Un grupo de seis voluntarios y voluntarias de la Fundación Sacyr ha viajado a Bir Moghrein, en Mauritania, gracias al acuerdo de colaboración con la ONG UPlanet, cuya misión es mejorar la calidad de vida de las personas en países en desarrollo mediante la mejora de las infraestructuras del país.
UPlanet colabora con HumanCoop, una ONG que impulsa un proyecto integral de salud, educación, medio ambiente, salud animal y apoyo al emprendimiento local en este pueblo y en la ciudad de Zouerat. Allí, voluntarios de distintas disciplinas médicas, como dentistas, cirujanos, oftalmólogos, urólogos y enfermeros, viajan cuatro veces al año para operar a la población de diversas patologías y llevarles medicamentos. Los grupos de voluntarios de ambas ONG viajan juntos para organizar la logística y generar sinergias.
Bir Moghrein, al norte de Mauritania, se encuentra en la región de Tiris Zemmur. Para llegar hasta allí, es necesario coger dos aviones, un autocar y un todoterreno, ya que este pueblo está a cinco horas de cualquier núcleo urbano y las condiciones de vida son muy precarias.
Segundo voluntariado a Mauritania
Este es el segundo año que la Fundación Sacyr pone en marcha este voluntariado para que profesionales del grupo puedan ayudar a reparar y desarrollar infraestructuras que ayuden a la población local.
Entre los proyectos en los que han colaborado destacan la reparación de las deficiencias en la desaladora del pueblo, con el objetivo de mejorar la producción y la calidad del agua, y la creación de la documentación técnica necesaria para instalar la nueva desaladora contenerizada que llegará en verano.
La desaladora es una instalación crítica para la población, ya que obtiene su agua para consumo del subsuelo y, al ser salobre, puede provocar graves problemas de salud si no recibe el tratamiento adecuado. Por este motivo, los ingenieros de Sacyr Agua han trabajado para mejorar el funcionamiento de la planta, que se encontraba en condiciones precarias.
Además, han renovado la instalación eléctrica del centro de salud mediante la sustitución del cableado, la instalación de protecciones magnetotérmicas y la reparación del cuadro eléctrico, entre otras actuaciones.
“Nuestra colaboración con UPlanet nos ayuda a llegar a estas zonas remotas, donde, gracias a nuestra ayuda, pueden contar con expertos del ámbito de las infraestructuras y agua que colaboren para mejorar las instalaciones de estas poblaciones”, explica Pedro Alonso, director de la Fundación Sacyr. “Los voluntariados internacionales ayudan a nuestros profesionales a salir de su ámbito de actuación y a crecer como personas”, añade.
“En UPlanet creemos que el desarrollo de una comunidad pasa por mejorar las infraestructuras básicas, que permitan asentar las bases de un desarrollo sostenible. Gracias a la colaboración y aportación de la Fundación Sacyr, las acciones llevadas a cabo en agricultura, agua y sanidad han sido un éxito. Tienen un valor incalculable”, explica Matías Fernández, presidente de UPlanet y coordinador de la misión de terreno realizada en Bir Moghrein.
Nuevo sistema de letrinas y huerto
Los ingenieros voluntarios de la Fundación Sacyr han diseñado un nuevo sistema de letrinas para sellar las antiguas y construir unas nuevas en la escuela de primaria. Las anteriores letrinas estaban estropeadas, lo que obligaba a alumnos y profesores a hacer sus necesidades en la parte trasera del colegio, con los consiguientes riesgos para la salud.
Además, han creado un proyecto para un futuro huerto de una hectárea con dos finalidades: proveer de alimento a la población y generar oportunidades laborales para mujeres agricultoras.
La colaboración de la Fundación Sacyr con UPlanet es fundamental para integrar infraestructuras en esta región poco desarrollada y aislada por una vasta extensión de desierto. La próxima actuación conjunta será la instalación de una nueva desaladora contenerizada portátil que llegará en verano a Bir Moghrein.
Una experiencia difícil, pero reconfortante
Los voluntarios describen así su experiencia:
“Nuestro grupo ha creado un ecosistema equilibrado en un lugar recóndito e inhóspito. Un baño de realidad que pone en su sitio mi concepto de la vida”.
“He salido de mi zona de confort. Ha sido una experiencia que suma en lo profesional y en lo personal”.
“A nivel personal ha sido increíble poder vivir esta experiencia, te pone los pies en la tierra y te hace coger mucha perspectiva de la vida”.
“Ha sido una experiencia dura y amable, descorazonadora y enriquecedora, egoísta y solidaria, un cúmulo de experiencias contrapuestas, pero siempre con un balance positivo, para repetir”.
“Ha sido una experiencia que suma en lo profesional y en lo personal”.
“Ha sido una experiencia dura pero muy reconfortante a la vez. Ayudar a estas personas que apenas tienen de nada te da otra perspectiva de la vida y de lo realmente importante, que es ayudarnos los unos a los otros”.
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