El movimiento B Corp nació en 2006 con 81 empresas pioneras convencidas de que el éxito empresarial debía medirse de otra manera. Veinte años después, esa convicción se ha convertido en una comunidad de más de 10.400 compañías en 103 países y 163 sectores, que juntas emplean a más de un millón de personas. En España, el balance es igualmente significativo: diez años después de la llegada del movimiento a nuestro país, la comunidad reúne a más de 334 empresas certificadas, genera más de 44.000 empleos y roza los 16.000 millones de euros de facturación agregada. Dos hitos que, juntos, confirman que este modelo no es una tendencia pasajera, sino una transformación estructural en marcha.
Empresas más humanas y resilientes
La principal fortaleza del movimiento no reside únicamente en su crecimiento, sino en el modelo empresarial que impulsa. Un modelo que sitúa a las personas y el planeta en el centro de la estrategia y entiende que la creación de valor a largo plazo depende directamente de la calidad de las relaciones que las empresas construyen con sus trabajadores, clientes, proveedores y comunidades.
El estudio «Empleos de calidad: Hacia un nuevo estándar laboral», publicado recientemente por B Lab Global y adaptado para España, aporta evidencias significativas en este sentido. El 82% de las B Corps ya paga un salario digno al 100% de su plantilla, mientras que, en España, el 70% de los empleados de las B Corps reporta niveles de satisfacción superiores al 81%, muy por encima de la media del mercado. Estos resultados no son únicamente indicadores de bienestar laboral. Son también indicadores de competitividad. Las organizaciones que generan mejores entornos de trabajo atraen talento, impulsan la innovación y fortalecen su resiliencia frente a tiempos de incertidumbre.
Y los datos lo corroboran. Según el estudio de resiliencia empresarial de B Lab (2025), durante periodos de crisis como la pandemia, el 68% de las B Corps españolas incrementó sus ingresos, frente al 45% de empresas comparables. Del mismo modo, mientras apenas una de cada tres empresas españolas preveía aumentar su plantilla en 2025, dos de cada tres B Corps españolas incrementaron sus equipos en más de un 15% durante el último año.
Una comunidad empresarial cada vez más diversa
La expansión del movimiento B Corp en España muestra una consolidación territorial y sectorial creciente. Cataluña concentra el 43% de las empresas B Corp, seguida por Madrid con el 29% y la Comunidad Valenciana con el 8%, mientras que regiones como Galicia destacan por su aceleración reciente. El movimiento está presente en más de 78 industrias, con especial peso en alimentación y bebidas, moda, servicios digitales, sector farmacéutico y consultoría, y durante el último año ha incorporado compañías tan relevantes como Raventós Codorníu, Bodegas Torres, Adolfo Domínguez, ESTEVE, Uriach o Bollo Natural Fruit.
Este crecimiento también se refleja en términos de reconocimiento social: tal como constata el último estudio de notoriedad de B Corp en España (2025), una de cada tres personas en España ya conoce el movimiento B Corp y más del 80% declara confiar en este modelo empresarial.
Nueva década, nuevos estándares y un mayor impacto colectivo
El año 2026 inaugura una nueva etapa para el movimiento B Corp con la entrada en vigor de los nuevos Estándares de B Lab (V2). Este nuevo marco no solo eleva el listón del impacto empresarial, sino que sustituye el anterior sistema de puntuación acumulativa y flexible, introduciendo requisitos obligatorios en siete temas de impacto clave, desde la acción climática hasta los derechos humanos.
Tras veinte años de crecimiento e impacto a nivel global, el movimiento B Corp orienta su foco hacia un nuevo ciclo estratégico para el periodo 2026-2028. Bajo la visión de liderar el cambio sistémico hacia una economía equitativa, inclusiva y regenerativa, B Lab ha definido una hoja de ruta centrada en afianzar sus estándares como referente mundial; expandir y posicionar el movimiento B Corp, fortaleciendo el impacto de su comunidad; e impulsar políticas públicas que promuevan las empresas con propósito.
La cuestión ya no es demostrar que otra forma de hacer empresa es posible. La evidencia acumulada durante las dos últimas décadas lo ha confirmado. El foco del movimiento se desplaza ahora hacia la necesidad de escalar su impacto e influir de forma estructural en la economía, movilizando el poder colectivo de miles de empresas para impulsar cambios regulatorios, culturales y de mercado a escala.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósito


