Green Building Council España (GBCE) ha elaborado un catálogo de buenas prácticas para orientar al sector de la construcción en aplicar criterios de sostenibilidad en la contratación pública, así como un informe de la situación actual, que presentará esta semana en el VI Congreso Internacional de Compra Pública Verde y Cambio Climático, celebrado esta edición bajo el título de “2026: Contratando con enfoque circular”
En la actualidad, la contratación pública ecológica (CPE) atraviesa una fase de profunda transformación normativa en la Unión Europea y en España. En los últimos años se ha producido una intensa proliferación de reglamentos, directivas y normas sectoriales que utilizan la contratación pública como instrumento para impulsar la transición ecológica, la economía circular, la neutralidad climática y la protección de la biodiversidad, que supone un cambio de paradigma que afecta especialmente al sector de la edificación, uno de los ámbitos con mayor capacidad para contribuir a los objetivos climáticos y ambientales europeos.
En España, La Ley 9/2022, de 14 de junio, de Calidad de la Arquitectura, incluye entre sus fines “impulsar en el ámbito de la contratación pública la aplicación del principio de calidad”. La definición de calidad que aporta es amplia y recoge de manera específica y central los aspectos de sostenibilidad ambiental, social y económica a los que puede contribuir la edificación en cualquiera de sus procesos (proyecto, construcción, rehabilitación, etc.). Además, crea el Consejo de Calidad de la Arquitectura, un órgano colegiado con carácter consultivo y asesor, con amplia participación de representantes del sector, para facilitar una compra publica innovadora que fomente la arquitectura de calidad, en todos los niveles de la administración pública.
En este sentido, GBCE ha elaborado un documento que incorpora un decálogo de buenas prácticas, así como un informe de la situación actual y un listado de recomendaciones a aplicar en contratación pública ecológica, siguiendo la normativa actual. En el apartado de buenas prácticas, se destacan informes y guías ya publicados que orientan al órgano de contratación para incluir criterios ambientales en las licitaciones, apoyando la descarbonización y la transición a una economía circular.
En el informe de situación, se han analizado las licitaciones públicas en el periodo de un año para hacer una radiografía del sector. El análisis estadístico ha puesto de manifiesto que solo el 4% de las licitaciones introducen algún criterio de sostenibilidad, y en el caso de incluirlo hacen referencia a la mitigación al cambio climático en un 90% de las licitaciones. En el análisis territorial, destacan Andalucía y la Comunidad de Madrid como regiones que más incorporan estos criterios en sus licitaciones.
En cuanto a las recomendaciones, GBCE facilita las siguientes pautas tras analizar la situación, bajo la regulación actual:
- La escala es el edificio. La contratación pública debe abordar el edificio en su conjunto y a lo largo de todo su ciclo de vida, no únicamente por el comportamiento aislado de materiales.
- El ecosistema debe ser robusto y variado. Los agentes involucrados deben tener conocimientos, experiencia, recursos y contactos entre sí, de modo que se garantice la calidad del resultado.
- Sin reglas claras no hay transformación posible. La sostenibilidad necesita estabilidad y seguridad jurídica, técnica y de mercado.
- Europa marca el rumbo. La contratación pública ecológica debe alinearse con las políticas europeas que están definiendo el futuro del sector.
- La capacitación en la primera herramienta. No basta con disponer de normas y herramientas, es imprescindible fortalecer las capacidades técnicas de las administraciones públicas y de los agentes que participan en las licitaciones.
- El momento es ahora. La renovación del parque edificado, los objetivos climáticos y la creciente apuesta por vivienda pública convierten este momento en una oportunidad que no puede aplazarse.
- Made in Europe, Made in Spain, made close. Apostar por soluciones desarrolladas y fabricadas en Europa, en España o, mejor aún, locales, contribuye simultáneamente a los objetivos ambientales, económicos y sociales.
- La financiación es parte de la solución. La ambición ambiental debe ir acompañada de instrumentos financieros adecuados.
- Garantizar los resultados mediante herramientas robustas y reconocidas. Las herramientas de evaluación, seguimiento y certificación permiten transformar los objetivos en resultados verificables durante todo el proceso.
- Un país, unas bases comunes. El desarrollo de la contratación pública ecológica requiere un marco mínimo común de criterios de sostenibilidad para todo el territorio nacional, acompañado de metodologías compartidas de seguimiento y evaluación.
El informe completo estará disponible en la página web de GBCE tras la celebración del VI Congreso Internacional de Compra Pública Ecológica Verde.
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