La Fundación Edad&Vida ha colaborado en la quinta edición del Premio Salud Activa, una iniciativa de SegurCaixa Adeslas que reconoce a personas mayores de 60 años cuyas experiencias promueven el autocuidado, la actividad física, el bienestar emocional y la participación social.
La ceremonia de entrega, celebrada con la colaboración de CaixaBank, ha servido para dar visibilidad a historias que muestran nuevas formas de afrontar la longevidad. Los testimonios premiados reflejan que cumplir años no implica renunciar a nuevos retos, aprendizajes o proyectos con impacto en la comunidad.
Más de 2.000 participantes y 16 historias finalistas
La quinta edición del certamen recibió más de 2.000 propuestas, presentadas tanto por escrito como en formato audiovisual. Las candidaturas se distribuyeron en cuatro categorías: Estilo saludable, Desafío personal o deportivo, Impacto social en salud e Historia de superación.
Esta elevada participación evidencia el interés creciente por promover una visión positiva y diversa del envejecimiento. Las experiencias presentadas tienen como elementos comunes la capacidad de adaptación, la constancia, el compromiso social y la búsqueda de una vida equilibrada.
Las 16 historias finalistas han sido recopiladas en un libro digital destinado a inspirar a otras personas mayores. Además, el conjunto de las propuestas puede consultarse en la página web oficial del Premio Salud Activa.
Edad&Vida, comprometida con una longevidad digna y participativa
La participación de la Fundación Edad&Vida en estos galardones se enmarca en su trabajo para favorecer una sociedad preparada ante el aumento de la longevidad y promover modelos de envejecimiento que sitúen a las personas mayores en el centro.
El certamen pone de relieve una concepción integral de la salud, que no se limita a la atención sanitaria. Mantener hábitos saludables, cuidar las relaciones sociales, contar con un propósito vital y proteger el bienestar emocional son factores esenciales para disfrutar de una mayor calidad de vida.
Esta visión coincide con el objetivo de avanzar hacia un modelo en el que las personas sénior puedan seguir participando, tomando decisiones y aportando valor a la sociedad, con independencia de su edad.
Cuatro historias que demuestran que siempre es posible avanzar
En la categoría Estilo saludable, el reconocimiento fue para Miquel Pastor, residente en Colònia de Sant Pere, Mallorca. Su día a día combina actividad física, alimentación natural, yoga, escritura y trabajo en la tierra. Su experiencia representa una forma de autocuidado basada en el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el entorno.
El premio de Historia de superación recayó en Ángel Pardo, de Barcelona. Tras atravesar una depresión después de jubilarse, encontró una nueva motivación en el voluntariado hospitalario y en la práctica deportiva. También impulsó un club de walking football, una modalidad de fútbol adaptada que favorece la actividad física y la socialización.
Francisco Díaz fue distinguido en la categoría de Desafío personal. Después de trabajar durante 35 años como policía municipal en Arjonilla, Jaén, aprovechó su jubilación para cumplir el sueño de aprender a tocar el acordeón. La música se convirtió para él en una fuente de motivación, aprendizaje y bienestar emocional.
En Impacto social en salud, el galardón fue para Juan Antonio Cruzado. La enfermedad de su madre lo llevó a asumir un compromiso permanente con el cuidado de las personas mayores. A partir de esa experiencia creó una fundación y promovió un modelo de envejecimiento activo centrado en la dignidad, el propósito vital y el valor social de las personas sénior.
Experiencias que transforman la percepción de la edad
Las historias premiadas muestran que la jubilación y la madurez pueden abrir una etapa de descubrimiento, participación y crecimiento personal. Aprender una nueva habilidad, practicar deporte, colaborar como voluntario o desarrollar una iniciativa social son algunas de las vías que permiten mantener la autonomía y reforzar el bienestar.
Con su colaboración en el Premio Salud Activa, la Fundación Edad&Vida contribuye a difundir referentes reales y cercanos que ayudan a combatir los estereotipos asociados a la edad y a construir una percepción más positiva de la longevidad.
El reconocimiento de estas experiencias también transmite un mensaje colectivo: el envejecimiento activo no depende únicamente de las decisiones individuales, sino de la existencia de entornos, recursos e iniciativas que faciliten la participación y permitan a las personas mayores continuar desarrollando sus capacidades.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables.


