Para una empresa logística, la electrificación no es solo una cuestión de sostenibilidad, sino de eficiencia operativa. La inversión cobra sentido cuando los puntos de carga para empresas se convierten en activos estratégicos que optimizan el TCO (Total Cost of Ownership).
En Iberdrola | bp pulse, entendemos que la infraestructura debe adaptarse al ritmo de la flota, y no al revés. Estas son las ventajas técnicas y prácticas de dar el paso:
Control total del coste operativo (TCO)
El paso de los combustibles fósiles a la movilidad eléctrica permite una trazabilidad que antes era imposible. Al centralizar la recarga en base, la empresa obtiene:
- Gestión Inteligente de la Carga (Smart Charging): Optimización de la potencia contratada mediante software que distribuye la energía según la prioridad de salida de los vehículos.
- Reducción de costes de mantenimiento: Los vehículos eléctricos tienen hasta un 30% menos de componentes móviles comparado con vehículos de combustión, lo que simplifica las revisiones y reduce los tiempos de inactividad técnica.
- Previsibilidad energética: Frente a la volatilidad del combustible, la gestión de la recarga propia permite contratos de energía estables y una planificación financiera a largo plazo.
Igualmente recargando fuera de su base, la empresa obtiene:
- Flexibilidad para recargas en ruta o en destino: Adecuando el radio de acción de sus operaciones
- Optimización de recargas, en base vs fuera de base
Agilidad en la última milla y ZBE
Las ciudades están blindando sus centros mediante Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). La electrificación garantiza el acceso ilimitado al corazón de la logística urbana.
La infraestructura de carga rápida o ultrarrápida permite que una furgoneta de reparto recupere el 80% de su autonomía en menos de 30 minutos, ideal para turnos partidos o refuerzos de mitad de jornada.
Sinergia con la operativa logística
La carga eléctrica no es una interrupción, es una pausa programada. En Iberdrola | bp pulse diseñamos soluciones que aprovechan la realidad del sector:
- Carga en Corriente Alterna (AC): Ideal para flotas que pernoctan en base (carga lenta/media de hasta 22 kW).
- Carga en Corriente Continua (DC): Fundamental para flotas intensivas que requieren potencias superiores a 100 kW para maximizar la disponibilidad del vehículo.
Preparar la infraestructura para el futuro (Scalability)
No se trata solo de instalar un enchufe, sino de crear una red escalable. Una infraestructura bien planificada hoy, evita costosas obras civiles mañana. Al colaborar con un socio experto, la empresa asegura que sus instalaciones eléctricas (desde la obtención de potencia de red, pasando por los centros de transformación, cuadros de protección y cableado) estén listas para el crecimiento de la flota sin cuellos de botella.
Además, contar con un operador que suministra energía renovable permite no sólo evitar emisiones de CO2, sino avanzar significativamente hacia la descarbonización y la consecución de los planes de sostenibilidad.
Planificación técnica: El valor de un socio estratégico
La inversión tiene sentido cuando se analiza la curva de demanda de la nave logística. Antes de la instalación, evaluamos:
- Ratio de simultaneidad: ¿Cuántos cargadores funcionarán a la vez?
- Necesidad de balanceo dinámico: Para no sobrepasar la potencia contratada de la instalación.
- Integración con flotas: Conexión con sistemas de gestión de flotas para monitorizar el estado de carga (SoC) de cada unidad en tiempo real.
Electrificación por fases: seguridad y aprendizaje
En Iberdrola | bp pulse, recomendamos una implantación escalonada. Empezar con un primer proyecto permite validar el consumo real por ruta y ajustar la infraestructura necesaria para posteriores ampliaciones. Esto garantiza que cada euro invertido esté respaldado por datos de rendimiento reales de su propia operativa.
Al final, electrificarse es una decisión de negocio. Se trata de ordenar la operativa, ganar control y asegurar la competitividad en un mercado que ya no espera a nadie.
Fuente: Iberdrola | bp pulse
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