Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente nos recuerda una realidad que forma parte de nuestro día a día. Los desafíos ambientales actuales exigen avanzar con decisión hacia modelos más sostenibles, impulsados por el compromiso ambiental y la capacidad de facilitar la transición hacia la descarbonización y la economía circular.
Responder a estos desafíos requiere integrar la sostenibilidad en el núcleo de la estrategia de las organizaciones y convertir los compromisos en acciones concretas.
Durante mucho tiempo, la sostenibilidad se entendió como un compromiso añadido. Una práctica voluntaria, una memoria anual o un conjunto de buenas intenciones. Hoy la sostenibilidad es una palanca de negocio, una exigencia social y regulatoria y también una forma de generar valor.
En Urbaser solemos resumirlo con una idea que forma parte de nuestra manera de trabajar: hacer de la circularidad una realidad. Significa asumir que un residuo no es el final de un proceso, sino el inicio de una nueva oportunidad.
Hemos pasado de ser una compañía centrada en servicios tradicionales a convertirnos en un grupo global de soluciones ambientales, con presencia en múltiples países, capacidades tecnológicas avanzadas y un enfoque cada vez más integrado de la gestión de residuos.
Con nuestros servicios de limpieza urbana y recogida de residuos hemos dado servicio a cerca de 65 millones de personas en todo el mundo. Prestamos servicios en aproximadamente 15 países y contribuimos de manera activa al incremento de la recogida selectiva de la mano de nuestros clientes de tal manera que permita incrementar las alternativas de tratamiento del residuo recogido.
Dentro de nuestros servicios de tratamiento municipal, ofrecemos soluciones que permiten maximizar la separación y recuperación de residuos reciclables y valorizables, aplicando las mejores tecnologías disponibles en función de las necesidades específicas de cada cliente. Gestionamos más de 150 plantas de tratamiento municipal, lo que nos convierte en un referente en el sector. Asimismo, en el tratamiento y valorización de residuos industriales hemos continuado fortaleciendo nuestras capacidades, afianzando nuestra posición en segmentos clave y avanzando en la diversificación de nuestras actividades y mercados.
Desde nuestro compromiso ambiental, y como facilitadores de la transición hacia la descarbonización y la economía circular, nuestro principal papel es el de ayudar a nuestros clientes a reducir y evitar sus emisiones a través de la recuperación de residuos y la generación de energía. En Urbaser más del 41% de la flota es ecológica. Además, hemos generado en nuestras instalaciones más de 2.900 GWh de energía, que supone un aumento del 16% con respecto al año anterior. A través de nuestras operaciones, hemos recuperado más de 3,7 millones de toneladas de residuos y, hemos reducido aproximadamente un 11% la intensidad de emisiones con respecto a 2024.
Pero el Día Mundial del Medio Ambiente invita también a ampliar el foco más allá de la gestión de residuos, hacia una visión de la sostenibilidad centrada en la eficiencia de los recursos, la innovación y la colaboración. La sostenibilidad no se limita a valorizar o reducir emisiones. Implica también optimizar el uso de los recursos, minimizar el impacto ambiental y asegurar estándares comunes a lo largo de toda la cadena de valor. En definitiva, entender que el medio ambiente no es una variable aislada, sino una dimensión que atraviesa toda la actividad.
En ese camino, la innovación tiene un papel decisivo. La optimización de rutas para la recogida de residuos, el uso de inteligencia artificial, la automatización en plantas de tratamiento, así como la mejora de la captación de biogás en disposición final o la transformación de residuos en materias primas secundarias, son ejemplos de cómo la tecnología permite mejorar la eficiencia de modelos circulares. Innovar no es solo desarrollar nuevas soluciones. También es mejorar lo que ya hacemos para hacerlo con más eficiencia, más seguridad y menor impacto.
La colaboración es igualmente imprescindible. Ningún actor puede afrontar por sí solo la magnitud de los desafíos ambientales actuales. Administraciones, empresas y ciudadanía comparten la responsabilidad de avanzar hacia una economía más circular.
La transición ecológica será efectiva si logramos trasladar estos principios a la práctica diaria. Si conseguimos que la circularidad forme parte del funcionamiento cotidiano de nuestras ciudades, industrias y comunidades. Si dejamos de ver los residuos solo como un problema y empezamos a gestionarlos como un recurso. En Urbaser creemos que ese es el verdadero sentido de hacer de la circularidad una realidad.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Medio Ambiente


