La humanidad se define siempre por lo que hace. Por cómo actúa. Más en un contexto global marcado por crisis ambientales, sociales y económicas. Por este motivo, resulta imprescindible seguir trabajando en proyectos y acciones trascendentales que sitúen a las personas y su entorno en el centro. No hablamos de una declaración ética, sino de una llamada a la acción colectiva.
Esa llamada ha encontrado una expresión concreta en la alianza entre Cruz Roja y el Proyecto LIBERA, es una colaboración que suma capacidades y multiplica el alcance y la profundidad de la respuesta frente a uno de los desafíos más visibles, y a la vez más invisibilizados, de nuestra relación con los espacios naturales: la basuraleza.
Liberar a la naturaleza de la basura abandonada requiere presencia en el territorio, confianza construida desde lo local y personas dispuestas a implicarse de manera directa. Por eso, cuando desde el Proyecto LIBERA tuvimos la oportunidad de colaborar con Cruz Roja Española en las campañas de 1m2 en todo el país, entendimos que estábamos ante una alianza con un enorme potencial transformador: una red capaz de activar a la ciudadanía en todos los rincones de España para cambiar, desde lo cotidiano, la relación de la sociedad con su entorno natural.
Ocho años construyendo una alianza real
Desde 2018, Cruz Roja participa activamente en todas las campañas de LIBERA de 1m2, lo que ha permitido llevar la acción ambiental a todos los ecosistemas, playas, ríos, mares, montes y entornos urbanos. Divulgación, inclusión, educación y conservación; esa mirada integral ha sido clave para entender que la basuraleza es un problema transversal para todo el territorio.
A lo largo de estos años, Cruz Roja ha contribuido de manera continuada tanto a las recogidas como a los procesos de caracterización de residuos y a la sensibilización ciudadana. Solo en 2025, esta colaboración se materializó en acciones en las 17 Comunidades Autónomas, más de 3.000 personas voluntarias movilizadas y más de 10.500 kilos de residuos retirados de entornos naturales.
Estas cifras reflejan una realidad: cuando existe una estructura solida de colaboración, el impacto se multiplica y podemos alcanzar una escala nacional.
Ciencia ciudadana: conocer para transformar
Uno de los elementos más destacables de esta alianza es su apuesta por la ciencia ciudadana. No solo es recoger residuos, es entender qué tipo de residuos son, de dónde provienen y qué impacto tienen en el entorno.
En este punto, la colaboración con Cruz Roja cobra especial valor, ya que permite trasladar el conocimiento al territorio, implicando directamente al voluntariado en la recogida y caracterización de datos que resultan esenciales para avanzar en soluciones eficaces.
El Proyecto LIBERA, alianza creada conjuntamente entre ECOEMBES y SEO/BIRDLIFE, da apoyo a las labores de caracterización de la basuraleza marina que lleva a cabo la Dirección General de Costas del Ministerio para la transición Ecológica (MITECO), a través de su plan de seguimiento de basuras en playas que pretende además de caracterizar dichas basuras, conocer la tipología de los residuos que se encuentran para posteriormente aplicar medidas correctivas conjuntamente con LIBERA. Dentro de esta iniciativa se han realizado actividades de voluntariado en el ámbito de la vigilancia de basuras marinas, limpiezas en kayaks, también junto a la asociación Hombre y Territorio y actividades de sensibilización acerca de la correcta gestión de los residuos y su impacto por toda España.
Gracias a esta estructura, la participación de Cruz Roja permite que estos procesos no se queden en el ámbito técnico y lleguen a la ciudadanía, convirtiendo cada acción en una oportunidad de aprendizaje colectivo y reforzando la transferencia del conocimiento al público de todo tipo y de todos los lugares.
Voluntariado y educación
El voluntariado es el elemento que hace posible esta alianza. La capacidad de Cruz Roja para movilizar personas desde lo local ha permitido que las campañas de 1m2 lleguen a todo el territorio, adaptándose a las realidades de cada región.
Una gran variedad de personas participa en estas acciones, generando un impacto y una cohesión social. Cada jornada de recogida se convierte en un espacio de aprendizaje, convivencia y conexión con el entorno.
Junto a la acción y la ciencia, la educación ambiental es otro de los pilares de esta colaboración. Las actividades de sensibilización permiten trasladar a la sociedad la importancia de una correcta gestión de residuos y su impacto en los ecosistemas.
Además, el trabajo en red con otras entidades locales, asociaciones, centros educativos y colectivos sociales refuerza la eficacia de las acciones y consolida una cultura de corresponsabilidad.
Una alianza que transforma
La experiencia de estos años demuestra que la lucha contra la basuraleza requiere algo más que buenas intenciones. Necesita alianzas sólidas, conocimiento compartido y una ciudadanía activa.
La colaboración entre Proyecto LIBERA y Cruz Roja es un ejemplo de cómo la suma de capacidades puede generar un impacto real y sostenido en el tiempo. Una alianza que, desde 2018, ha contribuido a movilizar a miles de personas en toda España, actuando en todos los ecosistemas y promoviendo un cambio cultural necesario.
En definitiva, cuidar del entorno es también cuidar de las personas. Y cuando la colaboración se convierte en acción, el cambio deja de ser una posibilidad para convertirse en una realidad compartida.


