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BASF y Carlyle han completado la transacción del antiguo negocio de recubrimientos de la compañía química, que comenzará a operar como empresa independiente bajo el nombre de Surventis. La operación se cerró el pasado 30 de junio, una vez obtenidas todas las autorizaciones regulatorias, y alcanza un valor empresarial de 7.700 millones de euros.
BASF ha recibido cerca de 5.800 millones de euros en efectivo antes de impuestos y mantiene una participación del 40% en la nueva compañía. Esta estructura le permitirá seguir vinculada a la evolución de un negocio que comprende los recubrimientos originales para automoción, las soluciones de repintado y los tratamientos de superficies.
El cierre culmina el proceso anunciado por ambas compañías en octubre de 2025 y representa uno de los principales movimientos de la estrategia Winning Ways de BASF, orientada a dar mayor autonomía a determinados negocios y facilitar que desarrollen su potencial fuera de la estructura central del grupo.
Surventis inicia su etapa como compañía independiente
La nueva Surventis reúne las actividades que hasta ahora formaban el núcleo de BASF Coatings y comienza su andadura con Carlyle como accionista mayoritario. BASF conservará una posición relevante, aunque dejará de controlar la gestión diaria del negocio.
“El cierre exitoso de esta operación marca un hito clave en la ejecución de nuestra estrategia Winning Ways, orientada a liberar el valor de nuestros negocios standalone”, ha señalado Markus Kamieth, Presidente de la Junta Directiva de BASF SE.
Kamieth ha destacado que el mantenimiento de una participación del 40% permitirá a BASF beneficiarse de la creación de valor futura de Surventis, al tiempo que la compañía refuerza su concentración en las áreas consideradas prioritarias dentro de su estrategia.
Anup Kothari, miembro de la Junta Directiva de BASF SE, ha defendido que la nueva estructura accionarial ofrece “una base excelente para el futuro crecimiento rentable de Surventis” y ha trasladado sus mejores deseos a las personas que comienzan esta nueva etapa fuera del grupo BASF.
La antigua división Coatings, valorada en 8.700 millones
La operación con Carlyle se suma a la venta del negocio de pinturas decorativas, cerrada en octubre de 2025. En conjunto, ambas transacciones sitúan el valor empresarial de la antigua división Coatings de BASF en 8.700 millones de euros.
Esta valoración equivale a un múltiplo implícito de aproximadamente 13 veces el EBITDA de 2024 antes de partidas especiales, una cifra que BASF presenta como reflejo del valor desarrollado por sus actividades de recubrimientos.
La compañía espera que la independencia proporcione a Surventis mayor capacidad para tomar decisiones de inversión, acelerar proyectos de transformación y responder con mayor rapidez a las necesidades de sus mercados. El negocio parte además con presencia consolidada en la industria automovilística, el repintado y el tratamiento de superficies.
Impacto de la operación en las cuentas de BASF
BASF clasifica el negocio de recubrimientos como una operación discontinuada desde el 30 de septiembre de 2025. Con efecto retroactivo desde el 1 de enero de ese año, sus resultados después de impuestos se presentan de forma separada dentro de las cuentas del grupo.
La plusvalía generada por la operación también quedará reflejada en el apartado de resultados procedentes de operaciones discontinuadas. Este tratamiento tendrá impacto tanto en el resultado neto como en el beneficio por acción de BASF.
El valor contable de los activos netos vinculados al negocio de recubrimientos ascendía a cerca de 3.000 millones de euros al cierre de 2025.
A partir de julio de 2026, la participación del 40% que BASF conserva en Surventis se contabilizará mediante el método de puesta en equivalencia. La parte correspondiente del resultado neto de la nueva compañía se incorporará al EBITDA antes de partidas especiales dentro del área Otros del Grupo BASF.
Una operación dentro de la transformación estratégica de BASF
La creación de Surventis da continuidad al proceso de reorganización con el que BASF busca diferenciar sus negocios integrados de aquellos que pueden crecer con mayor autonomía. La compañía mantiene exposición al potencial futuro del área de recubrimientos, aunque libera recursos financieros y reduce su implicación operativa directa.
Para Surventis, la entrada de Carlyle abre una nueva etapa como compañía independiente, con una estructura propia y capacidad para centrar su estrategia en tres mercados especializados: recubrimientos para fabricantes de automóviles, repintado y tratamiento de superficies.
La operación deja así un doble resultado para BASF: una entrada inmediata de efectivo de 5.800 millones de euros y una participación minoritaria con la que seguirá ligada al desarrollo futuro del negocio.
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