Hace 11 años, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecieron una hoja de ruta común para abordar algunos de los principales desafíos sociales y ambientales. Con 2030 en el horizonte, es un buen momento para analizar cuánto hemos avanzado y reflexionar sobre qué podemos hacer para llegar más lejos.
En CGI, el compromiso con los ODS forma parte de nuestra forma de trabajar. Somos firmantes del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y apoyamos su avance. Para nosotros, lo más importante es cómo trasladamos este compromiso en las decisiones que tomamos cada día y cómo medimos nuestra evolución.
Nuestro desempeño ambiental es un buen ejemplo. En CGI en España, el 91% de la electricidad utilizada en 2025 procedía de fuentes renovables. Este dato muestra cómo los compromisos globales pueden traducirse en acciones y resultados desde el ámbito local.
Dichos esfuerzos contribuyen, a su vez, al cumplimiento de los objetivos globales de CGI. En 2025, la iniciativa Science Based Targets (SBTi) validó nuestras metas de reducción de emisiones, incluyendo el compromiso de reducir en un 62,3% las emisiones absolutas de alcance 1 y 2 para 2030, tomando 2019 como año base. Ese mismo año, CGI alcanzó su objetivo global de evaluar al 70% de sus proveedores más significativos según criterios ambientales y sociales.
Para mí, uno de los principales aprendizajes de estos años ha sido la importancia de integrar la sostenibilidad en nuestra actividad y en la toma de decisiones. Definir objetivos a largo plazo es clave, pero también lo es revisar periódicamente nuestra evolución para entender dónde nos encontramos y necesitamos mejorar.
La sostenibilidad, además, no se limita al ámbito ambiental. Su dimensión social también ocupa un lugar relevante en nuestros compromisos. En 2025, los profesionales de CGI dedicaron globalmente 114.302 horas a actividades pro bono y de voluntariado, frente a las 94.850 horas del año anterior.
Estas cifras son significativas porque nos permiten medir nuestro progreso, pero los ODS van mucho más allá de los datos. Su consecución depende también del compromiso de las personas y de nuestra capacidad para incorporar la sostenibilidad a las decisiones cotidianas. Desde mi perspectiva, es ahí donde podemos generar cambios que perduren en el tiempo.
A cuatro años de 2030, todavía queda mucho por hacer. Alcanzar los ODS requiere acciones concretas, colaboración y capacidad para aprender de los resultados. En CGI queremos seguir contribuyendo desde nuestra actividad, analizando lo conseguido e identificando dónde podemos hacer más. Los próximos años serán una oportunidad para mantener este esfuerzo y continuar convirtiendo nuestros compromisos en resultados.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: 11º Aniversario de los ODS


