Raúl Celda, gerente de la Fundación Andersen Iberia, explica en esta entrevista el papel de la entidad como expresión del compromiso social de Andersen en España y Portugal. Vinculada a un despacho de abogados de negocios, la Fundación trabaja para estructurar proyectos de impacto real y de largo plazo, con especial foco en la educación, la igualdad de oportunidades, el pro bono, la innovación educativa y el acompañamiento a personas con talento en contextos de vulnerabilidad.
- La Fundación Andersen Iberia nace vinculada a un despacho de abogados de negocios. ¿Qué papel quiere tener dentro del compromiso social de la firma?
- Desde la Fundación habláis de convertir el mérito en una oportunidad real. ¿Cómo estáis trabajando a través de las becas y las alianzas estratégicas para reducir barreras de acceso a la educación?
- ¿Por qué la educación y la igualdad de oportunidades son dos ejes prioritarios para la Fundación Andersen?
- ¿Tenéis actualmente algún proyecto en marcha para llevar la innovación educativa a entornos de vulnerabilidad?
- En una firma jurídica, ¿cómo puede implicarse el talento interno en proyectos sociales desde el pro bono, el voluntariado o la transferencia de conocimiento?
- Mirando a los próximos meses, ¿qué líneas de trabajo quiere reforzar la Fundación Andersen Iberia?
La Fundación Andersen Iberia nace vinculada a un despacho de abogados de negocios. ¿Qué papel quiere tener dentro del compromiso social de la firma?
La Fundación Andersen Iberia es la expresión natural del compromiso social de la firma y una extensión coherente de nuestro modelo. Andersen ha apostado siempre por un crecimiento sólido, independiente y de largo recorrido, y entendemos que ese posicionamiento también exige una implicación activa en la sociedad.
Nuestro papel es precisamente estructurar ese compromiso, dotarlo de rigor y orientarlo a generar impacto real. No se trata de iniciativas puntuales, sino de construir un proyecto con vocación de permanencia, alineado con nuestros valores de excelencia, responsabilidad y contribución al entorno en el que operamos.
Desde la Fundación habláis de convertir el mérito en una oportunidad real. ¿Cómo estáis trabajando a través de las becas y las alianzas estratégicas para reducir barreras de acceso a la educación?
Creemos firmemente que el talento no debe estar condicionado por el punto de origen. Convertir el mérito en una oportunidad real exige intervenir sobre las barreras que limitan ese acceso.
Por eso, uno de nuestros principales focos es el desarrollo de un programa de becas dirigido a estudiantes en España y Portugal, en el que estamos trabajando. No hablamos únicamente de ayuda económica —aunque es clave—, sino de garantizar que los estudiantes con menos recursos puedan acceder, mantenerse y completar con éxito sus estudios. Estamos cerrando los últimos detalles, pero podemos avanzar que combina una dotación económica con un acompañamiento de mentoría profesional por parte de Andersen. Este enfoque responde a una realidad clara: el éxito académico no depende solo de los recursos, sino también del acompañamiento y la estabilidad personal.
Además, estamos trabajando en colaboración con instituciones educativas y entidades sociales en España y Portugal que nos permiten identificar perfiles con alto potencial en contextos de vulnerabilidad y asegurar el impacto del programa.
En definitiva, buscamos construir un modelo de becas con vocación de largo plazo, que no solo facilite el acceso, sino que transforme trayectorias vitales completas, alineado con nuestra forma de entender el desarrollo del talento y el valor del conocimiento.
¿Por qué la educación y la igualdad de oportunidades son dos ejes prioritarios para la Fundación Andersen?
Porque estamos convencidos de que la educación es el principal motor de progreso, tanto a nivel individual como colectivo. Es, probablemente, la herramienta más eficaz para generar movilidad social real y para romper ciclos de desigualdad que, de otro modo, tienden a perpetuarse.
Desde nuestra experiencia como firma, vemos cada día que el conocimiento, la formación y la capacidad de desarrollarse profesionalmente son los factores que realmente marcan la diferencia en las trayectorias de las personas. Por eso defendemos un modelo basado en la especialización, el esfuerzo y el aprendizaje continuo. Es completamente coherente, por tanto, que la Fundación sitúe la educación en el centro de su actividad.
Pero, además, la igualdad de oportunidades introduce una dimensión clave. No basta con que exista talento; es necesario que ese talento pueda desplegarse en condiciones justas. Hoy todavía hay muchas personas cuya trayectoria está condicionada por su contexto de origen, y ahí es donde creemos que se genera una pérdida no solo individual, sino también colectiva.
En este sentido, la igualdad de oportunidades no es solo una cuestión de justicia social, sino también de eficiencia: una sociedad que no es capaz de identificar, apoyar y desarrollar su talento está limitando su propio potencial de crecimiento.
Por eso, desde la Fundación trabajamos con la idea de la educación como “ascensor social”, buscando intervenir precisamente en aquellos puntos en los que el sistema no siempre llega y donde una actuación adecuada puede cambiar de forma significativa el futuro de una persona.
¿Tenéis actualmente algún proyecto en marcha para llevar la innovación educativa a entornos de vulnerabilidad?
Actualmente estamos trabajando en el diseño y desarrollo de una iniciativa específica en este ámbito: un programa de incubación y acompañamiento dirigido a emprendedores que impulsan proyectos educativos con impacto social, especialmente en entornos vulnerables. El objetivo es identificar y apoyar soluciones innovadoras con potencial real y escalable, combinando formación, mentoría y acompañamiento en el desarrollo de los proyectos.
Además, queremos construir una comunidad en torno a la Fundación que contribuya a transformar la educación desde la innovación, en colaboración con partners especializados. En definitiva, buscamos dar un paso más: no solo actuar sobre necesidades existentes, sino también contribuir a generar nuevas soluciones que ayuden a abordar los retos educativos desde dentro.
En una firma jurídica, ¿cómo puede implicarse el talento interno en proyectos sociales desde el pro bono, el voluntariado o la transferencia de conocimiento?
El talento interno es uno de nuestros principales activos, y su implicación es clave para el éxito y la credibilidad de todos los programas de la Fundación.
En este sentido, uno de los ejes fundamentales es el lanzamiento de nuestro programa de pro bono, que responde a una idea muy clara: poner el derecho al servicio de quienes más lo necesitan. Entendemos el pro bono como una expresión natural de la responsabilidad social de los abogados y como una herramienta con un enorme potencial para contribuir a una sociedad más justa. El programa se enfoca en apoyar organizaciones y proyectos de educación, acción social, infancia, inclusión y derechos humanos en España y Portugal, especialmente aquellos con impacto relevante que no pueden acceder a asesoramiento jurídico especializado.
Pero, más allá del pro bono, queremos que los profesionales de Andersen participen de manera activa en todos los programas de la Fundación: como mentores en iniciativas como el programa de becas, acompañando a los beneficiarios en su desarrollo académico y profesional; formando parte de comités de evaluación, aportando criterio y rigor; o colaborando en proyectos formativos y de transferencia de conocimiento.
En definitiva, se trata de trasladar a la sociedad aquello que define a Andersen como firma: conocimiento, criterio y capacidad de generar valor. Nuestro objetivo es que esta implicación no sea algo puntual, sino que forme parte natural de nuestra cultura interna, igual que lo son la colaboración, la excelencia o el desarrollo profesional.
Mirando a los próximos meses, ¿qué líneas de trabajo quiere reforzar la Fundación Andersen Iberia?
En los próximos meses, nuestro foco está en consolidar un modelo sólido, coherente y escalable en el conjunto de España y Portugal.
En primer lugar, queremos seguir avanzando en el desarrollo de programas vinculados a educación y becas, donde creemos que podemos generar un impacto más estructural y sostenido en el tiempo, especialmente en el acceso y la permanencia en la educación superior.
En segundo lugar, vamos a reforzar nuestras alianzas estratégicas en el ámbito ibérico, tanto con instituciones educativas como con entidades del tercer sector y partners especializados. Creemos que la colaboración es clave para amplificar el impacto, identificar mejor el talento y llegar a más beneficiarios de forma eficaz.
Por último, seguiremos avanzando en la definición de un modelo de actuación riguroso, con criterios claros de selección de proyectos y medición de resultados. Igual que en la firma, creemos en iniciativas sostenibles, con visión de largo plazo y basadas en la calidad más que en el volumen.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables.


