Como responsable de Impacto de Producto en Ecoalf, he tenido la ocasión de participar en dos procesos de recertificación de B Corp de Ecoalf, consiguiendo pasar de 81.8 puntos a 99.1 y recientemente a 122.7. Esto ha sido posible gracias a una dirección estratégica clara en cuanto a la generación de impacto positivo en nuestras acciones y a que, desde el nacimiento de la empresa, la sostenibilidad es el pilar principal. Además, por supuesto, del gran equipo de personas que han venido formando parte de la plantilla.
Todos los productos que hemos lanzado desde los principios de la marca han buscado reducir el impacto generado en el medio, e incluso en los últimos años hemos incorporado las fibras regenerativas con un enfoque de impacto positivo, restaurador de los ecosistemas.
Estos productos se han manufacturado en proveedores con los que la marca lleva trabajando durante largos años, con una relación de confianza mutua. Nos aseguramos de que los proveedores cumplan con altos estándares sociales y ambientales, y de dar seguimiento a aquellas mejoras identificadas y necesarias. Podemos decir gratamente que trabajamos con el número justo de proveedores, lo que nos permite un trato cercano y nos permite involucrarnos, yendo de la mano en nuestras colecciones. Asimismo, en la gran mayoría de nuestros materiales tenemos mapeada la cadena de suministro hasta el Tier 4 o lo que es lo mismo, hasta el productor de la materia prima.
Si bien en Ecoalf tenemos la prioridad de dar cumplimiento a las legislaciones que nos son de aplicación y que, en los últimos años se han venido actualizando en distintos ámbitos, como empresa B Corp nos marcamos objetivos que van más allá.
Siempre hemos buscado la transparencia en nuestras acciones y uno de estos objetivos ha sido el incremento de productos certificados en nuestras colecciones. Productos con contenido reciclado, orgánico, regenerativo o viscosas responsables, muestran su certificado en web en todos los que logramos este distintivo, siendo otorgados por verificadores de tercera parte, lo que conlleva una garantía adicional sobre las composiciones.
En este sentido, hacemos una medición de nuestros materiales por colección y podemos afirmar que la familia con mayor peso es sin duda la de los materiales reciclados, logrando representar más de un 70%: desde fibras naturales como algodones, lanas o incluso linos reciclados, a fibras sintéticas como poliéster reciclado de botellas “de mar” y “de tierra” a poliéster reciclado de residuo textil, poliamida reciclada, etc.
Además, en Ecoalf venimos calculando el impacto asociado a los producto desde el 2020, asegurándonos de que hoy en día todos a todos los productos se les genere el Análisis de Ciclo de Vida. De nuevo, este cálculo viene de una tercera parte, en este caso BCome, a quienes les proporcionamos la información asociada a los materiales, cadenas de suministro y otras características asociadas a los productos. Si bien estas metodologías se han venido actualizando de acuerdo a las normativas europeas, nuestro objetivo siempre ha sido el mostrarlo vinculado a producto nuevamente y a buscar la reducción de impacto, sobre todo asociado a la generación de emisiones de CO2e y al consumo de agua.
En la última evaluación B Corp nos fueron asignados tres Modelos de Negocio de Impacto: reducción de toxinas, conservación de tierra y vida silvestre, y conservación de recursos. De este modo, nuestro objetivo es seguir con nuestra línea estratégica enfocada en materiales, en trabajar con proveedores responsables y en generar impacto positivo como concepto holístico y como un hecho tangible, apoyándonos en la comunidad B Corp y participando activamente en este movimiento.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósit


