La Fundación Alain Afflelou tiene un fuerte compromiso con la salud visual. ¿Cómo define la Fundación su misión y cómo la integráis en las iniciativas sociales que impulsáis?
La Fundación ALAIN AFFLELOU nació en 2007 con un foco muy claro y una convicción fundacional: ver y oír es un derecho de todos. A partir de este principio, toda la actividad de la Fundación se estructura en torno a tres pilares estratégicos: Inclusión, Prevención y Sensibilización, e Investigación y Formación.
- La Fundación Alain Afflelou tiene un fuerte compromiso con la salud visual. ¿Cómo define la Fundación su misión y cómo la integráis en las iniciativas sociales que impulsáis?
- La prevención es clave para evitar problemas de salud visual. ¿Qué acciones está tomando la Fundación para sensibilizar sobre la importancia de la prevención en este ámbito?
- En términos de inclusión, ¿qué proyectos está impulsando la Fundación para garantizar el acceso a servicios de salud visual a colectivos en situación de vulnerabilidad?
- La sensibilización es esencial para cambiar actitudes. ¿Cómo está la Fundación trabajando para aumentar la conciencia sobre la salud visual y auditiva, y sus implicaciones en la vida diaria de las personas?
- En cuanto a la investigación, ¿cómo se vincula la Fundación con el avance en la ciencia de la salud visual y qué proyectos de investigación apoyáis actualmente?
- ¿Qué tipo de alianzas y colaboraciones con entidades externas o empresas son fundamentales para llevar a cabo las iniciativas de la Fundación?
- La sostenibilidad es un tema clave en la actualidad. ¿Cómo está la Fundación alineando sus proyectos con los principios de sostenibilidad y el respeto al medio ambiente?
- ¿Cómo evaluáis el impacto de las iniciativas sociales y de salud visual de la Fundación? ¿Qué indicadores o métricas consideráis clave para medir el éxito y el alcance?
- ¿Qué nuevas iniciativas estáis desarrollando o planeando lanzar para mejorar la calidad de vida de las personas a través de la salud visual, la inclusión y la prevención
Todas las iniciativas que impulsamos, sin excepción, giran en torno a la salud visual y auditiva, porque es lo que sabemos hacer y donde podemos generar un impacto real. Proyectos como El Desierto de los Niños, la Campaña de Salud Visual Infantil o el Barómetro de la Miopía son la materialización directa de esa misión: investigar, prevenir y acercar la atención visual a quienes más lo necesitan, independientemente de su situación geográfica, económica o social.
La prevención es clave para evitar problemas de salud visual. ¿Qué acciones está tomando la Fundación para sensibilizar sobre la importancia de la prevención en este ámbito?
La prevención es uno de nuestros pilares fundamentales y la Campaña de Salud Visual Infantil es el proyecto con el que más impacto generamos. Cada año, coincidiendo con el inicio del curso escolar (septiembre-octubre), se realizan revisiones visuales a niños en las ópticas de ALAIN AFFLELOU y la Fundación dona gafas graduadas a los pequeños que tienen entre 5 y 7 años. Para dimensionar el alcance de esta iniciativa: en las 26 ediciones que llevamos, se han superado las 200.000 revisiones y se han donado más de 140.000 gafas graduadas.
El objetivo principal de esta campaña es claro: concienciar sobre la necesidad de revisar la vista desde edades tempranas. Además de detectar problemas puntuales, tenemos como objetivo concienciar a las familias y a la comunidad educativa sobre la importancia de integrar las revisiones periódicas en el cuidado de los más pequeños. Los datos de contexto justifican la urgencia de esta labor: el 50% de los escolares en España necesitan gafas y no lo saben, y se estima que en 2030 el 30% de los niños de 5 a 7 años padecerá miopía. Para hacer frente a esta realidad, los equipos de las tiendas actúan como verdaderos agentes de salud, asesorando de forma activa mediante herramientas como las 3 reglas Afflelou de la visión. Al final, se trata de fomentar el autocuidado y transmitir los signos de alerta necesarios para evitar que un niño asuma como normal algo que le está impidiendo aprender y desarrollarse correctamente.
En términos de inclusión, ¿qué proyectos está impulsando la Fundación para garantizar el acceso a servicios de salud visual a colectivos en situación de vulnerabilidad?
Para entender la urgencia de nuestro pilar de Inclusión, hay un dato que define el reto: en España la pobreza visual afecta a 6 millones de personas. Muchas de ellas se quedan en un limbo asistencial porque no tienen una renta lo suficientemente baja para acceder a ayudas públicas, ni problemas lo suficientemente visibles para los baremos establecidos.
Frente a esta realidad, trabajamos con alianzas estratégicas porque somos conscientes de que nosotros no tenemos una red experta en trabajo social. Nuestras dos grandes iniciativas operan a nivel nacional e internacional. En España, nuestra colaboración más destacada es con Cruz Roja, a través de la cual donamos anualmente 1.500 gafas a personas beneficiarias de sus programas: personas migrantes, mujeres en situación de violencia de género, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión. A nivel internacional, El Desierto de los Niños es nuestro proyecto de mayor envergadura y complejidad logística. Llevamos desde 2012 enviando ópticos voluntarios y equipamiento clínico a comunidades remotas del desierto marroquí, donde la pobreza visual es estructural.
Además de estos grandes proyectos, tejemos redes más específicas para no dejar a nadie atrás. Colaboramos con la Fundación Adecco, que nos deriva personas en procesos de integración laboral que carecen de recursos para acceder a una corrección visual, y con la Fundación Arrels, una iniciativa muy especial que articulamos directamente a través del compromiso y la capilaridad de uno de nuestros franquiciados.
La sensibilización es esencial para cambiar actitudes. ¿Cómo está la Fundación trabajando para aumentar la conciencia sobre la salud visual y auditiva, y sus implicaciones en la vida diaria de las personas?
La sensibilización es un eje transversal para nosotros. Lo abordamos lanzando campañas de concienciación propias que buscan educar a la sociedad y romper barreras. Un buen ejemplo de esto son las 3 reglas afflelou: primero lanzamos las de la visión y, debido a su buena acogida, desarrollamos después las de la audición. Se trata de pautas muy sencillas y directas enfocadas en educar sobre los buenos hábitos que debemos incorporar en nuestro día a día para cuidar la salud visual y auditiva.
En la visión, educamos sobre la importancia de mantener una correcta distancia frente a las pantallas, la gestión del tiempo mediante descansos visuales y el papel clave de la luz y el tiempo al aire libre para retrasar la miopía. En la audición, nos centramos en el control del volumen —con indicaciones prácticas como la regla del 60-60 para auriculares—, la vigilancia del tiempo de exposición al ruido y la protección e higiene del oído, desmintiendo prácticas perjudiciales muy arraigadas como el uso de bastoncillos.
Además de divulgar estas pautas, desde la Fundación llevamos la prevención directamente a colectivos específicos. Un ejemplo muy claro es nuestra colaboración con Ilunion Residencias: una vez al año realizamos revisiones y graduamos la vista a los residentes mayores. De esta forma, la sensibilización no se queda solo en un mensaje teórico de buenos hábitos, sino que se transforma en una acción preventiva real orientada a mejorar la calidad de vida y la autonomía de estas personas.
En cuanto a la investigación, ¿cómo se vincula la Fundación con el avance en la ciencia de la salud visual y qué proyectos de investigación apoyáis actualmente?
La investigación es el tercer pilar de nuestra estrategia. Colaboramos con la Universidad Complutense de Madrid a través de una cátedra de Optometría y Miopía, con la que publicamos anualmente el Barómetro de la Miopía Infantil en España.
Este estudio evalúa la incidencia de la miopía en niños de todo el país, con un seguimiento de su evolución año a año y desglose por comunidades autónomas. Sus datos nutren tesis doctorales y publicaciones científicas. Los resultados que manejamos ya son contundentes: la miopía infantil ha crecido un 17,8% en los últimos seis años, y hay diferencias regionales notables como Castilla-La Mancha lidera con un 30% de niños afectados. Al final, esta investigación nos permite actuar con base científica y poner evidencia sobre la mesa cuando reclamamos más atención institucional hacia la salud visual infantil.
¿Qué tipo de alianzas y colaboraciones con entidades externas o empresas son fundamentales para llevar a cabo las iniciativas de la Fundación?
Las alianzas son la columna vertebral de nuestra operativa. En el plano social nos apoyamos en entidades como Cruz Roja, Fundación Adecco o Arrels para llegar a las personas vulnerables, pero a nivel de ejecución necesitamos socios de la industria y la logística que hagan viables estos proyectos.
Por ejemplo, en la Campaña de Salud Visual Infantil contamos con el respaldo de grandes fabricantes para las lentes: Hoya, Indo Optical, Shamir, Rodenstock y BBGR. En nuestra colaboración con Cruz Roja, los cristales los aporta Hoya y, para las donaciones de audífonos este año hemos trabajado con Starkey.
En iniciativas de alta complejidad logística como El Desierto de los Niños intervienen actores muy diversos: la asociación El Desierto de los Niños diseña la ruta, Hyundai garantiza la movilidad en el terreno con vehículos híbridos e Indo Optical fabrica las lentes directamente en Marruecos para agilizar los tiempos y evitar trabas aduaneras.
Finalmente, en el plano de la economía circular, operamos con partners muy especializados. Para el proyecto de reacondicionamiento y donación de gafas usadas colaboramos con Lions Club, y nos apoyamos en GLS para gestionar todos los envíos desde nuestras tiendas hasta el centro de reacondicionado.
La sostenibilidad es un tema clave en la actualidad. ¿Cómo está la Fundación alineando sus proyectos con los principios de sostenibilidad y el respeto al medio ambiente?
Entendemos la sostenibilidad desde una perspectiva integral. Por ello, hemos alineado estratégicamente las metas de la Fundación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, impactando directamente en cuatro de ellos: salud y bienestar (ODS 3), educación de calidad (ODS 4), reducción de las desigualdades (ODS 10) y alianzas para lograr los objetivos (ODS 17). Este es el marco que guía todos los proyectos sociales que he mencionado.
Ahora bien, si nos ceñimos al impacto puramente medioambiental y al respeto al entorno, nuestro principal eje de acción es claro: la economía circular.
El mejor ejemplo de esto es el proyecto “Segunda vida a tus gafas”. En lugar de limitarnos a la donación de producto nuevo, fomentamos la recogida, reacondicionamiento y envío de monturas usadas para personas en situación de vulnerabilidad. Los datos de 2025 reflejan el impacto de este modelo: se recogieron 35.072 gafas donadas por ciudadanos en las ópticas, de las cuales 9.325 fueron reacondicionadas y enviadas a más de 15 países. Desde el inicio de la iniciativa ya hemos recuperado más de 136.000 gafas. Esta visión nos permite lograr un doble objetivo: damos acceso a la salud visual a quienes lo necesitan y, al mismo tiempo, reducimos drásticamente la generación de residuos alargando la vida útil del producto.
¿Cómo evaluáis el impacto de las iniciativas sociales y de salud visual de la Fundación? ¿Qué indicadores o métricas consideráis clave para medir el éxito y el alcance?
Medimos el impacto de forma sistemática combinando indicadores clínicos, operativos y cualitativos. En El Desierto de los Niños, los principales KPIs son: el número de revisiones visuales realizadas, las gafas graduadas y de sol entregadas, y el perfil de los beneficiarios. En las 14 ediciones del proyecto, el impacto acumulado es contundente: 9.621 revisiones, 5.525 gafas graduadas y 5.567 de sol entregadas, con la implicación de 97 voluntarios. Además, en esta última edición de 2026 hemos alcanzado el porcentaje de revisiones pediátricas más alto de la historia del proyecto.
En la Campaña de Salud Visual Infantil, el indicador central es el volumen de atención histórica: en las 26 ediciones que la Fundación lleva activas se han superado las 200.000 revisiones y se han donado más de 140.000 gafas graduadas.
A nivel de economía circular, en el proyecto “Segunda vida a tus gafas”, las métricas clave son: el número de gafas recogidas, reacondicionadas y enviadas. Durante 2025 se recogieron 35.072 gafas donadas por ciudadanos en las ópticas, de las cuales 9.325 fueron reacondicionadas y enviadas a más de 15 países. Desde el inicio de la iniciativa ya se han recuperado más de 136.000 gafas, reduciendo residuos y fomentando la circularidad.
Finalmente, más allá de los datos cuantitativos, monitorizamos el impacto intangible: el desarrollo de soft skills en los voluntarios, el orgullo de pertenencia corporativa y los testimonios de los beneficiarios que nos trasladan las entidades aliadas como Cruz Roja.
¿Qué nuevas iniciativas estáis desarrollando o planeando lanzar para mejorar la calidad de vida de las personas a través de la salud visual, la inclusión y la prevención
El reto más urgente a nivel de salud pública es la epidemia de miopía infantil: los datos apuntan a que, en 2030, el 30% de los niños de 5 a 7 años la padecerá. Los estilos de vida actuales están acelerando esta tendencia de forma preocupante: el exceso de pantallas, la escasa exposición al exterior o los malos hábitos de sueño. A esto se suma el desafío del acceso: 6 millones de personas en España viven en situación de pobreza visual, muchas de ellas fuera de cualquier red de ayuda pública, mientras que en el plano internacional nos enfrentamos a desigualdades estructurales, como vemos en Marruecos.
Para abordar este escenario, y teniendo en el horizonte nuestro 20 aniversario en 2027, nuestra apuesta es clara: profundizar en el impacto de nuestros pilares fundacionales. En el ámbito de la investigación, queremos seguir ampliando el alcance y la influencia del Barómetro de la Miopía Infantil. En la prevención, el objetivo es escalar nuestras campañas y apoyarnos en la digitalización para que la divulgación de los buenos hábitos alcance masivamente a la sociedad. Y a nivel de inclusión, buscamos diversificar nuestras alianzas a nivel local para identificar esos focos de vulnerabilidad que escapan a los radares habituales.
En paralelo, uno de nuestros grandes retos de futuro es dar un paso más firme en el ámbito de la audiología. Queremos desarrollar nuevas iniciativas sociales centradas en la salud auditiva, un área donde el estigma y la falta de prevención siguen siendo barreras muy fuertes. Nuestro objetivo es ampliar alianzas y diseñar campañas específicas para replicar el nivel de impacto asistencial y educativo que ya hemos logrado en la visión.
Al final, se trata de seguir construyendo un proyecto sólido que garantice que nuestra convicción fundacional siga siendo una realidad: ver y oír es un derecho de todos.
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