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Las personas con cáncer metastásico reclaman más tiempo. Tiempo para que la investigación avance, para acceder a tratamientos innovadores, para recibir acompañamiento psicológico, para sostener su vida laboral y familiar, y para que la sociedad comprenda mejor una realidad que todavía arrastra demasiados silencios.
Con ese mensaje, la Alianza frente a la Metástasis: Innovación y Apoyo (ALMIA) ha lanzado la campaña “Porque queremos tiempo”, una iniciativa desarrollada con la colaboración de la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca que reivindica el reconocimiento del 10 de junio como Día Mundial del Cáncer Metastásico por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La fecha aún no forma parte del calendario internacional, pero ALMIA defiende que contar con un día propio ayudaría a visibilizar las necesidades específicas de estos pacientes, impulsar políticas públicas y situar la enfermedad metastásica en el centro del debate sanitario y social.
En España se estima que en 2026 se diagnosticarán 301.884 nuevos casos de cáncer. Aunque la mayoría de tumores se detectan localizados, alrededor de uno de cada diez nuevos diagnósticos corresponde a una fase metastásica, y cerca del 20% de los casos se diagnostican con enfermedad avanzada o metastásica desde el inicio.
Una campaña para hablar de vida, atención y derechos
La campaña parte de una demanda muy concreta: mejorar el tiempo y la calidad de vida de quienes conviven con cáncer metastásico. Su mensaje busca romper una mirada social que todavía asocia de forma automática la metástasis con el final de la vida, cuando muchas personas viven durante años con la enfermedad y necesitan respuestas estables por parte del sistema sanitario, del entorno laboral y de la sociedad.
“Vivir con cáncer metastásico no es estar en fase terminal. Es tiempo que merece respeto, normalidad y calidad de vida. Necesitamos que el Sistema Nacional de Salud (SNS) lo reconozca así y que la sociedad deje de vernos únicamente desde el estigma”, explica Pilar Fernández, Presidenta de ALMIA y paciente de cáncer de mama metastásico.
Fernández vincula la petición del 10 de junio a una necesidad de reconocimiento público. “Pedimos el 10 de junio, para tener un día en el calendario que diga que seguimos aquí. Porque hablar de cáncer metastásico no es solo hablar de tratamientos, es hablar de calidad de vida, de acompañamiento emocional, de impacto laboral y familiar, y, en definitiva, de dignidad, más aún en el caso de largos supervivientes”, subraya.
La iniciativa cuenta con el respaldo de entidades médicas, científicas y sociales como la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA), la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología, la Fundación Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IISA), Patients Europe, la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP), la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM), la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Psicooncología (SEPO). Nuevas organizaciones se encuentran también en proceso de incorporación.
Catorce peticiones para mejorar el abordaje del cáncer metastásico
Dentro de la campaña, ALMIA ha presentado un manifiesto con catorce peticiones dirigidas a los agentes implicados en la atención del cáncer metastásico. El documento recoge necesidades no cubiertas de pacientes y familiares en todo el territorio español y se apoya en marcos europeos como el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y el Marco Europeo de Calidad de Vida.
Entre las principales demandas figura el acceso equitativo a los mejores tratamientos disponibles, con independencia del lugar de residencia. La asociación también reclama equipos multidisciplinares interconectados que reduzcan la fragmentación del Sistema Nacional de Salud y permitan una atención más coordinada entre especialidades, niveles asistenciales y territorios.
El manifiesto incluye además apoyo psicosocial para pacientes y familiares, reconocimiento de las consecuencias económicas y laborales de la enfermedad, y acceso a información clara, veraz y adaptada. Para ALMIA, estos elementos son imprescindibles para que los pacientes puedan participar activamente en las decisiones sobre su tratamiento y su proyecto vital.
El Dr. Eduardo García-Toledano, del Consejo Asesor de Salud Pública de la OMS, advierte de que la falta de información precisa limita la capacidad de respuesta del sistema. “El éxito frente al cáncer se mide en investigación y en prevención, pero también en supervivencia y calidad de vida. En el caso de los cánceres metastásicos, la falta de datos precisos dificulta planificar los recursos, adecuar la infraestructura sanitaria y detectar desigualdades entre territorios”, señala.
Investigación, innovación y escucha a los pacientes
La campaña “Porque queremos tiempo” conecta la reivindicación social con el impulso a la investigación y la innovación terapéutica. Para las organizaciones promotoras, avanzar en nuevos tratamientos debe ir acompañado de una mayor comprensión pública de lo que significa vivir con enfermedad metastásica.
Ana Zubeldia, Directora General y Head de Oncología en España de Daiichi Sankyo, destaca que la investigación transforma la vida de los pacientes, aunque también resulta necesario mejorar la divulgación social. “En Daiichi Sankyo sabemos que la investigación y la innovación cambian vidas, pero también creemos que es importante que la sociedad comprenda qué significa vivir con cáncer metastásico, y por eso apostamos también por la divulgación. Iniciativas como ‘Porque queremos tiempo’ son necesarias para que esa comprensión llegue más lejos y para que todos los actores implicados respondan con la urgencia que los pacientes merecen”.
Desde AstraZeneca, Marta Moreno, Directora de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado, sitúa el reconocimiento del 10 de junio como un primer paso hacia cambios más profundos. “El cáncer metastásico sigue siendo una realidad infravalorada desde el punto de vista social y normativo. Colaborando en esta campaña queremos contribuir a que cambie: que el 10 de junio tenga un lugar en el calendario es un primer paso, pero lo que de verdad importa es que detrás haya políticas concretas, recursos suficientes y una escucha real a quienes conviven cada día con la enfermedad”.
La campaña plantea así una llamada directa al sistema sanitario, a las instituciones y a la sociedad. Reconocer el cáncer metastásico en el calendario internacional serviría para abrir una conversación sostenida sobre investigación, acceso, acompañamiento, derechos laborales, calidad de vida y dignidad. Para quienes conviven con la enfermedad, esa conversación tiene una palabra central: tiempo.
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