Entrevista a Guiomar Todó, directora general adjunta de Educo
En el marco del proyecto de becas comedor impulsado junto a Bon Preu, ¿cómo contribuye esta iniciativa a garantizar los derechos de la infancia, especialmente en lo relativo a una educación equitativa y de calidad?
En Educo tenemos muy claro que el comedor escolar y el espacio del mediodía – el tiempo entre las clases de la mañana y las de la tarde – forman parte del derecho a la educación. No es un extra ni un servicio. Allí se adquieren conocimientos sobre nutrición, a gestionar los conflictos que puedan surgir o se toman decisiones sobre qué hacer con el tiempo libre, lo que mejora la autonomía personal de niños y niñas. Por esto, todas deberían poder ir, sea cual sea la situación económica de su hogar.
- Entrevista a Guiomar Todó, directora general adjunta de Educo
- En el marco del proyecto de becas comedor impulsado junto a Bon Preu, ¿cómo contribuye esta iniciativa a garantizar los derechos de la infancia, especialmente en lo relativo a una educación equitativa y de calidad?
- Educo se define como una ONG que actúa en defensa de los derechos de la infancia, ¿cómo se integra esta colaboración dentro de vuestra estrategia global para garantizar estos derechos, en particular en contextos de vulnerabilidad?
- Más allá de esta iniciativa, ¿qué otros programas o líneas de actuación destacaría Educo para promover el acceso a una educación equitativa y el bienestar integral de la infancia?
- La sensibilización y la incidencia social son clave en vuestra misión, ¿qué papel juega la comunicación en Educo para movilizar a empresas, administraciones y ciudadanía en defensa de los derechos de la infancia?
- Ante los retos actuales como la desigualdad o la pobreza infantil, ¿cuáles son las principales prioridades estratégicas de Educo y cómo prevén seguir avanzando en la garantía del derecho a la educación y al bienestar infantil?
Hasta que lleguemos a este punto, lo mínimo que pedimos en Educo es garantizar que toda la infancia vulnerable pueda acceder sin que sus familias tengan que asumir ese coste. Y la realidad es que esto todavía no pasa. Lo vemos cada día en nuestros proyectos. Por ejemplo, en Catalunya el comedor es de los más caros de España y, aunque existen ayudas, muchas veces no llegan a quien las necesita o no cubren todo el importe.
Por eso, colaboraciones como la que tenemos con Bon Preu son tan importantes. Nos permiten llegar a niños y niñas vulnerables que no tienen cubierto el comedor escolar y asegurarles, al menos, una comida completa al día. Porque con la barriga vacía es muy difícil aprender.
Educo se define como una ONG que actúa en defensa de los derechos de la infancia, ¿cómo se integra esta colaboración dentro de vuestra estrategia global para garantizar estos derechos, en particular en contextos de vulnerabilidad?
En Educo llevamos más de 30 años trabajando por los derechos de la infancia, sobre todo el derecho a una educación de calidad. Actualmente tenemos en marcha 200 proyectos en 18 países, en los que participan un millón y medio de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. También formamos parte de la Alianza ChildFund, que cuenta con 11 organizaciones internacionales. Esta red está presente en 70 países, donde da apoyo a 36 millones de niños y niñas y sus familias.
Acabar con las desigualdades que hay en España o en otros países del mundo es algo que las ONG no podemos hacer solas. Necesitamos el apoyo de las administraciones, y de la sociedad civil. Pero también aliarnos con empresas como Bon Preu. Si de verdad queremos reducir las desigualdades y mejorar el futuro de los niños y niñas, necesitamos un compromiso compartido en el que también participe el sector empresarial. No hay otra manera.
Más allá de esta iniciativa, ¿qué otros programas o líneas de actuación destacaría Educo para promover el acceso a una educación equitativa y el bienestar integral de la infancia?
En España, además de las Becas Comedor Educo, tenemos proyectos para asegurar que los niños y niñas no sean víctimas de violencia. Por ejemplo, formamos a profesionales para que detecten situaciones de riesgo y sepan cómo actuar. O también organizamos campañas para sensibilizar sobre qué es la violencia: a veces, cuando pensamos en la violencia nos vienen a la cabeza ideas muy extremas, pero los gritos y ciertos comportamientos que tenemos interiorizados (los famosos “cachetes”) también lo son.
También estamos acompañando a los niños y niñas que fueron víctimas de la DANA. Aunque ha pasado más de un año, es muy poco tiempo para recuperarse de los efectos de la catástrofe en sus vidas. Superar una experiencia así lleva tiempo. Desde Educo les damos tanto apoyo emocional como educativo.
Asimismo, elaboramos investigaciones con datos que respaldan la realidad que ya vemos en nuestros programas y tenemos reuniones con políticos y administraciones para influir en las políticas públicas y conseguir avances en los derechos y el bienestar de toda la infancia, especialmente la más vulnerable.
En otros países, las casuísticas son muy distintas. Hay contextos donde la guerra o los desastres naturales impiden a los niños y niñas ir a la escuela. Es ahí donde aseguramos que sigan aprendiendo, ya que es su derecho. Y, además, si continúan escolarizados, les protegemos. Cuando los niños y niñas no asisten a clase, tienen más probabilidades de ser víctimas de trata, trabajo infantil o matrimonio infantil, por ejemplo. Por ello nos esforzamos a que vuelvan a estudiar cuanto antes y a que, dentro de su nuevo contexto, continúen con su vida y sus rutinas, algo básico para su bienestar emocional.
La sensibilización y la incidencia social son clave en vuestra misión, ¿qué papel juega la comunicación en Educo para movilizar a empresas, administraciones y ciudadanía en defensa de los derechos de la infancia?
La comunicación es básica, sin duda. Si no contamos lo que pasa, si no damos a conocer nuestro trabajo, es muy difícil que la sociedad se implique. Comunicamos para concienciar a la gente de las realidades que vive la infancia más vulnerable. Explicamos a través de nuestros canales (blog, redes sociales u otras comunicaciones), de los medios o con informes y análisis completos qué está pasando, qué les ocurre a estos niños y niñas, cómo son sus vidas sin poder ir a la escuela, sin poder alimentarse, rodeados de violencia… Y también damos soluciones. Es importante presentar el problema, pero también lo es presentar la solución, apelar a los gobiernos a tomar medidas e invitar a toda la sociedad a defender los derechos de la infancia.
Ante los retos actuales como la desigualdad o la pobreza infantil, ¿cuáles son las principales prioridades estratégicas de Educo y cómo prevén seguir avanzando en la garantía del derecho a la educación y al bienestar infantil?
Las prioridades de Educo son muy claras: garantizar una educación de calidad y equitativa, proteger a la infancia ante cualquier tipo de violencia y fomentar la participación infantil.
Seguiremos trabajando con más ahínco aún si cabe para conseguir una educación que permita reducir las desigualdades sociales y el acceso al comedor universal y gratuito, para que ningún niño o niña sea víctima de ningún tipo de violencia y para que puedan
dar sus opiniones y que estas sean tenidas en cuenta en los temas que les afectan.
En Educo creemos en el rol transformador de la educación. Una buena educación garantiza un presente digno para niños, niñas y adolescentes, Si queremos una sociedad más justa, hay que empezar a poner a la infancia en el centro, algo que aún no pasa, pero por lo que seguiremos trabajando.
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