Cada vez son más las organizaciones que hablan de inclusión. Sin embargo, el verdadero reto no está en incorporar este término al discurso corporativo, sino en traducirlo en acciones concretas que mejoren la vida de las personas y transformen la cultura de las organizaciones.
En ese ámbito, Sopra Steria celebró a finales de mayo la DEI Week, una iniciativa anual pensada precisamente para eso, para promover y celebrar la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI) en todos los equipos. El objetivo es dar a conocer lo que se está haciendo en materia de sostenibilidad e integración e introducir estos conceptos en lo más profundo de la mentalidad empresarial, creando espacios abiertos a todas las personas.
Así, en distintos países se han realizado diferentes actividades, como formaciones, seminarios y charlas que invitan a la reflexión sobre las discapacidades y los prejuicios inconscientes para ayudarnos a construir un entorno laboral más inclusivo.
Nadie queda fuera del progreso
España, por su parte, durante este tiempo publicó oficialmente el Programa de Igualdad de Género del Grupo, que incluye las prioridades estratégicas definidas específicamente para el país. Además, se llevó a cabo una campaña en torno a la certificación de ‘Empresa Familiarmente Responsable’, que reconoce la labor de Sopra Steria en el terreno de la conciliación. En este contexto, también se impartieron sesiones de formación centradas en el equilibrio entre la vida laboral y personal, así como en herramientas prácticas para fomentar el bienestar personal y profesional.
Asimismo, se realizaron las pruebas de usuario de la versión 2.0 de INCV, aplicación diseñada junto a la Fundación Randstad para ayudar a personas con discapacidad intelectual a elaborar su currículum y encontrar empleo. Usuarios reales con diferentes tipos de discapacidad participaron en las sesiones, aportando información valiosa para mejorar la accesibilidad y la experiencia.
Por último, también en colaboración con la Fundación Randstad, se preparó el lanzamiento del Plan EMERGE, una nueva campaña cuyo objetivo es identificar a las personas con discapacidad entre los empleados de la compañía y sus familias, y brindarles apoyo durante el proceso de reconocimiento de esta condición.
Además, se realizaron sesiones de concienciación sobre discapacidad, ante las capas directivas, y de capacitación, para los equipos de recursos humanos, especialmente en el área de reclutamiento, para promover procesos de selección más inclusivos.
Todo esto conecta con una visión más amplia de la sostenibilidad. Durante años, esta se ha asociado principalmente a los retos medioambientales. Sin embargo, hoy resulta evidente que una organización solo puede considerarse responsable si también genera un impacto positivo en las personas. El respeto a los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la salud y el bienestar de los profesionales o la lucha contra cualquier forma de discriminación son cuestiones inseparables de la agenda empresarial actual.
En un contexto marcado por la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y los profundos cambios sociales, las empresas tienen la responsabilidad de asegurarse de que nadie queda excluido del progreso. La diversidad y la inclusión no son únicamente una cuestión ética. Son también una condición necesaria para construir organizaciones más innovadoras, más resilientes y mejor preparadas para afrontar los desafíos del futuro.


