Cuando Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), planteó un reto colectivo: construir un futuro más saludable, inclusivo y sostenible. Once años después, esos objetivos siguen siendo una referencia imprescindible para las organizaciones que entienden que el crecimiento solo tiene sentido cuando genera valor social, ambiental y económico de forma equilibrada.
En el sector sanitario, esta responsabilidad es aún mayor. La salud no se limita a la atención clínica. Está estrechamente vinculada a factores como la educación, la igualdad de oportunidades, el bienestar emocional, el entorno en el que vivimos o la fortaleza de nuestras comunidades. Por eso, la contribución a los ODS debe formar parte de la estrategia de cualquier organización sanitaria comprometida con el futuro. Los ODS nos ayudaron a organizar las líneas de trabajo que muchas organizaciones veníamos desempeñando en el tiempo, pero vinculándolas a nuestro propósito empresarial y poniendo foco en lo que cada uno, por el sector de actividad en el que nos movemos, más podemos aportar a la sociedad. Con la llegada de los ODS se consiguió impulsar desde organismos supranacionales, una concienciación global que se refleja en la acción local de cada empresa.
En el grupo sanitario Ribera, la sostenibilidad se entiende precisamente así: como una forma de gestionar que sitúa a las personas en el centro y que impregna todas las áreas de la organización. Bajo el concepto de “Salud Responsable”, trabajamos para generar un impacto positivo en pacientes, profesionales, sociedad y medio ambiente, alineando nuestra actividad con los principios que inspiran la Agenda 2030. Esta visión forma parte de nuestra estrategia corporativa y de la manera en que concebimos la innovación, la excelencia asistencial y la colaboración con nuestro entorno.
Nuestra contribución se centra principalmente en el ODS 3, Salud y Bienestar, el objetivo más directamente vinculado a nuestra actividad. Pero entendemos que promover la salud implica también prevenir la enfermedad y ayudar a las personas a adoptar hábitos saludables. Por ello impulsamos escuelas de pacientes y cuidadores, talleres formativos, jornadas divulgativas y proyectos de educación para la salud desarrollados junto a asociaciones de pacientes, centros educativos, entidades deportivas y administraciones locales. Iniciativas como las que abarca Ribera Activa, por ejemplo el Camino de Cervantes que en 2025 superó los 80.000 participantes, reflejan nuestra apuesta por una Medicina que sale de las consultas para acercarse a la comunidad y promover estilos de vida saludables.
La sostenibilidad también se construye desde la humanización. En Ribera defendemos que la excelencia asistencial no puede medirse únicamente mediante indicadores clínicos. Escuchar, acompañar y ofrecer una atención personalizada son aspectos esenciales para garantizar una experiencia asistencial de calidad. Nuestro compromiso con la accesibilidad es un ejemplo de ello. El Plan de Atención a Personas con Diversidad Funcional impulsa medidas que facilitan una atención sanitaria inclusiva y adaptada a las necesidades de cada persona. En 2025, además, nos convertimos en el primer grupo sanitario de España en implantar en varios de nuestros hospitales el sistema ColorADD, favoreciendo la accesibilidad para personas con daltonismo.
El impacto social constituye otro de los ejes fundamentales de nuestra estrategia de responsabilidad corporativa. Actualmente colaboramos con más de 150 asociaciones integradas en los consejos de pacientes de nuestros centros y mantenemos una estrecha relación con entidades sociales de los territorios donde desarrollamos nuestra actividad. La acción comunitaria, las alianzas con asociaciones de pacientes y el voluntariado corporativo permiten ampliar el alcance de nuestra labor asistencial y responder de manera más eficaz a las necesidades reales de la sociedad. Durante 2025, nuestros profesionales participaron en iniciativas solidarias tan relevantes como el proyecto Discamino, misiones sanitarias y educativas en Senegal o programas de apoyo social en distintas ciudades.
Creemos además que el bienestar de las personas empieza por quienes trabajan cada día en nuestros centros. Por ello hemos desarrollado Ribera Life, un programa integral que promueve la salud física, emocional, profesional, financiera y social de nuestros profesionales. Más de 9.200 personas forman parte del equipo de Ribera, con una plantilla caracterizada por la estabilidad laboral, la diversidad y el compromiso con la formación continua. Solo en 2025 se impartieron más de 102.000 horas de formación y más de 6.400 profesionales participaron en acciones formativas, reforzando una cultura basada en el aprendizaje, la igualdad y el desarrollo profesional.
Pero queda todavía mucho por hacer. Uno de los principales retos es reconstruir el consenso internacional sobre los esfuerzos necesarios para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030, y ver como impacta la evolución que ha habido en estos años de herramientas como la IA en cuestiones de enorme responsabilidad.
En este undécimo aniversario de los ODS, es momento de recordar que la sostenibilidad no es un destino, sino un camino de mejora continua. Un camino que requiere colaboración, innovación y compromiso. Hay que seguir avanzando con la convicción de que cuidar de las personas, proteger el planeta y generar valor para la sociedad son objetivos inseparables. Porque la mejor manera de construir el futuro es hacerlo desde una salud responsable.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: 11º Aniversario de los ODS


