Os proponemos un viaje a Déaly, en el norte de Senegal, una región del Sahel donde la ganadería es la base de la economía y de la cultura local. Aproximadamente el 90% de la población depende de ésta para sobrevivir.
Allí, había terrenos en los que durante años apenas crecía nada. La tierra se había endurecido, el agua desaparecía rápidamente y muchas familias ganaderas habían empezado a cortar ramas de árboles para alimentar a sus animales, acelerando todavía más la degradación natural. Hoy, en algunas de esas parcelas, vuelve a crecer vegetación. Han reaparecido especies que las comunidades locales decían no haber visto desde hacía generaciones y el suelo retiene humedad incluso meses después de la temporada de lluvias.
La escena ayuda a entender algo importante: la crisis climática no es solo una amenaza futura ni un debate abstracto sobre emisiones. En muchos lugares del mundo ya está transformando la manera en la que las personas producen alimentos, acceden al agua, cuidan de su salud o sobreviven a una sequía. Pero también demuestra que existen soluciones concretas capaces de reducir esa vulnerabilidad y fortalecer la resiliencia de las comunidades, como las que implementamos desde Acción contra el Hambre a través de proyectos holísticos y, siempre, de la mano de las comunidades locales.
En Senegal, por volver al lugar en el que ha empezado este viaje, estamos trabajando con comunidades ganaderas, aplicando técnicas de manejo holístico del ganado. El planteamiento es relativamente sencillo: utilizar el comportamiento natural de los animales para regenerar la tierra, manteniéndolo localizado durante un corto tiempo en una parcela que luego se deja descansar. Durante ese período, el simple transitar del ganado rompe la costra endurecida del suelo, lo que favorece la infiltración del agua hasta capas más profundas donde queda más tiempo retenida, lo que rebaja la temperatura del terreno y permite el crecimiento de vida orgánica.
En apenas dos temporadas, algunas parcelas pasaron de no tener cobertura vegetal a recuperar más del 70% de vegetación. No se trata solo de restauración ambiental: recuperar un ecosistema significa también proteger medios de vida, reducir vulnerabilidad y evitar futuras crisis alimentarias.
La innovación tecnológica también está empezando a cambiar la forma en la que se responde a las emergencias humanitarias. En muchos contextos vulnerables, hospitales, sistemas de agua o cadenas de frío para vacunas siguen dependiendo de generadores diésel, caros, contaminantes y difíciles de mantener. En regiones aisladas, además, transportar este tipo de combustible supone un importante riesgo logístico y de seguridad.
Por eso Acción contra el Hambre ha desarrollado REact, una herramienta gratuita diseñada para ayudar a organizaciones humanitarias a implantar sistemas energéticos basados en energía solar sin necesidad de contar con expertos técnicos. Uno de los programas piloto se puso en marcha en el Chocó colombiano, donde otras organizaciones humanitarias pudieron —gracias a esta herramienta— calcular e implementar una instalación que sustituyó generadores diésel por sistemas solares transportables en misiones médicas. El resultado fue inmediato: los equipos sanitarios pasaron de disponer de apenas cuatro horas de electricidad al día, a contar con suministro durante toda la jornada.
El impacto fue más allá del ahorro energético. En una región marcada por la presencia de grupos armados, reducir el transporte de combustible también disminuyó los riesgos para los equipos humanitarios sobre el terreno.
Frente a desafíos de esta magnitud, ninguna organización puede actuar sola o al margen del contexto climático. Las alianzas entre organizaciones sociales, administraciones públicas, comunidad científica y empresas serán decisivas para construir respuestas más eficaces y sostenibles, siempre que en el desarrollo de esta acción no nos olvidemos del cuidado del medio en el que vivimos. Un planeta sin el que no habría nada de todo lo que hemos hablado.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Medio Ambiente


