La exposición ‘Tecnología [in]visible’, promovida por Mobile World Capital Barcelona (MWCapital) y la Generalitat de Catalunya, ha recibido 17.813 visitantes en el Palau Robert desde su inauguración el 12 de junio, duplicando los 8.366 visitantes registrados en el mismo periodo del año pasado.
Estas cifras consolidan la propuesta divulgativa que acerca el impacto de la tecnología a la vida cotidiana. La exposición muestra el legado generado por el MWC Barcelona, que ha contribuido de forma decisiva a convertir Barcelona y Catalunya en una capital tecnológica internacional y en un punto de encuentro donde se construye el futuro digital, al tiempo que invita a los visitantes a reflexionar sobre los retos que plantea la digitalización.
La muestra también ha contado con un conjunto de actividades paralelas dirigidas a todos los públicos. Entre las actividades organizadas desde la inauguración de la exposición, se han celebrado dos jornadas para familias, talleres para personas mayores, así como visitas guiadas para jóvenes y estudiantes.
La exposición, de acceso gratuito y abierta hasta el 27 de septiembre, ofrece un recorrido por la evolución de la conectividad y la digitalización durante las dos últimas décadas.
Del mundo desconectado al futuro digital
El itinerario expositivo se estructura en tres grandes ámbitos. El primero invita a los visitantes a viajar al mundo anterior a la conectividad móvil para descubrir cómo era la vida a principios de los años 2000 y comprender la transformación que ha supuesto el paso de los primeros sistemas analógicos al desarrollo del GSM y de la conectividad global.
El segundo muestra, a través de casos impulsados por MWCapital junto con diversos colaboradores y otros ejemplos del ecosistema tecnológico, cómo la nube, la conectividad y los datos están transformando sectores enteros. Los visitantes pueden descubrir aplicaciones como la conducción conectada, la banca inteligente, la monitorización inteligente de cultivos, la rehabilitación asistida mediante robótica, los gemelos digitales para la medicina personalizada o los robots asistenciales para las personas mayores.
Por último, la exposición propone una mirada reflexiva hacia el futuro digital a través de un ágora con testimonios y reflexiones sobre el impacto social, cultural y ético de la tecnología. El recorrido culmina con una instalación participativa que invita a la ciudadanía a compartir su visión sobre el futuro y el papel que deberá desempeñar la tecnología.


