Han pasado once años desde la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, a estas alturas, el reto ya no es explicar por qué son importantes. El verdadero desafío es hacerlos realidad.
La Agenda 2030 nos ha marcado una dirección compartida, pero los grandes compromisos globales solo cobran sentido cuando se traducen en decisiones concretas. En cambios que se pueden ver, medir y, sobre todo, sentir en la vida de las personas.
Las empresas tenemos mucho que aportar en ese camino. Por nuestra capacidad de innovar, de movilizar recursos y de generar alianzas, podemos impulsar transformaciones reales en nuestro entorno. En Grupo Albia asumimos esta responsabilidad desde la esencia de nuestra actividad, que es cuidar y acompañar a las familias en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Esta forma de entender nuestro propósito también define nuestra visión de la sostenibilidad. Para nosotros, la sostenibilidad es una manera de gestionar la compañía y de tomar decisiones teniendo en cuenta el impacto que generamos en las personas, en la sociedad y en el entorno que nos rodea. Y esto se refleja en iniciativas concretas que ponemos en marcha y que nos permiten avanzar hacia un modelo de actividad más responsable.
Nuestro Plan de Sostenibilidad se estructura en torno a cuatro grandes pilares: el cuidado de las personas, el compromiso con el entorno, el buen gobierno y la cultura ética, y la sensibilización. A partir de ellos, desarrollamos iniciativas vinculadas a distintos Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En el ámbito ambiental, uno de nuestros principales compromisos es avanzar hacia un modelo funerario más respetuoso con el entorno. Para conseguirlo, trabajamos en la incorporación de productos y materiales biodegradables, en el desarrollo de alternativas que nos permiten reducir la huella ambiental y en la aplicación de criterios de consumo responsable.
También avanzamos en la mejora de la eficiencia energética, el incremento del uso de energías renovables y la reducción de emisiones, con, por ejemplo, el uso de placas fotovoltaicas en nuestros centros y nuestra flota eléctrica. La optimización de instalaciones y procesos forma parte de una estrategia orientada a reducir nuestro impacto y contribuir a los ODS 7, 12 y 13, relacionados con la energía limpia, la producción responsable y la acción por el clima.
La sostenibilidad también tiene una parte profundamente humana. Nuestra actividad está vinculada directamente al acompañamiento de las personas y, por ello, consideramos que cuidar implica atender sus necesidades emocionales y favorecer entornos más inclusivos.
Un ejemplo de este compromiso es la Unidad de Atención al Duelo de Grupo Albia. Y es que, cada persona vive la pérdida de un ser querido de una forma diferente y contar con orientación y acompañamiento profesional puede ser una ayuda clave para afrontar el proceso. A través de esta iniciativa queremos ofrecer apoyo a las familias más allá del momento de la despedida y contribuir a su bienestar emocional, en línea con el ODS 3, Salud y bienestar.
Otro ámbito prioritario en Grupo Albia es la accesibilidad. Por ello, y en colaboración con ILUNION, hemos trabajado en el análisis y adaptación de nuestros espacios y servicios desde una perspectiva inclusiva, aplicando criterios de diseño universal que permitan a todas las personas desenvolverse con mayor autonomía en estos duros momentos.
Este compromiso se ha traducido en la incorporación de soluciones como señalización adaptada, códigos Navilens, guías podotáctiles, planos hápticos y bucles magnéticos, que facilitan la orientación y la comunicación de personas con discapacidad visual, auditiva o cognitiva. Estas medidas forman parte de un plan progresivo para avanzar hacia centros más accesibles e inclusivos.
Esta apuesta por eliminar barreras y favorecer la igualdad de oportunidades conecta con el ODS 10, Reducción de las desigualdades, y refleja la importancia de las alianzas para impulsar cambios que respondan a las necesidades reales de las personas.
También este año firmamos un convenio de colaboración con CRIS Contra el Cáncer, con el objetivo de impulsar la investigación científica y el desarrollo de nuevos tratamientos para el cáncer.
La colaboración y la generación de conocimiento son claves para impulsar la sostenibilidad. Con este objetivo nacieron los Premios Albia de Sostenibilidad, una iniciativa que reconoce proyectos capaces de aportar soluciones innovadoras a los retos sociales y ambientales actuales, tanto dentro como fuera del sector funerario.
Este año, con la celebración de la tercera edición, nuestros premios continúan impulsando el intercambio de experiencias, la visibilización de buenas prácticas y la conexión con empresas, entidades sociales y profesionales. Además, la incorporación de una nueva categoría internacional ha ampliado el alcance de la convocatoria y ha permitido acercar iniciativas desarrolladas en otros territorios que pueden servir de inspiración para el nuestro.
Otra de las novedades de esta edición es el Laboratorio Universitario de Ideas, que nace con el propósito de acercarnos a las nuevas generaciones, escuchar sus perspectivas y nutrirnos de propuestas innovadoras que ayuden a afrontar los retos sociales y ambientales del futuro. Incorporar la mirada de los jóvenes es clave para seguir evolucionando y encontrar nuevas formas de entender la sostenibilidad.
Once años después de la aprobación de los ODS, sabemos que todavía queda camino por recorrer. Los avances requieren compromiso, colaboración y una visión a largo plazo, pero también se construyen a través de decisiones concretas en el día a día.
En Grupo Albia seguimos avanzando desde esa convicción: cada mejora ambiental, cada familia acompañada, cada medida de accesibilidad y cada proyecto impulsado contribuyen a generar un impacto positivo en la sociedad.
Porque cuidar el presente significa asumir la responsabilidad de construir el futuro. Un futuro más sostenible, más inclusivo y más humano, en el que la sostenibilidad deje de ser un compromiso escrito para convertirse en una forma de trabajar, de cuidar y de relacionarnos con nuestro entorno.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: 11º Aniversario de los ODS


