El ébola sigue avanzando en República Democrática del Congo (RDC). La epidemia supera ya los 8.000 casos confirmados y se acerca a las 4.000 muertes. Los últimos datos disponibles registran 8.067 casos y 3.901 fallecimientos en el país. Kivu Norte es una de las provincias más golpeadas y ha llegado a registrar una tasa de letalidad del 60,6 %.
La epidemia alcanza ya 63 zonas de salud de siete provincias. La OMS alerta de que el conflicto, la inseguridad, los desplazamientos y las dificultades de acceso a servicios básicos están complicando la vigilancia, la detección de casos, el seguimiento de contactos y la atención sanitaria.
Farmamundi, que trabaja en el país desde hace más de 20 años, reclama más atención y recursos para contener la epidemia y reforzar la respuesta desde las propias comunidades. “Cada nuevo caso exige actuar con rapidez. Hacen falta medios para prevenir, detectar y atender, pero también para que el personal sanitario pueda trabajar protegido y para que la población tenga información fiable. No podemos permitir que esta emergencia quede fuera del foco”, señala la responsable de Acción Humanitaria de Farmamundi, Tania Montesinos.
La respuesta se intensifica en Beni
En Beni, Farmamundi trabaja junto a su socia local, el Programa de Promoción de la Atención Primaria de Salud (PPSSP), en cinco centros de salud públicos: Mukulya, Ndindi, Kuka, Ngadi y Nzuma, que dan cobertura a una población estimada de 57.261 personas.
El avance del ébola ha obligado a adaptar un proyecto que ya estaba en marcha y que se desarrolla en alianza con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID). Los equipos han adelantado la distribución de materiales para prevenir epidemias e intensificado las formaciones en agua, saneamiento e higiene y prevención y control de infecciones. También se está formando a líderes y lideresas comunitarias y reforzando la sensibilización de la población para prevenir contagios y combatir rumores y falsas creencias.
“El ébola nos ha obligado a adaptar rápidamente las actividades. Hemos reforzado la prevención y la formación porque proteger a las comunidades exige también proteger a quienes las atienden y garantizar que dispongan de información fiable”, explica desde Beni Katembo Muruhya Phinées, jefe de proyectos de PPSSP.
La respuesta frente al ébola se desarrolla, además, en un territorio golpeado por la violencia y los desplazamientos. Los ataques armados y los cortes de carreteras dificultan el acceso a los servicios de salud, mientras el personal sanitario afronta simultáneamente el riesgo de contagio y la inseguridad.
Farmamundi insiste en la necesidad de reforzar los recursos destinados a la prevención, el control de infecciones, el acceso al agua y la higiene, la protección del personal sanitario y la información comunitaria.
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