¿Con qué objetivo nace el Índice Europeo de Ciudades Climáticamente Adaptadas y qué necesidad busca cubrir en el contexto actual de emergencia climática?
El índice Europeo de Ciudades Climáticamente Adaptadas nace con un doble objetivo: Por un lado, reconocer y difundir el compromiso y esfuerzo realizado por las ciudades integrantes del Índice en su lucha contra los efectos del cambio climático, coadyuvando así a incrementar su reputación ante el conjunto de sus stakeholders. Por otro, ayudar al conjunto de municipios de la UE a concebir, diseñar e impulsar planes de adaptación al cambio climático, a poder conocer las iniciativas de las ciudades certificadas como climáticamente adaptadas que formen parte del Índice, pudiendo así inspirarse y tomar como ejemplo las acciones y programas desarrollados por estas.
- ¿Con qué objetivo nace el Índice Europeo de Ciudades Climáticamente Adaptadas y qué necesidad busca cubrir en el contexto actual de emergencia climática?
- El índice evaluará más de 70 indicadores climáticos. ¿Qué aspectos principales se tendrán en cuenta para valorar el grado de adaptación y resiliencia de los municipios y comarcas participantes?
- ¿Qué papel pueden desempeñar los municipios, especialmente los pequeños y medianos, en la implementación real de la Estrategia Europea de Adaptación al Cambio Climático?
- En España, menos del 14% de los municipios han implementado o están implementando las medidas del Plan Nacional de Adaptación Climática. ¿Cuáles son las principales barreras que explican este retraso?
- El índice contempla municipios y comarcas muy diversos, desde grandes capitales europeas hasta pequeños territorios en zonas de especial protección medioambiental. ¿Por qué era importante incluir esta variedad territorial?
- ¿Cómo puede ayudar el proceso de certificación Climate Adapted & Resilient City – CCA a que los municipios identifiquen sus vulnerabilidades y diseñen mejores planes de acción climática?
- Desde IIPSO defendéis la incorporación de la ciencia en las organizaciones. ¿Cómo puede contribuir el conocimiento científico a mejorar la toma de decisiones ante los riesgos climáticos?
- ¿Qué impacto esperáis que tenga este índice en la transformación de las ciudades europeas y en la generación de territorios más resilientes, sostenibles y preparados para los efectos del cambio climático?
El índice evaluará más de 70 indicadores climáticos. ¿Qué aspectos principales se tendrán en cuenta para valorar el grado de adaptación y resiliencia de los municipios y comarcas participantes?
Basándose en las áreas de análisis que proponen el Intergovernmental Panel on Climate Change de la ONU, la Climate Adaptation Strategy de la UE, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático de España (2021-2030) y la Guía para la Evaluación de Riesgos Asociados al Cambio Climático 2023, documentos que integran la base conceptual del certificado Climate Adapted & Resilient City, IIPSO ha definido varios ámbitos en los que se agrupan los pilares (materias) que serán objeto de análisis en diferentes fases.
Las fases se concretan, primero, en el análisis de vulnerabilidad y escenarios, esto es, el contexto climático en el que se tratan las características del clima de la zona, los escenarios climáticos y riesgos de desastres naturales. Seguidamente, se aborda la priorización de cadenas de impacto tales como caza, pesca, agricultura, ganadería, alimentación, agua, recursos hídricos, costas y medio marino, patrimonio natural y biodiversidad y salud humana. Para, finalmente, evaluar la implementación de medidas de mitigación y adaptativas, recabando información sobre gobernanza y sistemas financieros, urbanismo, patrimonio cultural, turismo, industria y servicios, I+D, educación y sociedad.
¿Qué papel pueden desempeñar los municipios, especialmente los pequeños y medianos, en la implementación real de la Estrategia Europea de Adaptación al Cambio Climático?
Los municipios no sólo gestionan e implementan la aplicación de las políticas medioambientales, sino que, en el uso de sus competencias y atribuciones en materia de urbanismo e infraestructuras, tienen la posibilidad de enfrentar los efectos del cambio climático sobre sus poblaciones, mucho más allá de la gestión de las emisiones de CO2.
Sin duda, el papel de los municipios frente al cambio climático resultará determinante para ubicar a sus ciudadanos en uno u otro umbral de riesgo frente a los nuevos escenarios climáticos. Obviamente, se precisa, y se precisará más aún, la colaboración de entes de mayor nivel y capacidad presupuestaria para ayudar a los municipios en su gestión frente al cambio climático, pero, como primer nivel de responsabilidad frente a los ciudadanos, los municipios deberán asumir el reto de liderar la gestión de los planes de adaptación climática que incluyen, de manera relevante, todo lo relativo a urbanismo e infraestructuras, materias ambas de su responsabilidad, ya sea de manera exclusiva o compartida con otras administraciones.
Por otro lado, muchos de los pequeños y medianos municipios se encuentran en zonas rurales, muchas de ellas espacios protegidos o vulnerables, ya sean terrestres o marítimos, por lo que sus decisiones frente al cambio climático impactan en mayor medida en la preservación de muchos de los espacios naturales que tienen el potencial para convertirse en refugios climáticos cercanos, en muchos casos, a las grandes urbes. Una proyección a largo plazo de los actuales escenarios climáticos permite entrever la necesidad de proteger y potenciar esos espacios naturales que, por no soportar la presión demográfica y económica de las grandes ciudades, pueden resultar necesarios, en un futuro no muy lejano, como refugio ante los efectos del cambio climático. Municipios pequeños que juegan desde hace décadas ese papel de refugio climático “informal” en las montañas o costas cercanas a las grandes urbes, deberán ver potenciado su papel frente al cambio climático y deberán, para ello, contar con el apoyo de las administraciones de mayor rango.
En España, menos del 14% de los municipios han implementado o están implementando las medidas del Plan Nacional de Adaptación Climática. ¿Cuáles son las principales barreras que explican este retraso?
Entendemos que una de las principales barreras para implementar las medidas previstas en el Plan Nacional de Adaptación Climática es la falta de recursos específicos, tanto económicos como humanos, así como para la necesaria realización de estudios e incorporación y validación de tecnología de manera progresiva.
La asignación de los recursos públicos en función de la población, hace que la distribución de los mismos sea un reflejo de la concentración del 80-84 % de la población en el 16% del territorio, una situación no muy diferente a la de muchos países de la UE. No obstante, si a medio-largo plazo, la tendencia a la concentración demográfica en las grandes ciudades acaba revirtiéndose, como consecuencia de factores como la escasez de vivienda o la carestía de la vida, puede que resulte muy aconsejable comenzar a reequilibrar la asignación de recursos públicos para ayudar a adaptarse climáticamente a muchos de esos pequeños municipios que, aunque agrupan “sólo” al 16-20% de la población, representan el 84% del territorio. Tal vez, algún día, en ese territorio se encuentren las áreas y municipios que sean el único refugio frente a las futuras condiciones climáticas de muchas de las actuales grandes urbes.
El índice contempla municipios y comarcas muy diversos, desde grandes capitales europeas hasta pequeños territorios en zonas de especial protección medioambiental. ¿Por qué era importante incluir esta variedad territorial?
La idiosincrasia o particularidades de cada zona en cuanto a la geografía, riesgos asociados y variables climáticas hace que las medidas sean más o menos específicas para cada región. Asimismo, la distribución de recursos y de infraestructura de los municipios es muy diversa, atendiendo a su tamaño y organización territorial. Por ello, visualizar la problemática y las medidas comunes que pueden adoptar tanto grandes ciudades como pequeños municipios, nos permite tener una mejor visión y que se puedan identificar sinergias entre los diferentes municipios, incorporando planes estratégicos de manera más eficiente.
¿Cómo puede ayudar el proceso de certificación Climate Adapted & Resilient City – CCA a que los municipios identifiquen sus vulnerabilidades y diseñen mejores planes de acción climática?
La certificación puede ayudar a organizar y visualizar mejor el punto en el que está cada municipio ya que trata de englobar y cohesionar toda la información relativa a riesgos, vulnerabilidades y medidas.
El análisis de riesgos, incluye los impactos potenciales del cambio climático a los que están expuestos los municipios, así como los sectores, medios y ecosistemas potencialmente afectados en la ciudad y que puedan resultar más vulnerables y objeto de análisis. Con los aspectos anteriormente mencionados, se establecerá el mapa de sistemas que definirán los tipos de peligro climático, que tienen relación con los componentes del sistema y que constituyen motivo de preocupación para los distintos sectores identificados, pudiendo resultar más vulnerables y por tanto ser objeto de análisis para establecer los riesgos.
Teniendo en cuenta que el riesgo se define como la Probabilidad de Ocurrencia del Impacto x Magnitud de las Consecuencias (daño), los datos recabados en el proceso de certificación podrán dar un mapa de riesgos, siendo una posible escala:
- R3 Riesgo alto, por lo que es necesario y prioritario evaluar acciones.
- R2 Riesgo moderado, por lo que es recomendable evaluar acciones.
- R1 Riesgo bajo, por lo que es necesario el seguimiento, pero no tanto evaluar acciones.
- R0 Riesgo despreciable.
Finalmente, se determinará la vulnerabilidad de cada ciudad frente a los riesgos del cambio climático en función del carácter, la magnitud y el índice de variación climática a que está expuesto un sistema, su sensibilidad y su capacidad de adaptación. De este modo la vulnerabilidad se podría describir en base a la siguiente expresión:
Vulnerabilidad = Riesgo x capacidad de Adaptación
Por tanto, el objetivo del certificado es facilitar la identificación de potenciales áreas de mejora en la adaptación y, por tanto, alcanzar el objetivo de reducir la vulnerabilidad al máximo.
Desde IIPSO defendéis la incorporación de la ciencia en las organizaciones. ¿Cómo puede contribuir el conocimiento científico a mejorar la toma de decisiones ante los riesgos climáticos?
La incorporación de elementos de ciencia y tecnología puede proporcionar una mejora significativa tanto en el tiempo de respuesta como en la amplitud de datos en los que se puede basar la toma de decisiones. Por ejemplo, hay tecnología ya aplicada en sistemas de Alerta Temprana como redes de sensores y tecnología satelital para predecir eventos climáticos extremos. Inteligencia Artificial y Big Data que analizan enormes volúmenes de datos meteorológicos para optimizar el uso del agua, predecir sequías y gestionar la respuesta ante desastres, así como monitorizar salud de los bosques, calidad del aire. En agricultura, desarrollar cultivos genéticamente adaptados a altas temperaturas. En Infraestructuras Resilientes, incluir tecnologías de construcción y materiales avanzados, como techos verdes o barreras costeras móviles, para mitigar inundaciones y el impacto de tormentas.
¿Qué impacto esperáis que tenga este índice en la transformación de las ciudades europeas y en la generación de territorios más resilientes, sostenibles y preparados para los efectos del cambio climático?
Con este Índice y el proceso de certificación de ciudades climáticamente adaptadas, esperamos aportar herramientas que permitan, por un lado, elevar el nivel de implementación de las estrategias, políticas y planes europeos y nacionales, y, por otro, impulsar y consolidar planes y estrategias que contribuyan a la generación de territorios más adaptados y resilientes.
En paralelo, esperamos contribuir a incrementar la sensibilización de los diferentes actores que deben intervenir en el proceso de adaptación. Tanto los ciudadanos, que deben conocer los riesgos que enfrentan sus municipios en este nuevo escenario climático y las soluciones que pueden ofrecer la ciencia y la tecnología; como las administraciones públicas y las organizaciones privadas que tienen que liderar, concebir e implementar los planes y estrategias de adaptación climática para conseguir áreas y municipios más sostenibles y resilientes ante los crecientes riesgos que amenazan a sus ciudadanos y empresas
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