¿Desde que sois una empresa B Corp, qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés?
En Fruselva, empresa del grupo MaserGrup, la certificación B Corp supuso un ejercicio de reflexión sobre cómo incorporábamos el impacto social y ambiental en la toma de decisiones. Más que un cambio de rumbo nos ayudó a estructurar y reforzar una forma de trabajar que ya formaba parte de nuestra cultura empresarial.
- ¿Desde que sois una empresa B Corp, qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés?
- En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
- Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en ámbitos como la acción climática, los derechos humanos, el trabajo justo o la circularidad. ¿Qué áreas creéis que representarán un mayor desafío para las organizaciones?
- Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora?
- ¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp y de qué manera estáis trasladando estos aprendizajes a vuestra cadena de valor?
Hoy este enfoque está plenamente integrado en el día a día y permite que las decisiones estratégicas no se basen únicamente en criterios económicos, sino también en su impacto sobre las personas, el entorno y la cadena de valor. Esto se traduce en proyectos concretos, como el desarrollo de envases más sostenibles, entre ellos los pouches monomaterial, o los tapones unidos y en la apuesta por productos con mejores perfiles nutricionales que respondan a las nuevas demandas de los consumidores.
En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
El enfoque B Corp nos ha ayudado a reforzar una idea fundamental: la resiliencia no consiste solo en reaccionar cuando surge un problema, sino en ser capaces de anticiparnos.
Como empresa de alimentación operamos en un entorno muy cambiante, donde las normativas evolucionan con rapidez y factores geopolíticos pueden afectar directamente a la actividad y a las cadenas de suministro. Esto nos obliga a trabajar con una visión más amplia y a largo plazo.
En este contexto, la sostenibilidad se convierte en una herramienta de gestión que nos permite incorporar variables ambientales, sociales y de cadena de valor a nuestras decisiones. Gracias a ello podemos anticipar mejor determinados riesgos y reducir el impacto de posibles disrupciones.
Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en ámbitos como la acción climática, los derechos humanos, el trabajo justo o la circularidad. ¿Qué áreas creéis que representarán un mayor desafío para las organizaciones?
Los nuevos estándares B Corp representan un reto importante, tanto por su mayor exigencia como por el cambio de enfoque respecto al sistema anterior. Antes existía una puntuación que facilitaba la comparación entre empresas; ahora el modelo es más integral y exige una incorporación más profunda del impacto en la gestión del negocio.
El principal desafío será cultural. Implica evolucionar hacia una forma de trabajar en la que el impacto esté plenamente integrado en la toma de decisiones y sea una responsabilidad compartida por toda la organización.
Como ocurre en cualquier proceso de transformación, existe una resistencia natural al cambio. Por eso, el reto no será únicamente adaptarse a unos requisitos más exigentes, sino consolidar una manera de trabajar más transversal, coherente e integrada.
Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora?
Entendemos la transparencia como la capacidad de explicar la realidad de la empresa de forma completa, no solo los avances conseguidos. Reconocer las áreas de mejora también es una parte fundamental del proceso.
Lo importante es mantener la coherencia entre lo que comunicamos y lo que hacemos, así como seguir escuchando a nuestros grupos de interés para identificar oportunidades de mejora y avanzar de manera continua.
¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp y de qué manera estáis trasladando estos aprendizajes a vuestra cadena de valor?
El proceso B Corp ha supuesto principalmente una evolución cultural. Ha reforzado una forma de trabajar más transversal y colaborativa entre departamentos, incorporando el impacto como un elemento más en la toma de decisiones de todas las áreas de la compañía.
A nivel operativo, también ha permitido mejorar la medición y el seguimiento de indicadores, facilitando decisiones más consistentes a corto, medio y largo plazo.
Estos aprendizajes los estamos trasladando progresivamente a nuestra cadena de valor mediante criterios relacionados con la sostenibilidad, la trazabilidad y la mejora continua. En conjunto, el proceso nos ha ayudado a alinear todavía más nuestra actividad con una visión compartida basada en la innovación, la sostenibilidad y el compromiso con el territorio.
Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósito


