Onivia se ha posicionado como un referente en soluciones tecnológicas con impacto social. ¿Cómo integra la empresa el impacto social dentro de su estrategia empresarial y cómo se mide ese impacto?
En Onivia, el impacto social no es una mera capa que añadimos sobre el negocio, sino algo que está en el origen de nuestro modelo: ser el primer operador mayorista neutro e independiente de fibra en España. En este sentido, cualquier operador, sin importar su tamaño, puede acceder en igualdad de condiciones a nuestra red. Y eso ya es, de facto, un acto de democratización del acceso.
- Onivia se ha posicionado como un referente en soluciones tecnológicas con impacto social. ¿Cómo integra la empresa el impacto social dentro de su estrategia empresarial y cómo se mide ese impacto?
- Uno de los problemas sociales más urgentes en la actualidad es la brecha digital. ¿Cómo cree que las empresas pueden jugar un rol clave para reducir esta brecha, especialmente entre sectores vulnerables?
- ¿Qué desafíos enfrenta Onivia en cuanto a la accesibilidad y la inclusión digital? ¿Cómo asegura que sus soluciones tecnológicas sean accesibles para todos los usuarios, independientemente de su ubicación o nivel económico?
- En un contexto de transformación digital acelerada, ¿cómo evalúa Onivia el impacto que sus soluciones tienen sobre las comunidades locales y qué acciones lleva a cabo para maximizar ese impacto social?
- La infraestructura tecnológica es clave para una transición digital inclusiva. ¿Qué papel considera que deben jugar las infraestructuras digitales en el desarrollo de las soluciones de Onivia, y cómo la empresa contribuye a la mejora de estas infraestructuras?
- Onivia ha sido reconocida por su compromiso con la sostenibilidad y la inclusión. ¿Qué papel juega la tecnología en la creación de una economía más sostenible y cómo Onivia contribuye a estos esfuerzos mediante sus productos y servicios?
- El desarrollo de infraestructura digital parece ser un factor crucial para reducir la brecha digital. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Onivia en la construcción de estas infraestructuras y qué alianzas estratégicas considera clave para avanzar en este ámbito?
- En cuanto a la estrategia de crecimiento, ¿cómo se alinea el impacto social con los objetivos empresariales de Onivia? ¿Es posible combinar éxito comercial y sostenibilidad social, o ambos objetivos requieren un balance constante?
- ¿De qué manera Onivia trabaja con gobiernos, organizaciones sociales o el sector privado para fomentar la inclusión digital en comunidades marginadas o de difícil acceso?
- La visión de Onivia es clara: reducir la brecha digital y mejorar el acceso a la tecnología. ¿Cómo visualiza la empresa el futuro de la tecnología accesible en los próximos 5 a 10 años, y cómo se prepara Onivia para ese futuro?
- Onivia tiene un claro enfoque en la innovación. ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, el 5G o el Internet de las Cosas, en su estrategia para afrontar retos sociales y económicos?
- Finalmente, ¿qué pasos específicos está tomando Onivia para garantizar que la brecha digital se reduzca no solo a nivel local, sino en un contexto global? ¿Qué desafíos se presentan y cómo los abordará la empresa en los próximos años?
En el año 2024 internalizamos totalmente las funciones ESG, con un Comité de Sostenibilidad conformado por los accionistas y el CEO que se reúne trimestralmente y cuyas decisiones se elevan al Consejo de Administración. Existe además un espacio de seguimiento de acciones ESG semanal en el que participo personalmente junto con las áreas clave de la compañía. Esto garantiza que el impacto para todos nuestros grupos de interés no sea una simple declaración de intenciones, sino algo que se monitoriza recurrentemente con KPIs y acciones concretas.
Uno de los problemas sociales más urgentes en la actualidad es la brecha digital. ¿Cómo cree que las empresas pueden jugar un rol clave para reducir esta brecha, especialmente entre sectores vulnerables?
Nuestra visión es que la existencia de la infraestructura es clave porque si no, no hay brecha que cerrar. Si un municipio de 200 habitantes no tiene fibra, todo lo demás, aplicaciones de telesalud, teletrabajo, educación en línea, es papel mojado. Por eso llevamos fibra a 838 poblaciones rurales, incluyendo muchas de menos de 1.000 habitantes donde el retorno económico por sí solo no justificaría la inversión. El modelo de red compartida y neutral hace que esto sea viable: cuando varios operadores usan la misma infraestructura, el coste se distribuye y el despliegue en zonas poco densas deja de ser imposible.
Respecto a los sectores vulnerables, Onivia trata siempre de incorporar un propósito social. Un ejemplo concreto es nuestro proyecto ‘Connected to Care’, reconocido con el Macquarie Shared Value Award: usando las señales wifi ya presentes en hogares de personas mayores y combinándolas con inteligencia artificial, somos capaces de inferir patrones de actividad que detectan situaciones de riesgo, sin cámaras ni dispositivos invasivos.
¿Qué desafíos enfrenta Onivia en cuanto a la accesibilidad y la inclusión digital? ¿Cómo asegura que sus soluciones tecnológicas sean accesibles para todos los usuarios, independientemente de su ubicación o nivel económico?
El principal desafío es que somos un operador mayorista: no llegamos directamente al ciudadano, sino a los operadores que sí lo hacen. Eso crea cierta distancia respecto al usuario final que tenemos que gestionar de forma activa. Nuestra responsabilidad es asegurarnos de que la red que ponemos a disposición de esos operadores sea lo suficientemente robusta, extensa y asequible como para que ellos, a su vez, puedan ofrecer servicios competitivos.
En la práctica, la accesibilidad geográfica la resolvemos con el modelo de red compartida: el mismo cable sirve a múltiples operadores, lo que reduce costes y hace posible que lleguen a zonas que de otro modo no serían rentables. Para las PYMEs, por ejemplo, tenemos Fibra Empresas, una solución FTTH diseñada específicamente para el entorno profesional, con soporte especializado y a precios que compiten con lo que antes solo estaba al alcance de grandes corporaciones.
En cuanto a la accesibilidad económica, el modelo mayorista genera presión competitiva en el mercado minorista: cuando varios operadores compiten sobre nuestra red, los precios bajan y la calidad sube, lo cual beneficia directamente al consumidor final.
En un contexto de transformación digital acelerada, ¿cómo evalúa Onivia el impacto que sus soluciones tienen sobre las comunidades locales y qué acciones lleva a cabo para maximizar ese impacto social?
La transformación digital no es un fenómeno uniforme: en las grandes ciudades la pregunta ya no es si hay conectividad, sino cuán rápida es. Pero en los municipios rurales seguimos preguntándonos si hay conectividad básica. Onivia opera en ambos contextos, pero somos especialmente relevantes en el segundo.
Para evaluar el impacto territorial, en 2025 realizamos un análisis de huella territorial completo que nos permitió mapear los municipios donde operamos, incluyendo los que están cerca de espacios naturales protegidos o zonas de alto valor ecológico. Esto nos da una imagen precisa de dónde estamos presentes y cuál es la realidad de esas comunidades.
Las acciones concretas para maximizar impacto incluyen la colaboración con administraciones públicas en programas de revitalización rural y nuestra participación en el Consejo Asesor de Transformación Digital de la Comunidad de Madrid. También habilitamos servicios públicos digitales en zonas rurales: cuando un municipio pequeño puede ofrecer atención administrativa en línea, telemedicina o educación a distancia, la calidad de vida de sus habitantes mejora de forma directa y cuantificable.
La infraestructura tecnológica es clave para una transición digital inclusiva. ¿Qué papel considera que deben jugar las infraestructuras digitales en el desarrollo de las soluciones de Onivia, y cómo la empresa contribuye a la mejora de estas infraestructuras?
La infraestructura digital es la palanca más poderosa, y también la más invisible. Nadie celebra que hay fibra en su calle del mismo modo que celebraría una nueva escuela o un hospital. Pero sin esa fibra, la escuela digital y la consulta médica telemática son imposibles. En Onivia trabajamos precisamente en esa capa invisible pero fundamental.
Nuestro modelo de red neutra tiene una consecuencia estructural muy concreta: evitamos la duplicación de infraestructuras. En lugar de que tres operadores tiendan tres cables por la misma calle, uno de los cuales es el nuestro, varios operadores comparten una sola infraestructura. Eso tiene implicaciones ambientales (menos impacto en el territorio, menos residuos), económicas (costes más bajos) y de cobertura (hace rentable llegar a donde un operador solo no iría).
En 2025 lanzamos Fibra X, que ofrece velocidades simétricas de hasta 10 Gbps. No es un producto de nicho: es la tecnología que las PYMEs y los hogares necesitarán en la próxima década para aplicaciones y soluciones de mayor complejidad y valor. Anticiparnos con esa infraestructura hoy es lo que permite que esas aplicaciones sociales sean posibles mañana.
Además, implantamos en 2025 un Plan de Continuidad de Negocio (BCP) que garantiza que nuestra infraestructura siga operativa ante desastres naturales o ciberataques. Después de los eventos de la DANA en 2024, esto no es un ejercicio teórico: la resiliencia de las redes de comunicación es una cuestión de seguridad ciudadana.
Onivia ha sido reconocida por su compromiso con la sostenibilidad y la inclusión. ¿Qué papel juega la tecnología en la creación de una economía más sostenible y cómo Onivia contribuye a estos esfuerzos mediante sus productos y servicios?
En nuestro caso, el modelo de compartición de infraestructuras es por naturaleza más eficiente que la proliferación de redes paralelas. En 2025, nuestra huella de carbono total fue de 28.616 tCO₂e, de las cuales más del 99% corresponden al Alcance 3, es decir, a la cadena de valor y no a nuestra operación directa. Las emisiones directas (Alcance 1) fueron de solo 34 tCO₂e. Esto refleja un modelo operativo que ya de partida es ligero en emisiones propias.
Hemos completado nuestro primer inventario GEI para los años 2023, 2024 y 2025, iniciamos el proceso de validación SBTi, y avanzamos en el Plan de Transición hacia Net Zero 2050 con el apoyo de WSP Global. Todas estas acciones compromisos con metodología, cronograma y verificación externa, y vienen exigidos por los propios accionistas de Onivia.
En cuanto a productos concretos, Fibra FLEX permite activar o desactivar la conexión de fibra en función del uso real del cliente final, evitando que la red consuma energía de forma continua cuando no se necesita. Es un producto diseñado para reducir el consumo energético de la red, algo poco habitual en el sector telco.
El desarrollo de infraestructura digital parece ser un factor crucial para reducir la brecha digital. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Onivia en la construcción de estas infraestructuras y qué alianzas estratégicas considera clave para avanzar en este ámbito?
El primer desafío es económico: llevar fibra a municipios rurales o zonas de baja densidad requiere inversiones muy elevadas y los retornos son más limitados que en áreas urbanas. Nuestro modelo mayorista ayuda a hacer viables estos despliegues porque una misma infraestructura puede ser utilizada por múltiples operadores, optimizando la inversión y evitando duplicidades.
El segundo desafío es regulatorio: además de seguir avanzando en la simplificación de los procesos administrativos y de obtención de permisos, es fundamental contar con un marco regulatorio estable y predecible que proteja las inversiones realizadas y genere confianza para acometer nuevos despliegues. Las redes de telecomunicaciones requieren horizontes de inversión a muy largo plazo, por lo que la seguridad jurídica es un factor clave para garantizar que el capital siga llegando a proyectos de conectividad e infraestructuras digitales.
El tercer desafío es tecnológico: reducir la brecha digital no consiste únicamente en llevar conectividad donde no la hay, sino también en garantizar que ciudadanos y empresas, independientemente de dónde se encuentren, puedan acceder a las mismas capacidades digitales. Esto implica actualizar continuamente las redes para ofrecer mayores velocidades, capacidad y fiabilidad. En Onivia hemos sido pioneros en el mercado mayorista español al ofrecer servicios de 10 Gbps, permitiendo que nuestros operadores clientes puedan trasladar estas capacidades avanzadas tanto a grandes ciudades como a municipios más pequeños.
En cuanto a alianzas, las más estratégicas son tres: colaboramos con administraciones públicas para impulsar la conectividad en zonas donde el despliegue es más complejo. Con operadores locales y regionales, que conocen su territorio mejor que nadie y necesitan de nuestra red para crecer. Y con proveedores tecnológicos líderes, para asegurarnos de que la infraestructura que desplegamos hoy es compatible con las tecnologías del mañana.
Un ejemplo concreto de alianza que avanza en la dirección correcta: nuestra adhesión al Protocolo TELCO CAT, impulsado por la Generalitat de Catalunya, para un despliegue de redes más coordinado y sostenible.
En cuanto a la estrategia de crecimiento, ¿cómo se alinea el impacto social con los objetivos empresariales de Onivia? ¿Es posible combinar éxito comercial y sostenibilidad social, o ambos objetivos requieren un balance constante?
En Onivia, conectar más territorios es simultáneamente crecer comercialmente y reducir la brecha digital. No tenemos que elegir entre uno y otro porque el vector de crecimiento y el vector de impacto apuntan en la misma dirección.
Nuestros accionistas, Arjun Infrastructure, Aberdeen Investments y Macquarie, no son inversores financieros al uso: son fondos de infraestructura con compromisos ESG propios y mandatos de inversión responsable. Eso significa que la sostenibilidad no es una preferencia del equipo directivo que podría cambiar con una nueva cúpula: está en el ADN del capital que nos financia.
Asimismo, en Onivia, el hecho de que nuestra estructura de capital sea de largo plazo, con fondos de infraestructura, nos da esa posibilidad de entender compatibles ambos conceptos.
¿De qué manera Onivia trabaja con gobiernos, organizaciones sociales o el sector privado para fomentar la inclusión digital en comunidades marginadas o de difícil acceso?
La colaboración institucional es parte de nuestra operativa, no un elemento accesorio. Como ya hemos comentado, formamos parte del Consejo Asesor de Transformación Digital de la Comunidad de Madrid, así como apostamos por una política de comunicación recurrente con la CNMC, lo que nos permite contribuir con nuestra experiencia técnica y de negocio a diseñar políticas que funcionen en la realidad, no solo en el papel.
Con las administraciones locales, colaboramos en programas regionales de revitalización rural. En muchos casos, somos el único operador con red de fibra en esos municipios, lo que nos convierte en un socio ineludible para cualquier proyecto de digitalización de servicios públicos locales.
Con el sector social, además del proyecto precitado ‘Connected to Care’ con la Fundación Grandes Amigos, también colaboramos con la Fundación Bertelsmann y DigitalES en la iniciativa ‘Empresas que Inspiran’, que conecta el mundo educativo y profesional para orientar a jóvenes hacia carreras en tecnología.
La visión de Onivia es clara: reducir la brecha digital y mejorar el acceso a la tecnología. ¿Cómo visualiza la empresa el futuro de la tecnología accesible en los próximos 5 a 10 años, y cómo se prepara Onivia para ese futuro?
En los próximos 5-10 años, el debate pasará del acceso hacia la velocidad/calidad. Las nuevas aplicaciones que están emergiendo requieren conectividad simétrica de varios gigabits, latencia muy baja y disponibilidad del 99,99%. Nuestra apuesta con Fibra X, que ya ofrece velocidades de hasta 10 Gbps, es una preparación explícita para ese futuro.
Nuestra preparación pasa por seguir ampliando la red rural, apostar por la vanguardia tecnológica, explorar la participación en convocatorias de fondos públicos y desarrollar modelos de negocio creativos que hagan viable el despliegue donde el retorno puro no lo haría.
Onivia tiene un claro enfoque en la innovación. ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, el 5G o el Internet de las Cosas, en su estrategia para afrontar retos sociales y económicos?
La inteligencia artificial ya está en nuestra operativa en el proyecto ‘Connected to Care’. En cuanto al 5G, nuestra relación es complementaria. Onivia opera en la capa de fibra fija, pero la fibra y el 5G no compiten. El 5G necesita fibra para funcionar. Cuanta más fibra hay desplegada, más y mejor 5G es posible. En 2025 nos hemos convertido en Operador Movil Virtual, en orden a ofrecer también servicios móviles usando la red de fibra como base, lo que ilustra precisamente esa convergencia.
El IoT es relevante para nosotros en el ámbito de ciudades inteligentes y eficiencia energética. Una red de sensores municipales que monitoriza consumo de agua, iluminación o tráfico requiere conectividad fiable, de baja latencia y con cobertura extensa. Nuestra red, especialmente en entornos rurales donde otras opciones no existen, puede ser la única infraestructura que habilita ese tipo de servicios para pequeños municipios.
La clave en todas estas tecnologías emergentes es la misma que aplicamos en el resto de nuestra estrategia: no las adoptamos porque sean tendencia, sino cuando hay un caso de uso concreto con impacto social o empresarial demostrable.
Finalmente, ¿qué pasos específicos está tomando Onivia para garantizar que la brecha digital se reduzca no solo a nivel local, sino en un contexto global? ¿Qué desafíos se presentan y cómo los abordará la empresa en los próximos años?
Onivia es una empresa española, con red únicamente en España. Pero creemos firmemente que muchos pequeños impactos, sumados, pueden producir sustanciales mejoras. Reducir la brecha digital es parte de nuestra misión como compañía, y la ejercemos con la convicción de que cada municipio rural conectado, cada PYME que accede a fibra de calidad, cada persona mayor que gana autonomía gracias a la tecnología es un paso real en la dirección correcta.
En esa línea, contribuimos a estándares y debates europeos a través del FTTH Council, el TM Forum o DigitalES, donde el modelo de red neutra y abierta que hemos construido en España puede servir de referencia para otros países que afrontan retos similares de cobertura rural o acceso equitativo. No exportamos tecnología, pero sí podemos exportar un modelo de negocio que demuestra que conectividad e impacto social no son objetivos incompatibles.
Los grandes retos que vemos en el horizonte son, sin embargo, de naturaleza muy distinta a los puramente técnicos. El primero es la inestabilidad geopolítica global, que afecta a las cadenas de suministro de equipamiento de red, a los precios de la energía y a la confianza inversora en infraestructuras de largo plazo. El segundo es la volatilidad regulatoria en el marco europeo de telecomunicaciones: los precios regulados de acceso mayorista, si no se sostienen con coherencia, pueden erosionar la viabilidad de modelos como el nuestro que dependen de condiciones de mercado estables. El tercero es la ciberseguridad: en un mundo hiperconectado, la resiliencia de las infraestructuras digitales es una cuestión de seguridad nacional, y los operadores mayoristas somos un punto crítico en esa cadena. Por eso en 2025 obtuvimos la certificación ISO 27001 e implantamos nuestro Plan de Continuidad de Negocio.
En ese entorno de incertidumbre, nuestra respuesta es la misma que ha guiado a Onivia desde su fundación: hacer bien lo que está en nuestra mano, con transparencia y con pensando siempre en nuestros grupos de interés.
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