En un mundo marcado por la incertidumbre, las crisis y las desigualdades persistentes, hay una pregunta que las empresas no podemos eludir: ¿qué papel queremos desempeñar en la vida de las personas? En Clarel lo tenemos claro: estar cerca no es solo una cuestión de proximidad física, sino de compromiso real con las necesidades cotidianas, incluso aquellas que durante demasiado tiempo han permanecido en silencio.
La menstruación es una de ellas.
Hablar de pobreza menstrual en España puede sorprender, porque tendemos a pensar que el acceso a estos productos básicos está garantizado. Sin embargo, la realidad es contundente: millones de mujeres enfrentan dificultades para acceder a productos básicos de higiene íntima.
Detrás de esta situación hay algo más que una carencia económica; hay desigualdad, falta de oportunidades y, en muchos casos, invisibilidad. Según la UNESCO, una de cada diez niñas en edad escolar falta a clase durante la menstruación debido a la falta de productos adecuados o condiciones higiénicas suficientes.1 No estamos ante un problema individual, sino ante un reto social que nos interpela a todos.
Desde el sector privado tenemos la responsabilidad, y también la capacidad, de contribuir a transformar esta realidad. No se trata únicamente de ofrecer productos, sino de generar impacto positivo, de poner los recursos, la innovación y la capilaridad al servicio de las personas. En definitiva, de actuar.
Con esta convicción nace y evoluciona nuestra iniciativa “28 Íntimo no tan Íntimo”, un proyecto que refleja nuestra forma de entender la sostenibilidad: cercana, tangible y centrada en mejorar la vida diaria. Desde 2018, cada día 28 de mes eliminamos el IVA de productos de higiene íntima e incontinencia de nuestra marca propia bonté. Es una medida sencilla, pero con un propósito claro: facilitar el acceso a productos esenciales y contribuir a normalizar una conversación que nunca debió ser tabú.
Pero sabemos que no es suficiente.
Por eso, damos un paso más con una campaña solidaria que va más allá del punto de venta. En el mes de mayo, coincidiendo con el Día Internacional de la Higiene Menstrual, destinamos el 100% de los beneficios de una promoción específica a entidades como Cruz Roja Española. Una organización que trabaja cada día con personas en situación de vulnerabilidad y que convierten cada recurso en oportunidades reales.
Esta colaboración responde a una idea fundamental: los grandes desafíos requieren respuestas colectivas. Ninguna empresa, institución o entidad puede afrontarlos en solitario. Solo desde la cooperación, la empatía y la suma de esfuerzos podemos avanzar hacia una sociedad más justa.
En Clarel creemos que combatir la pobreza menstrual también pasa por la educación. Por eso, nuestra donación permite que Cromosomos X, junto a Cruz Roja, impulsen talleres, charlas y acciones de formación para mujeres en situación de vulnerabilidad. Porque entender el propio cuerpo, romper tabúes y acceder a información rigurosa también es una forma de dignidad y de empoderamiento.
En Clarel entendemos la sostenibilidad como un equilibrio entre lo económico, lo social y lo humano. Y en ese equilibrio, las personas más vulnerables deben ocupar siempre el centro. No se trata de grandes gestos aislados, sino de construir, día a día, un modelo de negocio coherente con los valores que defendemos.
Hoy, más que nunca, necesitamos empresas que escuchen, que actúen y que se comprometan. Empresas que entiendan que su éxito está profundamente ligado al bienestar de las comunidades en las que operan. Porque cuando una mujer no puede acceder a un producto básico, todos fallamos un poco como sociedad.
“Menstruar no debería ser nunca un lujo”. No es solo un lema. Es una declaración de principios. Y también una invitación: a hablar, a reflexionar y, sobre todo, a actuar.
Porque poner a las personas en el centro no es una opción. Es el único camino posible.


