En Mondelēz llevamos por bandera nuestra misión, la de liderar el futuro del snacking. Lo que no mencionamos tanto es que, al tiempo que tratamos de conseguirlo, también nos esforzamos por tener un impacto positivo en las comunidades en las que operamos. A través de nuestro programa solidario, Mondelēz Changemakers, en el que cada participante se convierte en un agente de cambio con efecto multiplicador, donamos recursos, tiempo y talento de nuestros empleados para colaborar en causas destinadas a, entre otros, la lucha contra el hambre, la protección del medioambiente o el apoyo y sensibilización hacia colectivos vulnerables.
Todo esto, sobre blanco, parece una tarea abrumadora, pero cuando miras a tu lado y ves que vas de la mano de colaboradores de primera categoría, se convierte en algo mucho más sencillo. Para nosotros, un ejemplo impecable es el de Cruz Roja. Con ellos, no tenemos ni un atisbo de duda de que, no importa en qué proyecto solidario nos embarquemos juntos, siempre tendrá sentido y saldrá bien.
Llevamos dos décadas a su lado, apoyándonos mutuamente y convirtiéndonos juntos en mejores entidades (y, sobre todo, mejores personas). Nuestra relación se asemeja más a la de dos viejos amigos que a la de dos compañías: nos llaman, y ahí estamos; les llamamos, y ellos siempre están.
A lo largo de estos años, hemos tenido la suerte de acompañarlos en incontables y muy diversas actividades de voluntariado corporativo: acciones de apoyo logístico en atención a personas y familias en situación de vulnerabilidad; apoyo para la clasificación de material escolar o juguetes para los más pequeños en sus campañas de Vuelta al Cole y Navidad; elaborando currículums y practicando entrevistas de trabajo como parte de una jornada de reinserción laboral para emigrantes de sus centros de acogida… Iniciativas en las que juntamos manos, mente y corazón, dejando huella. Cruz Roja es todoterreno, por lo que también hemos sumado fuerzas en actividades orientadas al cuidado y la preservación de espacios naturales como una jornada de limpieza del Pantano de San Juan.
Colaborar con Cruz Roja en actividades de este tipo nos ayuda a generar un impacto social real, fortalece nuestros valores comunes y cohesiona nuestros equipos. Cada experiencia es enriquecedora porque fomenta la empatía y el compromiso, y proyecta una responsabilidad colectiva con los más vulnerables.
Gracias a la entidad, también hemos aprendido a enfrentarnos a situaciones de riesgo a través de sus sesiones de primeros auxilios en las que nuestros empleados han aprendido de la mano de sus profesionales y voluntarios a cómo actuar en escenarios extremos como atragantamientos o paradas cardiacas.
Cruz Roja Española también ha acompañado a nuestra marca de chocolate Milka en su propósito de apoyo a la comunidad: bajo el título de “Ternura Contra la Soledad’’ unimos fuerzas en 2024 para tratar de combatir la soledad no deseada que afecta a 5 millones de personas en España, dando visibilidad a este problema y concienciando sobre la importancia de la empatía y la solidaridad vía esos pequeños grandes gestos de ternura que ayudan a aliviarla.
Por supuesto, también los hemos acompañado tanto en momentos difíciles en los que su labor humanitaria es sumamente necesaria, como en la reciente tragedia de la DANA, impulsando las donaciones de nuestros empleados y propias de la compañía para ayudar a multiplicar su labor, tan especialmente relevante en este tipo de crisis; así como en algunas de sus citas anuales, como el clásico “Sorteo de Oro”, en el que cada año invitamos a la entidad a nuestras oficinas para vender sus boletos entre nuestra plantilla.
Por todo esto y mucho más, para los empleados de Mondelēz, Cruz Roja no es sólo sinónimo de humanidad, profesionalidad, compromiso y generosidad, sino un aliado clave al que elegiríamos una y otra vez. Esperamos continuar fortaleciendo nuestra relación, basada en la cooperación mutua, a lo largo de las décadas venideras y así seguir ayudando a generar un impacto positivo y real en nuestra sociedad, juntos.


