El Día Mundial del Medio Ambiente, impulsado por Naciones Unidas, nos recuerda cada año que la Tierra está enviando señales cada vez más claras. La degradación de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los recursos naturales y el cambio climático no son fenómenos aislados, sino síntomas de una misma realidad: la necesidad de transformar nuestros modelos de desarrollo para hacerlos compatibles con los límites ambientales del planeta.
Esta jornada, que este año se centra en el cambio climático, invita a gobiernos, empresas y ciudadanía a reflexionar sobre las señales que decidimos enviar de vuelta a través de nuestras decisiones colectivas. Y, en ese proceso, resulta imprescindible transformar también los modelos económicos y financieros para que estén en armonía con el medio ambiente y refuercen la resiliencia del planeta.
Rol del sector financiero
La protección del entorno está estrechamente ligada a la forma en que se orienta la actividad económica. Por eso, el sector financiero desempeña un papel especialmente relevante: canalizar recursos hacia actividades que reduzcan impactos ambientales, promuevan un uso más eficiente de los recursos naturales y refuercen la resiliencia de la economía frente a riesgos ambientales crecientes, incluidos los climáticos.
Integrar los factores ambientales en la financiación y la inversión permite anticipar riesgos, identificar oportunidades y acompañar a empresas y hogares en la transición hacia modelos productivos más sostenibles. Esta visión ya no es una cuestión accesoria, sino una parte estructural del negocio bancario responsable.
Desempeño e iniciativas de CaixaBank
En CaixaBank entendemos el medio ambiente como un pilar esencial de nuestra estrategia de sostenibilidad. Nuestro compromiso abarca la lucha contra el cambio climático, la protección de la naturaleza y la gestión responsable de los impactos ambientales asociados a nuestra actividad financiera y operativa.
Este enfoque se traduce en integrar los riesgos y oportunidades ambientales, climáticos y no climáticos, en nuestras políticas, procesos de financiación e inversión, y en el acompañamiento a los clientes en sus propios procesos de transformación.
Políticas internas
CaixaBank cuenta con una Política Corporativa de Gestión de Riesgos de Sostenibilidad que integra los riesgos ambientales —como el cambio climático o la degradación del entorno natural— en las decisiones de financiación, inversión y gestión del riesgo. Esta política permite anticipar impactos, reforzar una gestión prudente y acompañar a los clientes hacia modelos más sostenibles.
Con la Declaración sobre Naturaleza, CaixaBank reconoce que la economía depende de la salud de los ecosistemas y se compromete a integrar progresivamente los riesgos y oportunidades relacionados con la biodiversidad y el capital natural en su estrategia de sostenibilidad, complementando su acción ambiental más allá del clima.
Asimismo, la Declaración de Cambio Climático recoge el compromiso de CaixaBank de contribuir a la transición hacia una economía baja en carbono y de avanzar hacia el objetivo de emisiones netas cero en 2050, integrando el riesgo climático en su actividad y apoyando a los clientes en su proceso de transformación.
Con el Plan de Sostenibilidad 2025-2027, que forma parte del Plan Estratégico de CaixaBank, la entidad se ha comprometido a movilizar más de 100.000 millones de euros en finanzas sostenibles para continuar avanzando hacia una economía más sostenible y favorecer el desarrollo económico y social de las personas. Esta movilización se orienta a la financiación de proyectos de energías renovables, movilidad limpia y edificaciones eficientes, facilitando soluciones que aceleren la transición sostenible de empresas y familias, promoviendo la inclusión financiera, favoreciendo la formación y el empleo, y respondiendo a las necesidades que plantea la creciente longevidad.
En 2025, CaixaBank ha alcanzado los 46.167 millones de euros en movilización de finanzas sostenibles, superando en un 136% el objetivo fijado para ese año, lo que supone un 28% más respecto al mismo periodo de 2024. Además, el 17% de los ingresos financieros de la entidad ya están generados por financiación sostenible.
Dentro de este enfoque ambiental integral, el cambio climático ocupa un lugar central. CaixaBank trabaja para apoyar la transición hacia una economía baja en carbono, alineada con los objetivos internacionales, y avanza hacia el objetivo de emisiones netas cero en 2050, tanto en su actividad propia como en las carteras de financiación e inversión.
La entidad mantiene sus objetivos públicos para 2030 de reducción de las emisiones de CO2 financiadas en intensidad física para el sector eléctrico (-30%), automoción (-33%), hierro y acero (entre -10% y -20%), inmobiliario comercial (-41%) y residencial (-19%), aviación (-30%) y agropecuario, con un objetivo cualitativo. También mantiene sus objetivos en el total de emisiones financiadas en petróleo y gas (-23%), en porcentaje de alineamiento con el marco de descarbonización Alignment Delta para el sector naval (-11,9%) y en el total de exposición en carbón térmico (-100%). Estos son los objetivos intermedios para alcanzar la neutralidad de emisiones a 2050, que se mantiene como una de las prioridades estratégicas de la entidad, alineada con las prioridades europeas.
Además, CaixaBank impulsa la descarbonización del tejido social y empresarial mediante el diálogo, la relación directa y el asesoramiento a clientes, con un objetivo de engagement con el 90% de las empresas de los sectores intensivos en emisiones que están bajo el perímetro de la Net Zero Banking Alliance (NZBA) a cierre de 2024.
Plan de Gestión Ambiental interno
El compromiso ambiental también debe empezar dentro de la propia organización. Por ello, el Plan de Gestión Ambiental 2025-2027 de CaixaBank ordena y orienta las actuaciones destinadas a reducir y gestionar el impacto ambiental derivado de la propia actividad del Grupo. Lo hace en torno a seis grandes líneas de actuación: lucha contra el cambio climático, eficiencia energética, movilidad sostenible, economía circular y gestión de residuos, compras sostenibles y certificaciones ambientales.
Este plan da continuidad a la estrategia ambiental de años anteriores y refuerza el compromiso de la entidad con la mitigación del cambio climático, la eficiencia en el uso de recursos y una gestión responsable de sus operaciones, en coherencia con su estrategia global de sostenibilidad.
También aborda los impactos ambientales directos e indirectos asociados a la actividad diaria, como el consumo de energía, la movilidad, las compras, la generación de residuos o la huella de carbono. Incluye la medición, reducción y compensación de emisiones, así como la mejora continua de los sistemas de gestión ambiental en edificios, procesos y proveedores, con una visión integral y transversal en toda la organización.
El Grupo CaixaBank ha definido objetivos progresivos de mitigación de la huella hasta 2030, entre los que destacan la reducción de un 11% de las emisiones de gases de efecto invernadero de alcance 1 y 2, es decir, las emisiones directas y las asociadas al consumo de energía; mantener que el 100% de su consumo energético proceda de fuentes renovables; y la compensación del 100% de la huella de carbono correspondiente a los alcances 1 y 2, así como a las emisiones derivadas de los viajes corporativos, durante todo el periodo.
Más allá del clima
La acción ambiental va mucho más allá del clima. CaixaBank impulsa la integración progresiva de la biodiversidad y la naturaleza en su estrategia de negocio y en su actividad, al avanzar en la gestión responsable de sus impactos medioambientales directos, reconociendo la dependencia de la economía de los ecosistemas y la necesidad de preservar el capital natural como base del bienestar y el crecimiento a largo plazo.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, reafirmamos nuestro compromiso con una banca que contribuye a un desarrollo económico respetuoso con el entorno y generador de bienestar social. Desde CaixaBank, trabajamos para que las decisiones financieras ayuden a cuidar el planeta, hoy y para las generaciones futuras.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Medio Ambiente


