RRHH de El Dulze Growers, defendió un modelo de gestión basado en la escucha activa, la comunicación interna y la creación de espacios más horizontales. “Abordamos el desarrollo desde una perspectiva integral, reforzando nuestra comunicación interna y nuestra atención al empleado”, explicó. Ros señaló que la compañía ha apostado por espacios informales en los que se rompe parte de la estructura jerárquica y se favorece el diálogo entre responsables y equipos.
Asimismo, Patricia Ros destacó que la toma de decisiones debe apoyarse en datos y en la escucha de las personas. “A través de encuestas escuchamos y ponemos el foco en lo que les importa, creando una cultura organizativa donde las personas puedan crecer y sentir que están contribuyendo a los logros de la empresa”, señaló. Para Ros: “La sostenibilidad es una oportunidad para construir el futuro desde dentro”, concluyó.
Marta Torres, Responsable del Área de Desarrollo Corporativo de Fundación Diagrama, centró su intervención en las nuevas demandas laborales vinculadas a la conciliación, el bienestar y la flexibilidad, especialmente en organizaciones que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad. Torres explicó que Fundación Diagrama impulsa programas de promoción interna para que los profesionales puedan acceder a nuevas oportunidades dentro de la entidad y no sientan que su desarrollo queda estancado.
La diversidad y la inclusión ocuparon también un lugar destacado en el diálogo. Juan Antonio Segura, Director General de Convive Fundación Cepaim, reivindicó la necesidad de no limitarse a retener talento, sino también de generarlo y transferirlo hacia la sociedad. Segura defendió que las plantillas deben reflejar la realidad social e incorporar talento diverso en términos de nacionalidad, orientación sexual, género y trayectorias vitales. “No todos piensan ni sienten igual, y las empresas deben aprender a integrar esa diversidad”, afirmó.
Innovación, RSC y cambio cultural
La última mesa de la jornada llevó por título ‘Innovación y RSC. Empujando el cambio cultural hacia la RSC y la Sostenibilidad’. El diálogo fue moderado por Ricardo Martín, CEO de Corresponsables, y contó con la participación de Luis Pérez, Presidente de Más RSC y Responsable Corporativo de Desarrollo y Selección de Bollo Natural Fruit; Isabel Sánchez, Directora General de Grupo Disfrimur; Juan Cabezas, Responsable de Clientes y Comunicación de Aguas de Murcia; Laura Castaño, Vocal de Más RSC y Prospectora Laboral de ACCEM; y José Ramón Carrasco, Vocal de Más RSC y Director General de ASSIDO.
Este bloque abordó cómo la RSC ha dejado de ser una acción aislada o vinculada únicamente a la comunicación corporativa para convertirse en un eje transversal de gestión, innovación, liderazgo, alianzas e impacto social.
El primero en intervenir fue Luis Pérez, Presidente de Más RSC y Responsable Corporativo de Desarrollo y Selección de Bollo Natural Fruit, quien definió la evolución de la sostenibilidad en las organizaciones como un proceso eminentemente cultural. “La sostenibilidad ha dejado de ser un departamento para entrar en el negocio”, afirmó. En su intervención, explicó que la compañía se apoya en dos grandes palancas: la parte vinculada al campo, bajo el enfoque de Natural Change, y la parte de personas, a través de Natural People.
Pérez destacó el papel de la agricultura bioinclusiva, la medición verificable, la gobernanza basada en datos y las certificaciones internacionales como elementos que ayudan a ordenar y guiar la estrategia. En este sentido, señaló que la certificación BCorp obtenida en 2025 ha supuesto un marco estratégico y cultural relevante para la compañía.
En el ámbito del transporte, Isabel Sánchez, Directora General de Grupo Disfrimur, defendió que siempre existen oportunidades para innovar, incluso en sectores históricamente asociados a elevadas emisiones. Sánchez Serrano explicó que los proveedores juegan un papel clave cuando comprenden la apuesta de la empresa por reducir su huella ambiental. También puso el foco en el empleo generado por el sector y en la necesidad de convencer tanto a clientes como a entidades financieras de que el transporte puede avanzar hacia modelos más sostenibles. “Tenemos que aportar al cliente un valor extra más allá del precio”, añadió.
Por su parte, Juan Cabezas, Responsable de Clientes y Comunicación de Aguas de Murcia, centró su intervención en la gestión eficiente del agua y la digitalización del ciclo hídrico. Cabezas recordó que la escasez hídrica de la Región de Murcia obliga a incorporar la sostenibilidad en los procesos y a desarrollar proyectos de innovación orientados a preservar el recurso. “Nuestra primera misión es preservar el recurso y dar un servicio de calidad”, explicó, destacando también la necesidad de recopilar datos sobre los efectos del cambio climático para poder anticipar y minimizar su impacto en la sociedad.
Por último, José Ramón Carrasco, Vocal de Más RSC y Director General de ASSIDO, puso en valor las alianzas entre empresas y entidades sociales para favorecer la inclusión laboral de personas con distintas capacidades. Carrasco destacó el papel de iniciativas como el “empleo con apoyo”, que permiten acompañar a las organizaciones en sus procesos de inclusión y transformación social. “Cuando hablamos de Responsabilidad Social en el ámbito empresarial hay que unir el concepto de inclusión de personas con discapacidad con la innovación”, reflexionó. Según explicó, uno de los principales retos es seguir profundizando en alianzas reales y ayudar a las empresas a integrar la inclusión dentro de su estrategia de sostenibilidad y destacó que detrás de cualquier iniciativa de responsabilidad social tiene que haber autenticidad.
Una sostenibilidad práctica, colaborativa y orientada al impacto
La jornada concluyó con un coloquio abierto en el que los asistentes pudieron compartir preguntas, reflexiones e ideas sobre los principales aprendizajes del encuentro. Posteriormente, las entidades organizadoras realizaron el cierre institucional, agradeciendo la participación de ponentes, asistentes y organizaciones colaboradoras.
El Diálogo Corresponsables celebrado en Murcia puso de manifiesto que la sostenibilidad, la innovación, la financiación responsable y la gestión del talento ya no son elementos diferenciales, sino factores estratégicos imprescindibles para garantizar la competitividad, la resiliencia y el futuro de las organizaciones.
Asimismo, el encuentro visibilizó el compromiso creciente del tejido empresarial, académico, institucional y social de la Región de Murcia con una sostenibilidad práctica, colaborativa y orientada al impacto positivo.
En línea con esta apuesta por la formación especializada en sostenibilidad y criterios ESG, la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia, fundada en 2012, pondrá en marcha durante el curso 2026-27 la segunda edición de su Diploma de Experto en RSC/ESG. Esta formación presencial, de tres meses de duración y con un precio de 600 euros, comenzará en octubre de 2026 y abrirá su plazo de matrícula el próximo 20 de junio. Las clases se impartirán en la Facultad de Economía y Empresa del Campus de Espinardo, los martes y jueves en horario de tarde.
La Cátedra de RSC de la UMU desarrolla actividades de investigación, transferencia de conocimiento y formación especializada en sostenibilidad empresarial. Además de las doce ediciones de su Máster en RSC/ESG, ya ha formado a más de 200 profesionales y directivos, y cuenta actualmente con el apoyo de entidades como Aguas de Murcia, Auxiliar Conservera, Ayuntamiento de Molina de Segura, Disfrimur, El Ciruelo, El Dulze Growers, Estrella de Levante, Fundación Diagrama, Fundación Cajamurcia, CaixaBank, Convive Fundación Cepaim, Grupo Fuertes, Hero España, HTBA y Grupo Orenes.
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