Pol Brau, General Manager de Chippio, explica en esta entrevista para Corresponsables, el propósito de la compañía de transformar el mercado eléctrico español desde la transparencia, la tecnología y la sostenibilidad. Chippio es una comercializadora de energía impulsada por inteligencia artificial y respaldada por el grupo escandinavo Fortum que ofrece tarifas a precio de coste con una cuota fija mensual y a precio estable, poniendo al usuario en el centro y dándole las herramientas necesarias para consumir de forma más eficiente y consciente.
- ¿Cómo definiría la propuesta de valor de Chippio y de qué manera se diferencia en un sector tradicionalmente complejo como el energético?
- ¿Cómo entienden desde Chippio el concepto de sostenibilidad?
- Uno de sus objetivos es empoderar al cliente para consumir de forma más eficiente. ¿Qué herramientas ofrecen para fomentar ese consumo consciente?
- Su modelo es completamente digital. ¿Cómo contribuye la digitalización a reducir el impacto ambiental y mejorar la experiencia del usuario?
- ¿Qué planes tienen para ampliar su oferta de productos vinculados a la movilidad eléctrica o la eficiencia energética?
- ¿Perciben que los consumidores son cada vez más conscientes del origen de su energía y del impacto de su consumo?
- ¿Cómo imagina el papel de Chippio en los próximos años dentro del ecosistema energético sostenible?
Pol Brau detalla cómo la empresa combina digitalización e inteligencia artificial para empoderar al cliente, promover el consumo responsable y fomentar la transición hacia un modelo energético más sostenible. También aborda el papel de la movilidad eléctrica, el impacto de la automatización en la eficiencia y los retos de futuro para consolidar un ecosistema energético digital, flexible y transparente.
¿Cómo definiría la propuesta de valor de Chippio y de qué manera se diferencia en un sector tradicionalmente complejo como el energético?
Chippio nació con el objetivo de cambiar las reglas del mercado eléctrico español a través de dos pilares básicos: la transparencia y la tecnología. A diferencia de otros grandes actores del mercado con estructuras mucho más rígidas, nosotros ofrecemos un modelo claro y beneficioso para la gran mayoría de usuarios residenciales. Nuestra propuesta se basa en una tarifa variable a precio de coste con una cuota fija mensual de 3,90 euros y una Tarifa Constante (24h) con un precio estable.
De esta forma pretendemos añadir mucha más transparencia al consumo, que los usuarios puedan decidir cuándo consumir energía, conocer cuándo es más barata y ayudarles a desplazar esos consumos a horarios más económicos, con mayor penetración de energías renovables, lo que los hace más sostenibles.
¿Cómo entienden desde Chippio el concepto de sostenibilidad?
Para nosotros la sostenibilidad es una práctica diaria. Hoy en día es muy común decir que se es sostenible, pero lo importante es ofrecer herramientas reales para que los consumidores puedan serlo. Chippio es más una startup tecnológica que comercializa energía que una compañía eléctrica tradicional.
Usamos la tecnología para ofrecer funcionalidades que permitan a los usuarios recuperar el control de su factura, saber cuándo es mejor consumir, cuándo las horas son más baratas o sostenibles, y darles la posibilidad de escoger los momentos más adecuados según sus hábitos.
Recientemente hemos lanzado en España el Guardián de precios, que combina lo mejor de los dos mundos: permite disfrutar de las ventajas de una tarifa variable —que en la gran mayoría de los casos es más beneficiosa para usuarios residenciales—, pero también fijar el precio en momentos concretos, cuando los usuarios creen que no podrán aprovechar las horas más baratas. También hemos incorporado la Tarifa Constante (24h), que aporta tranquilidad total a quienes prefieren mantener un precio estable durante todo el día. Así, con ambas opciones, los usuarios pueden beneficiarse económicamente según sus patrones de consumo.
Uno de sus objetivos es empoderar al cliente para consumir de forma más eficiente. ¿Qué herramientas ofrecen para fomentar ese consumo consciente?
Nuestro objetivo es que el cliente tenga autonomía y control real sobre su factura y sobre su impacto ambiental. Una de nuestras soluciones es la asistente conversacional de inteligencia artificial Emilia, que permite a los usuarios consultar su gasto en tiempo real a través de un chat, conociendo el coste exacto de su consumo en euros y céntimos. Además, elabora un informe mensual personalizado para todos los clientes. En él analizamos sus patrones de consumo y les recomendamos cómo mejorarlos para ser más sostenibles. Por ejemplo, si detectamos que alguien consume más energía en horas caras, le indicamos qué cambios le permitirían ahorrar y reducir su huella ambiental.
Además, ofrecemos el servicio de Smart Charging para usuarios de vehículo eléctrico. Les permite conectar su coche a través de nuestra app —sin necesidad de hardware adicional—, elegir la hora a la que quieren tenerlo cargado y el nivel de carga deseado. La aplicación automatiza la carga para que se realice únicamente en las horas más baratas, logrando un ahorro de hasta el 50% por carga.
Estas horas más baratas coinciden con momentos de mayor presencia de energías renovables, así que también se trata de una práctica más sostenible. Ambas funcionalidades —Emilia y Smart Charging— están incluidas en nuestra cuota mensual de 3,90 euros, lo que permite a los usuarios tener control, sostenibilidad y flexibilidad en un mismo servicio.
Su modelo es completamente digital. ¿Cómo contribuye la digitalización a reducir el impacto ambiental y mejorar la experiencia del usuario?
Principalmente, la digitalización nos permite reducir nuestra huella ambiental y eliminar procesos físicos innecesarios. Nuestro equipo es 100% remoto, lo que nos ayuda a evitar desplazamientos y a ser más sostenibles.
Además, todos los servicios de Chippio están disponibles en una sola app, lo que simplifica los procesos, elimina el papeleo y reduce la necesidad de grandes centros de atención al cliente. Los usuarios pueden consultar sus consumos, precios, informes, cargas con Smart Charging y facturas desde un único lugar, de manera inmediata, personalizada y transparente.
Otra característica de Chippio es que no utilizamos métodos tradicionales de captación como las llamadas a puerta fría. Nunca lo hemos hecho ni tenemos intención de hacerlo. Esto también contribuye, por decirlo así, a una sostenibilidad “mental” de nuestros potenciales clientes, que no reciben ese tipo de presión comercial.
¿Qué planes tienen para ampliar su oferta de productos vinculados a la movilidad eléctrica o la eficiencia energética?
El lanzamiento de Smart Charging ha sido solo el primer paso. Estamos trabajando en mejorar su infraestructura para hacerla más robusta y personalizable, y queremos seguir desarrollando soluciones relacionadas con la movilidad eléctrica.
Nuestra visión es que todo el ecosistema energético de los hogares se conecte a nuestra app, para que cada usuario pueda gestionar y optimizar su consumo desde un solo lugar. Para lograrlo, seguimos escuchando a nuestros clientes y adaptando nuestros servicios a sus necesidades.
Queremos que los usuarios se beneficien la mayor parte del año de una tarifa variable, aprovechando todas las funcionalidades de la app, como el Smart Charging o el monitoreo de precios. Nuestro objetivo es que se olviden de la gestión energética y puedan confiar en nosotros para ofrecerles la mejor opción en cada momento, de manera sostenible y eficiente.
¿Perciben que los consumidores son cada vez más conscientes del origen de su energía y del impacto de su consumo?
Absolutamente. Cada vez más usuarios quieren entender mejor el sector energético. Las energías renovables están a la orden del día y, aunque a veces se abordan con desinformación, su presencia es clave para avanzar hacia una electrificación más sostenible.
Ya no se trata solo de que las empresas sean sostenibles, sino de que como sociedad asumamos esa responsabilidad colectiva. La digitalización y las energías renovables están cada vez más al alcance de todos, y debemos aprovecharlo.
También observamos que los clientes están más atentos a las prácticas menos transparentes de algunas compañías eléctricas, que ofrecen grandes descuentos iniciales como gancho para luego acabar subiendo el precio de forma opaca. En Chippio ofrecemos tarifas variables o fijas sin letra pequeña, porque creemos en la transparencia y la educación energética. Por eso, a través de nuestra app, traducimos los kilovatios-hora a euros y céntimos en tiempo real. Queremos que el usuario vea el impacto económico y ambiental exacto de su consumo en el mismo momento de uso, acabando con la opacidad tradicional de la factura a mes vencido.
En definitiva, buscamos que nuestros clientes entiendan mejor su tarifa y tomen decisiones informadas. Al igual que cuando compramos ropa y nos la probamos antes, creemos que con la energía también hay que saber qué se contrata y por qué.
¿Cómo imagina el papel de Chippio en los próximos años dentro del ecosistema energético sostenible?
A medio plazo queremos consolidarnos como una referencia en energía digital y sostenible en España. Queremos liderar la transición hacia un modelo en el que el ciudadano sea parte activa del sistema energético y pueda tomar decisiones informadas.
Apostamos por la transparencia, la flexibilidad y la sostenibilidad como ejes fundamentales. Por ejemplo, desde el inicio decidimos no ofrecer permanencia: queremos que los clientes se queden porque creen que Chippio les beneficia, no porque estén obligados.
Seguiremos desarrollando soluciones que combinen tecnología e inteligencia artificial para hacer más eficiente el consumo energético y acompañar a la sociedad en el proceso de electrificación. Nuestro objetivo es avanzar hacia una digitalización responsable, con un consumo eléctrico sostenible y consciente.
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