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Las pequeñas y medianas empresas españolas empiezan a ocupar un papel cada vez más visible en el avance de la diversidad y la inclusión laboral. Con motivo del Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, que se celebra el 27 de junio, Fundación Diversidad ha puesto el foco en el compromiso creciente de las pymes con políticas dirigidas al colectivo LGTBI+, la igualdad de oportunidades y la mejora de sus entornos de trabajo.
Los datos proceden del Termómetro de la Diversidad en España 2025, el primer análisis sistemático sobre el estado de estas políticas entre las organizaciones adheridas a la Carta de la Diversidad.
Según este estudio, el 54% de las pymes españolas desarrolla ya acciones dirigidas al colectivo LGTBI+, un dato especialmente relevante en un tejido empresarial donde muchas organizaciones cuentan con equipos reducidos y menos estructura para desplegar planes formales de diversidad.
El informe también muestra avances en seguimiento y evaluación. El 51% de las pymes analiza de forma periódica sus políticas de diversidad, equidad e inclusión; el 35% realiza diagnósticos o auditorías específicas; y el 25% cuenta con Employee Resource Groups (ERG), grupos internos de empleados vinculados a colectivos concretos para impulsar la inclusión dentro de la organización.
Avances reales, pero todavía desiguales
La lectura del Termómetro apunta a una evolución positiva, aunque con diferencias claras respecto a las grandes compañías. Mientras el 51% de las pymes evalúa sus políticas de diversidad, equidad e inclusión, entre las grandes empresas el porcentaje asciende al 69%. La brecha también aparece en los diagnósticos o auditorías: los realiza el 35% de las pymes, frente al 60% de las grandes compañías.
Esta distancia refleja algunos retos estructurales que siguen pesando sobre las pequeñas y medianas empresas. Fundación Diversidad señala una menor diversidad en las plantillas, una adopción más limitada de objetivos de representación y menos capacidad para medir, diagnosticar y evaluar el impacto de las iniciativas.
Aun así, el avance de las pymes tiene un valor estratégico para el mercado laboral español. Representan la mayor parte del tejido productivo y su capacidad para integrar la diversidad en la gestión diaria puede ampliar el alcance de estas políticas más allá de las grandes corporaciones.
“Las pymes están demostrando que la diversidad y la inclusión no son cuestiones exclusivas de las grandes compañías. Los datos reflejan un compromiso creciente que debe seguir reforzándose con herramientas, recursos y acompañamiento para consolidar estos avances”, señala Sonia Río, Directora General de Fundación Diversidad.
Clima laboral y talento, principales beneficios
El estudio también recoge la percepción de las empresas sobre los beneficios de trabajar la diversidad de forma activa. Entre las organizaciones de menos de 1.000 empleados, el 71% destaca la mejora del clima laboral como uno de los principales efectos positivos de estas iniciativas. Además, el 58% apunta a una mayor capacidad para atraer y fidelizar talento.
Estos datos conectan la diversidad con aspectos clave para la competitividad empresarial. La inclusión mejora la convivencia interna, fortalece el sentido de pertenencia y ayuda a construir entornos laborales más atractivos para perfiles profesionales que valoran cada vez más la coherencia social de las organizaciones.
Para Fundación Diversidad, el reto pasa ahora por acompañar a las pymes con herramientas accesibles, recursos prácticos y metodologías adaptadas a su tamaño. La consolidación de estas políticas permitirá que la diversidad avance como un factor real de transformación empresarial, también en compañías con menos estructura, pero con una influencia directa en miles de puestos de trabajo en toda España.
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