Cuando en 2015 Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo Sostenible, buena parte de la conversación empresarial giraba alrededor de compromisos, metas y horizontes a largo plazo. Más de una década después, quizá la principal transformación que han provocado los ODS no sea la incorporación de un nuevo lenguaje a las compañías, sino que han contribuido a cambiar la manera de entender qué significa gestionar una empresa de forma responsable y competitiva, también en el sector marítimo.
Es cierto que estamos todavía lejos de alcanzar muchos de los objetivos planteados. Pero también se han producido avances que demuestran la capacidad de transformación que existe cuando gobiernos, empresas y sociedad avanzan en una misma dirección. Más de 1.000 millones de personas han accedido al agua potable, más de 1.200 millones al saneamiento y el 92 % de la población mundial dispone ya de acceso a la electricidad.
En el transporte marítimo esta evolución resulta especialmente visible. Nuestra actividad concentra algunos de los grandes desafíos de la Agenda 2030 como son energía, cambio climático, protección de los océanos, empleo, cohesión territorial, innovación o alianzas. Todos ellos confluyen cada día en nuestra realidad que es la de conectar territorios, transportar personas y mercancías y garantizar la continuidad de un servicio esencial.
Desde la perspectiva de Trasmed, los ODS adquieren verdadero valor cuando dejan de contemplarse como objetivos independientes y comienzan a entenderse como criterios que influyen en las decisiones que tomamos.
La sostenibilidad entra en la operativa
Probablemente el cambio más evidente se encuentre en la descarbonización. La acción por el clima es precisamente uno de los objetivos en los que el mundo no está avanzando al ritmo necesario. Para el transporte marítimo, los ODS 13, Acción por el clima, y 7, Energía asequible y no contaminante, forman ya parte inevitable de nuestro horizonte.
Una transición de esta magnitud no se produce de un día para otro. En el mar no siempre es posible sustituir una tecnología por otra. Hay que adaptar flotas e infraestructuras, incorporar innovación y movilizar importantes inversiones mientras se mantienen la seguridad y la fiabilidad del servicio.
Por eso, mientras avanzamos hacia nuevas soluciones energéticas, en Trasmed llevamos años actuando sobre aquello que ya podemos transformar, por ejemplo, consumir menos, ser más eficientes y optimizar nuestras operaciones. Desde 2022 hemos reducido nuestras emisiones casi un 12 %, mientras aumentábamos el volumen de carga y pasajeros transportados.
Otro ejemplo se produjo en marzo de 2025, cuando Trasmed se convirtió en la primera naviera en conectar un ferry a la red eléctrica del Puerto de Barcelona. La electrificación durante la estancia en puerto permite reducir emisiones y ruido y mejorar la calidad del aire, algo especialmente relevante en una terminal muy próxima a la ciudad.
Ahí reside una de las aportaciones más importantes de los ODS al mundo empresarial. Estos objetivos han ayudado a trasladar la sostenibilidad desde el terreno de las intenciones hasta el de la gestión y los resultados.
El mar no es solo nuestro medio
Pero sería un error interpretar los ODS únicamente desde la perspectiva de la descarbonización. Para una compañía marítima, el ODS 14, Vida submarina, ocupa necesariamente un lugar central. El mar no es únicamente nuestro medio de trabajo, es también parte de nuestro fin. Los territorios que conectamos mantienen una estrecha relación económica y social con el Mediterráneo y actividades como el turismo azul solo pueden desarrollarse a largo plazo en mares sanos y limpios.
Esta idea también puede convertirse en actuaciones concretas. Algunos buques del Grupo Grimaldi, al que pertenece Trasmed, participan en un proyecto piloto que permite filtrar plásticos y microplásticos del agua mientras navegan. Tras filtrar más de ocho millones de metros cúbicos de agua del Mediterráneo occidental, se han recogido alrededor de 15 millones de microplásticos. El objetivo es poder extender progresivamente este tipo de iniciativas a otros buques de la flota.
Sostenibilidad también significa conectar
Nuestra actividad nos recuerda además que sostenibilidad significa cohesión territorial, desarrollo económico y capacidad para mantener conectadas a las comunidades. Un barco que conecta la Península con Baleares no transporta únicamente pasajeros o mercancías. Detrás de cada travesía hay cadenas de suministro, actividad empresarial, movilidad, empleo y necesidades cotidianas.
Es aquí donde objetivos como el ODS 8, Trabajo decente y crecimiento económico, o el ODS 11, Ciudades y comunidades sostenibles, adquieren una dimensión muy tangible. En Trasmed nuestra propia misión, conectar territorios y conectar personas, contribuye a una sociedad más cohesionada y próspera.
Una transformación que exige alianzas
Los últimos años han dejado otro aprendizaje, ninguna compañía puede afrontar por sí sola una transformación de esta magnitud. La evolución del transporte marítimo depende de navieras, pero también de puertos, administraciones, astilleros, proveedores energéticos, empresas tecnológicas y del conjunto de la cadena logística.
De ahí la importancia del ODS 17. La colaboración será una de las grandes palancas de los próximos años, porque la transición exige que tecnologías, infraestructuras, regulación e inversión avancen de manera coordinada.
De los compromisos a las evidencias
Después de más de una década de recorrido, estamos entrando en una nueva etapa. Los ODS nunca pretendieron ser una declaración de intenciones, sino que se concretan en 169 metas, concebidas precisamente para poder medir los avances.
Durante los primeros años fue necesario fijar objetivos y generar conciencia. Ahora la exigencia es diferente, más allá de explicar hacia dónde queremos ir tenemos que demostrar cómo estamos avanzando.
Si hay una palabra que resume nuestra actividad esa es conectar. Conectamos personas, mercancías, empresas y territorios. Nuestro desafío es continuar siendo cada vez más eficientes y dejando cada vez menos huella. Porque, aunque todavía quede mucho camino por recorrer, no hay tiempo para el desánimo. La sostenibilidad en llegar listos a 2030, pero también en transformar la manera en la que llegamos hasta allí. Y, en nuestro caso, ese camino se recorre cada día también sobre el mar.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: 11º Aniversario de los ODS


