Hay decisiones que no deberíamos dejar para mañana. No porque ya sepamos lo que va a ocurrir en el futuro, sino precisamente porque no lo sabemos. Ante enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, la previsión adquiere una especial relevancia. Es importante pensar, mientras aún tenemos capacidad para hacerlo por nosotros mismos, cómo queremos proteger nuestra persona, nuestro patrimonio y nuestros intereses en caso de que algún día no podamos expresarlo con claridad, y sobre todo quienes son las personas a las que nos gustaría confiar dicha gestión y en qué condiciones.
Con esta convicción, el Colegio Notarial de Cataluña y la Fundación Pasqual Maragall trabajamos de la mano para acercar la prevención jurídica a las personas con diagnóstico de Alzheimer y a sus familiares, a través del convenio nacido hace más de una década, con el objetivo final de sensibilizar a la sociedad, facilitar el acceso a la información y ofrecer asesoramiento sobre los diversos instrumentos jurídicos que permiten hacer valer la voluntad de las personas en el futuro.
Aparte del testamento, documento en el que decidimos el destino que tendrá nuestro patrimonio cuando ya no estemos, existen otros instrumentos para decidir hoy lo que queremos que pase mañana. Entre ellos, los poderes preventivos, –que permiten designar a la persona o personas que queremos que nos representen y gestionen nuestros intereses en caso de pérdida de las aptitudes necesarias para ello–, o la constitución de asistencias, adaptadas a las necesidades concretas de la persona asistida- con los que podemos dejar expresada nuestra voluntad sobre quién y con qué requisitos queremos que tome decisiones sobre nuestro cuidado y atención y sobre nuestro patrimonio–, así como el documento de voluntades anticipadas –que permite planificar la atención y los cuidados médicos que deseamos recibir o rechazar en el futuro–.
Anticiparnos, informarnos de las diferentes posibilidades para dejar expresada nuestra voluntad es una manera de cuidarnos, pero también de cuidar a las personas que tenemos alrededor, puesto que, cuando una enfermedad neurodegenerativa avanza, las familias del enfermo tienen que afrontar difíciles decisiones personales, médicas y patrimoniales, las cuales se pueden evitar a través de estos instrumentos jurídicos. No se trata de pensar en lo peor, sino de tomar hoy las decisiones que nos permitirán afrontar mejor el mañana.
La colaboración del Colegio Notarial de Cataluña con la Fundación Pasqual Maragall reafirma el compromiso del Notariado con la prevención, la seguridad jurídica y el bienestar de las personas. Uniendo el conocimiento y la experiencia de una entidad de referencia en el ámbito del Alzheimer junto con el asesoramiento jurídico del Notariado sumamos fuerzas para ofrecer a más personas y familias herramientas para afrontar el futuro con mayor seguridad y tranquilidad.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Alzheimer


