Desde que sois una empresa B Corp, ¿qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día (cómo se refleja en los órganos de gobierno, en el sistema de incentivos, la rendición de cuentas y las prioridades estratégicas de la organización)?
Desde que obtuvimos la certificación B Corp en marzo de 2024, convirtiéndonos en la primera bodega española en ser B Corp, hemos reforzado una manera de gestionar en la que el impacto social y ambiental forma parte real de la toma de decisiones. Esto significa que hoy nuestras prioridades no se valoran solo desde una lógica económica, sino también en función de su impacto en las personas, el territorio y nuestra comunidad de más de 400 familias viticultoras.
- Desde que sois una empresa B Corp, ¿qué cambios concretos habéis introducido para integrar formalmente el propósito de generar valor para todos los grupos de interés en la gobernanza y en la toma de decisiones del día a día (cómo se refleja en los órganos de gobierno, en el sistema de incentivos, la rendición de cuentas y las prioridades estratégicas de la organización)?
- En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
- Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como la acción climática, derechos humanos, trabajo justo, circularidad y gestión ambiental, entre otros. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
- Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora para mantener una comunicación rigurosa y creíble con vuestros grupos de interés?
- ¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp dentro de vuestra organización y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
El enfoque B Corp también nos ha ayudado a avanzar en mayor rigor, trazabilidad y rendición de cuentas, incorporando criterios de impacto en nuestra forma de medir y priorizar. Y eso se traduce en decisiones concretas: innovación industrial más sostenible, circularidad, reducción de materiales y huella de carbono, y políticas orientadas a un entorno laboral más seguro e igualitario.
En definitiva, más que sumar iniciativas aisladas, nos ha permitido integrar el propósito de una forma más estructural en nuestra gestión y en nuestra visión de futuro.
En un contexto marcado por la crisis climática, la complejidad regulatoria y la incertidumbre económica, ¿de qué manera os ayuda el enfoque B Corp a construir una organización más resiliente frente a riesgos sistémicos?
El enfoque B Corp nos ayuda a construir resiliencia porque nos obliga a gestionar con una mirada más amplia, más anticipatoria y de largo plazo. Hoy los riesgos ya no son solo económicos: también son climáticos, regulatorios, sociales y reputacionales. Incorporar estos factores en la toma de decisiones, en la medición y en la gestión de la cadena de valor nos permite estar mejor preparados, adaptarnos con mayor rigor y fortalecer la sostenibilidad del negocio en el tiempo.
En Vallformosa, además, esa resiliencia está muy ligada al territorio y a nuestra comunidad viticultora de más de 400 familias, por lo que el enfoque B Corp refuerza una forma de gestionar más responsable, conectada y preparada para responder a riesgos sistémicos.
Los nuevos estándares de B Lab incorporan requisitos obligatorios en temas de impacto como la acción climática, derechos humanos, trabajo justo, circularidad y gestión ambiental, entre otros. ¿Qué áreas creéis que van a representar un mayor desafío y exigir una transformación cultural más profunda dentro de las organizaciones?
Creo que el mayor desafío estará en integrar estos requisitos de forma verdaderamente transversal. La acción climática, los derechos humanos, el trabajo justo o la circularidad no son ámbitos que puedan gestionarse de forma aislada: obligan a revisar la cultura organizativa, la toma de decisiones, la medición, la rendición de cuentas y la relación con toda la cadena de valor.
Por eso, más que un reto técnico, hablamos de una transformación cultural profunda: pasar de entender el impacto como una iniciativa a incorporarlo como parte estructural del negocio y del liderazgo.
Ser B Corp implica asumir altos estándares de transparencia en un momento de creciente escrutinio. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre comunicar avances y reconocer limitaciones o áreas de mejora para mantener una comunicación rigurosa y creíble con vuestros grupos de interés?
Entendemos la transparencia no solo como la capacidad de comunicar avances, sino también como la responsabilidad de reconocer lo que todavía queda por mejorar. Creemos que la credibilidad se construye precisamente ahí: en comunicar con rigor, sin complacencia, con datos, contexto y una visión honesta del punto en el que estás.
El enfoque B Corp nos ayuda a hacerlo mejor porque nos exige medir, dar trazabilidad al progreso y asumir la mejora continua como parte del compromiso. En un entorno de creciente escrutinio, la comunicación más creíble no es la que pretende parecer perfecta, sino la que demuestra coherencia, transparencia y responsabilidad.
¿Qué cambios culturales y operativos ha conllevado el proceso de convertiros en Empresa B Corp dentro de vuestra organización y de qué manera estáis utilizando estos aprendizajes para influir en vuestra cadena de valor?
Convertirnos en B Corp no nos llevó a hacer cambios bruscos para obtener un reconocimiento, sino a dar más estructura, rigor y transversalidad a una manera de hacer propia de Vallformosa y que formaba parte de nuestra cultura. El proceso nos ha ayudado a reforzar esa visión, a integrarla de forma más consciente en la gestión y a trasladarla también a nuestra cadena de valor, especialmente en nuestra relación con el territorio y con nuestra comunidad viticultora de más de 400 familias.
Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables – B Corp: Empresas con propósito


