¿Qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día?
La certificación B Corp no ha supuesto para nosotros un cambio de dirección, sino la formalización de una convicción que ha estado presente desde nuestros inicios: que una empresa existe para generar valor económico, pero también para generar valor social.
- ¿Qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día?
- En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
- Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como la acción climática, derechos humanos, trabajo justo, circularidad y gestión ambiental. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
- Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora?
- ¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
En KeepCoding esto se traduce en una toma de decisiones que considera de forma explícita el impacto sobre alumnos, empleados, profesores, colaboradores, empresas clientes, sociedad y planeta.
También hemos consolidado iniciativas como nuestros programas de becas sociales y proyectos orientados a reducir brechas de acceso a la tecnología, entendiendo que nuestro éxito empresarial está estrechamente ligado a nuestra capacidad para ampliar oportunidades para otras personas. Nuestro propósito es contribuir a que el talento, y no el origen social o geográfico, determine las oportunidades profesionales de una persona.
En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
Creemos que la resiliencia empresarial del futuro no dependerá únicamente de la fortaleza financiera, sino también de la calidad de las relaciones que una organización construye con su entorno.
El enfoque B Corp nos obliga a preguntarnos no solo qué es rentable hoy, sino qué contribuye a construir una organización más sólida y sostenible dentro de cinco o diez años.
En nuestro caso, trabajar sobre la empleabilidad tecnológica, la alfabetización digital y la formación continua nos sitúa precisamente en el centro de algunos de los grandes desafíos sociales y económicos de nuestro tiempo. La tecnología está transformando el mercado laboral a una velocidad sin precedentes y las organizaciones que contribuyan a que las personas puedan adaptarse a esos cambios serán, probablemente, organizaciones más relevantes y resilientes.
Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como la acción climática, derechos humanos, trabajo justo, circularidad y gestión ambiental. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
Probablemente el mayor desafío no será técnico ni regulatorio, sino cultural.
Muchas organizaciones ya han incorporado políticas, procedimientos o métricas relacionadas con sostenibilidad. Lo realmente complejo es que estas cuestiones pasen a formar parte de la forma habitual de pensar y decidir.
Creemos que áreas como los derechos humanos en la cadena de valor, la equidad en el trabajo o la gestión ambiental exigirán una mirada mucho más transversal. Ya no será suficiente con que determinados departamentos lideren estos temas; deberán formar parte de la cultura y de la responsabilidad compartida de toda la organización.
En definitiva, el reto será pasar de la sostenibilidad como iniciativa a la sostenibilidad como criterio permanente de gestión.
Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora?
La transparencia solo es útil cuando incluye tanto los avances como las áreas pendientes.
Intentamos evitar dos riesgos: el del triunfalismo y el del greenwashing. Ninguna organización está completamente transformada ni tiene resueltos todos sus desafíos. Nosotros tampoco.
Por eso procuramos comunicar aquello que hemos conseguido, pero también reconocer aquello en lo que seguimos trabajando. Entendemos la certificación B Corp no como una meta alcanzada, sino como un proceso de mejora continua.
Creemos que la confianza se construye precisamente desde esa honestidad.
¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
El proceso nos ha ayudado a sistematizar muchas prácticas que ya existían y a identificar oportunidades de mejora que quizá no habíamos analizado con suficiente profundidad.
Como escuela tecnológica, tenemos la oportunidad de influir no solo a través de nuestras operaciones, sino también mediante la formación de miles de profesionales que serán quienes diseñen, desarrollen y lideren la tecnología del futuro.
Creemos que una tecnología verdaderamente transformadora debe ser también ética, inclusiva y responsable. Y esa convicción es, probablemente, una de las mayores aportaciones que podemos realizar como Empresa B Corp.
Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósito


